Son establecimientos con grandes cristaleras y una decoración en madera cálida y confortable, que podrían remitirnos a ciudades como Londres o Nueva York, y que ofrecen bocadillos, ensaladas y zumos saludables elaborados con producto local de cuidada calidad y a precios asequibles. En pocos años han proliferado en las calles de Barcelona y han ocupado establecimientos, a poder ser esquineros, en distintos barrios de la ciudad.



