Terraza Corsario
Todo comenzó hace nueve años, cuando Fernando Poza, un inquieto emprendedor, decidió empezar a disfrutar trabajando, o lo que es lo mismo, trabajar para hacer disfrutar a la gente. Así, sin rebuscamientos gastronómicos, pero remarcando la oferta de lo mejor del lugar (pescados y mariscos) nació Terraza Corsario; un espacio que apostó por un formato y concepto de establecimiento hostelero que no existía apenas, una modalidad novedosa que aportó la idea de una gastronomía donde lo casero y lo tradicional también deja hueco para algunas elaboraciones con un punto de sofisticación e irreverencia.
En este marco (que fue recibido con algo de recelo en sus orígenes, pero para el que ahora, durante la temporada de verano, es casi imposible conseguir una mesa si no es con reserva) confluye también un ingrediente imprescindible para una cena o un tardeo a la puesta del sol: la música, un condimento que resultó el maridaje perfecto para este modelo de establecimiento al aire libre.
Lugar Fontenla, s/n
36990 Noalla Pontevedra
España
Pero para completar el acierto del local es imposible no hacer referencia a la natural y espectacular belleza de sus vistas, con la playa de Foxos (entre Sanxenxo y O Grove) como escenario singular y motivo por el cual el establecimiento ha ganado fama y un punto de glamour canalla. Esta ambientación con el cielo como techo también se convierte en un punto de diferenciación, porque ese instante donde el horizonte del mar va escondiendo ese sol rojo del atardecer se vuelve irrepetible con una buena compañía y un cóctel en la mano. Esta es la panorámica que ofrece al visitante Terraza Corsario, una escenografía que se fue perfilando cuando la pandemia acuciaba y cerraba locales mientras este lugar fue ganando nombre y adeptos fieles.
Pero Corsario no solo es una panorámica: es una terraza amplia y abierta con algún rincón de diseño propio pensado para los amantes del chill out y la charla tranquila, donde muchos buscan beber una buena cerveza de la amplia gama que ofrece disfrutando de la buena música que proponen las bandas pop locales. También es un establecimiento donde los mediodías del fin de semana pueden verse a familias con pequeñuelos correteando por un jardín especialmente preparado para esos locos bajitos, grupos de amigos o cenas con un punto de romanticismo bajo las estrellas… ¡En este Corsario cada cual “navega” y disfruta a su manera!
Hablar de este espacio sin mencionar su oferta de mariscos de la ría, sus pescados del día y de la lonja cercana, la sabrosa propuesta arroces que elabora la madre de Poza, notable cocinera, o las carnes a la brasa que fogonea el propio Fernando es pasar por alto otro de los atractivos de Terraza Corsario; porque a pesar de disponer de una cocina pequeña, en el local no escasean los entrantes tradicionales como la tortilla, la empanada, los langostinos, las gambas o los calamares. Y a la hora de elegir el plato principal, los favoritos son la lubina, palometa, sargo, lenguado o los churrascos de cerdo o ternera. Del primero el inquieto cocinero nos cuenta que en la pasada temporada en el establecimiento se consumieron más de 2500 kg., una auténtica barbaridad para no tratarse de un restaurante al uso.
Para los que se apunten a dejarse enamorar por su propuesta antes de que termine la temporada, nos recomiendan como entrante una ensalada Corsario, que lleva salmón, queso y vinagreta de cilantro; unos pimientos de Padrón y una Croca que sirven acompañada de escalivada. Y también nos confiesa que está experimentando una elaboración a base de berberechos y mejillones asados en un horno de leña, una tentación que promete.
La música en vivo se escucha de martes a viernes, y los fines de semana el protagonismo es para los DJs; todo esto perfectamente acompañado por los cócteles que elaboran en un furgón vintage situado en la propia terraza. En ese tema los mojitos y los daiquiris arrasan, aunque los vermús y una sangría frutal y especial de albariño que tienen en carta (nos sugiere la de maracuyá) son también de lo más demandado. Por si algo faltaba, este Corsario cuenta además con un salón comedor cerrado por si el tiempo hace alguna trastada imprevista.
Buena gastronomía, música, cócteles, un retrato natural excepcional en un espacio al aire libre y con sorpresas a menudo (como la actuación de una hechicera que tire las cartas) son las pócimas no secretas de la fórmula del éxito de Terraza Corsario.