Una elegante barra da la bienvenida a Bodega Borràs, una coqueta taberna de l'Eixample barcelonés en la que elaboran tapas, entrantes y platos principales de recetas tradicionales a las que dan un toque sofisticado. Una enorme vitrina con variedades históricas y autóctonas de vinos, unas barricas de madera, mesas de mármol y originales cuadros ambientan esta bodega, que abrió sus puertas hace 3 años y ya la recomiendan en la guía Macarfi y cuenta con un Solete de la Guía Repsol.
Los responsables de este éxito son los hermanos Borràs, Adrià y Roger, cuyo apellido da nombre a este local, que abre de lunes a sábado, y donde anteriormente había un restaurante que incluía espectáculo. "Ofrecemos cocina catalana y española de mercado con un toque francés, una base de chup chup y guisos, y siempre con producto de temporada", explica Roger Borràs. "Nuestra filosofía es que la gente venga a disfrutar en un entorno agradable en el que ofrecemos platos elaborados con buen producto y con una cuidada presentación", añade.
De la gilda Borràs a l'esqueixada de bacalao con manitas de cerdo
Empezamos por la gilda Borràs, una versión original de la clásica gilda, con los mismos ingredientes, pero presentada de forma genuina y sin palillo. "Marinamos el lomo de jurel, añadimos anchoas, y de base agua de piparra y puntos de oliva y anchoa. A la gente le gusta y le recuerda a algo más fresco, como un tiradito o ceviche", detalla Roger.
Ostras, croquetas de pollo asado y jamón de bellota, quesos artesanos y un sándwich de foie micuit y gelée de mango son otros deliciosos entrantes que podemos encontrar en la carta de Bodega Borràs, en la que no faltan la papada ibérica y el steak tartar de ternera con emulsión de anchoas y yema curada, dos de sus platos estrella.
Roger nos da algunos detalles. "La papada de cerdo ibérico la cocinamos a baja temperatura al horno de vapor de 12 a 14 horas, y la marcamos fuerte para que salga crujiente. Lo acompañamos con calamar de costa, parmentier de patata, salsa Pedro Ximénez y un toque de rúcula, que le da un ligero sabor amargo, que sienta muy bien a este plato tan potente", cuenta el propietario de la bodega. Sobre el tartar, cuenta: "Es un filete de ternera cortado al momento, y la yema de huevo la hacemos al horno Jósper, un poco cocida y ahumada. Acompañamos el steak de emulsiones de mostaza y anchoas, y encima unas alcaparras fritas. Lo removemos bien y lo acompañamos con unas torraditas".
La bomba de pato confitado con base de alioli y salsa picante, l'esqueixada de bacalao con terrina de manitas de cerdo, la codorniz a la brasa y el canelón de pato con ceps y trufa son otros platos para compartir (o no, nuestra rama egoísta y glotona nos invitaría a comérnoslos enteros) en esta taberna.
Como principales, no faltan en la carta de Bodega Borràs los arroces y las carnes y pescados a la brasa. En cuanto a los primeros, sirven para todos los gustos: desde el arroz meloso de gamba roja y alioli confitado hasta un arroz vegetariano con verduras y uno a base de pescado de la lonja.
Platos a la brasa y postres de etiqueta
Las brasas son otro de los puntos fuertes del restaurante. Preparan a diario el pescado que encuentran en lonja y distintas carnes, como el chuletón de vaca madurada (de medio o un kilo), la chuleta ibérica de bellota y el solomillo de ternera Rossini, todos con acompañamiento.
Ponen el broche de oro el milhojas de crema catalana, una versión original de pan con vino y azúcar y el sorbete de fruta de la pasión, con crema de almendra amarga y una crema inglesa a base de María Luisa, leche y yema de huevo. Propuestas muy apetecibles que se pueden disfrutar en esta bodega con capacidad para unas 70 personas, en la que también sirven un menú diario de lunes a jueves al mediodía por menos de 20 €.
Fotografía: Flaminia Pelazzi.