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7 restaurantes para explorar la diversidad culinaria de Poblenou 

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7 restaurantes para explorar la diversidad culinaria de Poblenou 
7 restaurantes para explorar la diversidad culinaria de Poblenou 
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En el artístico y pintoresco barrio de Poblenou, la escena gastronómica se convierte en un festín de colores y sabores. Desde creativas elaboraciones veganas hasta interesantes e innovadores platos que representan la cocina más internacional pasando, por supuesto, por propuestas más genuinas y tradicionales. Cada rincón revela la diversidad y la autenticidad que caracteriza la zona. ¡Bienvenidos a la mesa! 

Blu Bar 

Blu Bar

Neapolitans do it better y shiitake gourmet son algunas de las pizzas que más triunfan en Blu Bar, un restaurante decorado con espíritu surfero que ofrece platos veganos vistosos, sabrosos y con muchísima personalidad. La primera destaca por sus berenjenas al estilo melanzane a funghetto; mientras que la segunda, hecha con masa de pizza negra con carbón activo, que le otorga una mayor digestibilidad, se prepara con crema de calabaza al tomillo, setas shiitake, queso de anacardos fermentado ―¡espectacular!― y aceite al romero. 

Las salsas son caseras, así como las masas de las pizzas. Más allá de ellas, podéis probar sus bowls saludables o, para picar, elegir unas gyozas mediterráneas rellenas de pappa al pomodoro (salsa de tomate toscana) o unos surfer’s nachos: totopos de maíz, crema cheddar, chili sin carne, pico de gallo y guacamole, entre muchas otras propuestas. Para terminar con un sabor dulce, optamos por su tiramisú… ¡de rechupete!  

  • Ubicación: Rambla del Poblenou, 11 

Can Culleres 

Can Culleres

Poner en valor al barrio y reivindicar la cocina más local son los pilares de Can Culleres. El restaurante apuesta por una gastronomía elaborada y honesta, con productos frescos y de proximidad, que logra mezclar con excelencia los sabores arraigados a la tradición con preparaciones más creativas e innovadoras.  

Con un interiorismo que preserva la esencia industrial de antaño ―incorporando elegantes toques modernos―, el local ofrece una minuta dinámica en constante cambio. Las divertidas patatas bravas, el sabroso steak tartar con virutas de foie micuit y el contundente canelón de rostit con bechamel trufada y virutas de jamón ibérico siempre se mantienen en carta y son algunos de sus must. Como la levedad de chocolate con bizcocho de pistacho y helado de plátano o el pastelito de queso con corazón de frambuesa. ¡Magníficas ideas para rematar la comida con una delicia dulce!  

  • Ubicación: C/ de Bilbao, 79 

Catacroquet 

Catacroquet

El templo de las croquetas de Barcelona se encuentra en el barrio de Poblenou. En el local podréis degustarlas en un sinfín de propuestas: de atún y kimchi coreano, de huevo trufado, de carrillera ibérica o de pollo de corral al curry en leche de coco, entre otras muchas opciones que también incluyen, desde hace pocas semanas, la de calamar, jamón de bellota y katsuobushi (escamas de bonito desecado y ahumado) o la de sashimi de salmón flameado. ¡Sin duda esta última fue una de nuestras favoritas!  

En la carta de lo no croquetable tenéis otras suculentas preparaciones para probar y compartir, como el tartar de atún rojo y aguacate o el canelón de rabo de buey al gratén de provolone. Podéis terminar, como no podía ser de otra forma, con sus croquetas dulces de Nutella y avellanas, Oreo, carrot cake con helado de vainilla… 

  • Ubicación: C/ dels Almogàvers, 211 

Desoriente

Desoriente

Sabores de Japón, de la India, de Vietnam o de Tailandia: todos ellos se fusionan a la perfección en la carta de Desoriente, un restaurante que sugiere una creativa vuelta de tuerca a la gastronomía panasiática, versionando algunos de sus clásicos. El local pretende sorprender al comensal, y lo logra con un ecléctico e Instagrameable interiorismo y con elaboraciones que prescinden de alimentos de origen animal.  

Más allá del brócoli frito con salsa de goma ponzu y cacahuetes tostados; los raviolis con salsa al curry y los pad sa thai ―acompañados de una riquísima brocheta de tempura de tofu y salsa satay―, platos que sobresalen de su carta, es condición sine qua non hacer una mención especial a su sushi vegano. En particular el de foie gras casero con arroz de sushi, alga nori, shiitake, manzana caramelizada, reducción de wasabi y oporto. ¡Una combinación explosiva!  

  • Ubicación: C/ de Ramon Turró, 209 

Julius

Julius

El menú del día es el protagonista indiscutible de este local reformado que se encuentra en los bajos de una preciosa edificación de la calle Ramon Turró, aunque también abre por la mañana y ofrece desayunos. Julius propone una gastronomía mediterránea saludable, casera y sencilla. Sin pretensiones ni grandes artificios, pero bien resuelta.  

Su carta no es extensa, pero aún así es muy variada y siempre cuenta con opciones vegetarianas, tanto de primer plato como de segundo. Optamos por empezar con una crema de calabacín y seguir con un filete de atún a la plancha con setas salteadas al ajillo. De postre, nos dejamos aconsejar y probamos el flan de turrón ― una opción deliciosa y más que recomendable, aunque, si nos apetece algo menos dulce, podemos optar por el mousse de limón o la tarta de Santiago. Por la noche, en ausencia del menú, destacan las hamburguesas, las tapas y las ensaladas.

  • Ubicación: C/ de Ramon Turró, 160 

Per Feina

Per Feina

Con el distintivo sello del chef Rafa Zafra (Disfrutar), Per Feina aterrizó hace poco más de un año en el barrio de Poblenou con la intención de convertirse en un restaurante de toda la vida a precios asequibles. Su menú diario es amplio, está compuesto por 9 primeros y 9 segundos, además de un goloso y llamativo carrito de postres, y mantiene una excelente relación calidad-precio. 

Para comenzar, degustamos las alcachofas a la brasa con vinagreta de olivas y avellanas y las lentejas guisadas con foie y gambita roja de Roses. Cucharadas de placer. Seguimos con un exquisito arroz a la cazuela de costilla de cerdo y setas con toque de alioli y un meloso bacalao confitado con espinacas a la catalana. Después, no nos pudimos resistir a catar su arroz con leche y su flan. ¡De los mejores que hemos probado! 

  • Ubicación: C/ de la Ciutat de Granada, 130  

Vrutal

Vrutal

Comida natural, genuina y, sobre todo, vegana. Es la propuesta de Vrutal, que aboga por “volver a los orígenes, a lo primitivo, a experimentar la conexión hombre-naturaleza sin filtros a través de la gastronomía”, explica Alessandra, socia. Y lo consigue con unas espectaculares hamburguesas hechas con pan brioche casero y acompañadas de patatas fritas o boniatos que se cortan y preparan a diario. Entre las burgers más aclamadas se encuentran dos de heura: la Blind Date y la French Kiss (nuestra favorita: con foie vegano, mayonesa de trufa, manzana y cebolla caramelizadas). 

Entre las opciones para compartir nos quedamos con un plato realmente original, los tomates verdes fritos: rodajas de tomate rebozadas en panko con queso, crema de anacardos, veganesa ahumada, cebolla encurtida y pico de gallo. Disponen también de bowls saludables y de distintas opciones dulces, como el NY Cheesecake ―el yogur de soja es el ingrediente principal―, con base de Oreo y mermelada de frutos rojos. ¡Solo para los más disfrutones!  

  • Ubicación: Rambla del Poblenou, 16 

¿Qué es una gilda? Mucho más que un pincho

¿Qué es una gilda? Mucho más que un pincho
¿Qué es una gilda? Mucho más que un pincho
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La gilda es mucho más que un simple pincho: es una deliciosa y emblemática creación culinaria que encuentra su origen en San Sebastián. Esta pequeña obra maestra gastronómica, con apenas tres ingredientes, encarna la esencia de la tradición culinaria vasca y ha conquistado paladares en todo el mundo. 

Su nombre, Gilda, rinde homenaje a la película homónima de 1946 protagonizada por Rita Hayworth, conocida por su sensualidad y picardía. La elección del nombre para este pincho no es casualidad; la Gilda es igualmente tentadora, un juego de sabores y texturas que despiertan los sentidos. 

La historia de la gilda se remonta a los años 40 en el bar Casa Vallés de San Sebastián. Fue el reconocido chef José María Gotarda quien, inspirado por la sensualidad de Rita Hayworth en Gilda, decidió bautizar este pincho en su honor. Buscando crear un bocado que desafiara los sentidos, seleccionó tres ingredientes simples pero potentes: una aceituna verde rellena de anchoa, una guindilla (pimiento del piquillo) y una rodaja de cebolla blanca, buscando un sabor equilibrado entre lo salado, ácido y picante: un guantazo sexy en los morros, como la Gilda de la película.  
 
Gilda

La combinación de estos tres elementos se convirtió en una explosión de sabores icónica, imposible de separar de San Sebastián y difícilmente olvidable para todos aquellos que la prueban. La aceituna verde aporta un toque salado y jugoso, la anchoa ofrece una intensidad salina y umami, mientras que la guindilla, con su leve picante, y la cebolla blanca fresca y crujiente, completan esta danza de sabores. 

La gilda pronto se convirtió en una estrella culinaria en los bares de pintxos de San Sebastián y, con el tiempo, se ha convertido en un símbolo de la gastronomía vasca. Su sencillez y delicioso sabor la han llevado a traspasar fronteras, siendo reconocida y amada en todas partes. 

El secreto de su éxito radica en la calidad de los ingredientes y en la armonía de sabores que cautivan a quienes la prueban. Con el paso del tiempo, la gilda ha mantenido su encanto y popularidad, convirtiéndose en un clásico atemporal -- en una embajadora de la cultura gastronómica vasca que se puede encontrar en menús de bares y restaurantes en todo el mundo, desde sus raíces en San Sebastián hasta rincones remotos. 

¿Cómo hacer gildas? Receta clásica 

Ingredientes: 

  • Aceitunas verdes (pueden ser rellenas de anchoa, aunque no es lo más tradicional) 
  • Piparras (guindillas en vinagre) 
  • Lomos de anchoa en salazón, escurridos del aceite sobrante 
  • Palillos de dientes (en este caso, fundamental) 

Elaboración: 

Ensarta una aceituna, una piparra más o menos doblada dejando una parte sin ensartar, luego una anchoa también plegada y termina con otra aceituna. Otra opción es cortar las piparras en dos para que el esquema sea siempre aceituna-piparra-anchoa-piparra-aceituna. ¡Y ya está! 

Repite el proceso hasta preparar todas las gildas deseadas. 

5 variaciones de la gilda 

Gilda con pepinillo agridulce

Gilda  Ingredientes: 

  • Aceitunas verdes rellenas de anchoa 
  • Piparras (guindillas en vinagre) 
  • Pepinillos agridulces 
  • Anchoas en salazón 
  • Palillos de dientes 

Elaboración: 

Pincha una aceituna y sigue con la combinación clásica, pero sustituyendo la aceituna final por un pepinillo agridulce. 

Gilda vegetariana 

Ingredientes: 

  • Aceitunas verdes 
  • Piparras (guindillas en vinagre) 
  • Tomates cherry 
  • Palillos de dientes 

Elaboración: 

Ensarta un tomate cherry, una guindilla y una aceituna verde en un palillo de dientes para crear una versión vegetariana de la Gilda. 

Gilda con queso 

Ingredientes: 

  • Aceitunas verdes rellenas de anchoas 
  • Guindillas (pimientos del piquillo) 
  • Cubos de queso manchego o queso de cabra 
  • Palillos de dientes 

Elaboración: 

Ensarta un cubo de queso junto con la guindilla y la aceituna en un palillo de dientes para añadir un toque de queso a la gilda. 

Gilda mediterránea 

Ingredientes: 

  • Aceitunas verdes rellenas de anchoas 
  • Tomates secos en aceite 
  • Alcaparras 
  • Palillos de dientes 

Elaboración: 

Ensarta un tomate seco, una alcaparra y una aceituna verde en un palillo de dientes para una versión más mediterránea de la gilda. 

Gilda en matrimonio con anchoa y boquerón 

Gilda

Ingredientes: 

  • Aceitunas verdes rellenas de anchoas 
  • Trozos de boquerones en vinagre 
  • Guindillas (pimientos del piquillo) 
  • Palillos de dientes 

Elaboración: 

Ensarta un boquerón en vinagre junto con la guindilla y la aceituna en un palillo de dientes para una variante con sabores del mar. 

Canarias y su devoción por el gofio

Canarias y su devoción por el gofio
Canarias y su devoción por el gofio
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El gofio es quizá el producto de la despensa de Canarias por el que los isleños sienten más admiración. Ningún otro es tan transversal en la historia, la geografía y la sociedad. Heredado de los aborígenes, el gofio es reivindicado como un símbolo de identidad. Sus beneficios nutricionales fueron clave para la supervivencia de la población durante las hambrunas en las etapas más difíciles de su historia y es un ingrediente indispensable en el recetario tradicional de esta tierra de volcanes.

El más consumido es de millo (maíz), pero también se hace con trigo, avena y otros tantos cereales y leguminosas como el garbanzo. Los granos se tuestan y se muelen para obtener una harina que se come cruda o se añade a muchas recetas para enriquecer, espesar y dar notas ahumadas.

millo-tostado

Antaño, las Islas estaban regadas de pintorescos molinos que aprovechaban los vientos Alisios para triturar el cereal entre dos grandes piedras. Sin embargo, con el tiempo, fueron siendo reemplazados por aparatos eléctricos y hoy solo se conservan unos pocos molinos, algunos de los más bonitos pueden visitarse en la isla de Fuerteventura.

molinos

A nivel nutricional, el gofio es un súper alimento, rico en fósforo y calcio. Tiene vitaminas y es bajo en grasas. Su alto contenido en proteínas y en hidratos de carbono representa una fuente de energía perfecta para recuperarse de un esfuerzo físico. En el Archipiélago se comercializan barritas energéticas de gofio que es frecuente encontrar en gimnasios y puestos de avituallamiento de pruebas atléticas.

La generación del baby boom creció en las Islas desayunando leche con gofio. Antonio Morales, hostelero y gerente de la ecofinca Vegascosta de Lanzarote, lo reivindica como el precursor de los famosos cornflakes. "Nada es más nutritivo que el gofio, pero nosotros no supimos presentarlo de una manera tan atractiva como lo hizo Kellog's", aseguró arrancando la sonrisa de los asistentes al último congreso Worldcanic, celebrado en la isla de Lanzarote en 2022.

El gofio se puede encontrar en diferentes formas y texturas, desde el gofio fino que se utiliza para preparar masas y salsas, hasta el gofio grueso recomendado como ingrediente en platos salados o como postre.

Si hablamos de cocina canaria, no puede faltar la pella de gofio o gofio amasado, que es una de las recetas más representativas de las Islas. En realidad, se trata de un producto muy humilde que se hace simplemente mezclando el gofio con un poco de agua, sal, azúcar y aceite, se amasa y se le da forma de cilindro. Se corta en porciones y se acompaña con mojo o queso para darle más sabor. También se suele preparar con miel y frutos secos. Las pellas son los bocados más consumidos en las fiestas populares (tanto romerías como bailes de magos). Antiguamente, los campesinos llevaban el gofio amasado en bolsas hechas de piel de cabrito llamadas zurrones.

gofio

El escaldón de gofio es otro clásico isleño con mucha historia. Se sirve como entrante y se prepara mezclando caldo de carne, pescado o verduras hasta que se obtiene una textura cremosa. Al servir se le añade un toque de mojo (salsa fría canaria) de cilantro, unos trocitos de queso o cebolla roja de Guayonge.

También acompaña los pucheros, potajes y forma parte del sancocho canario, que lleva pescado salado, papas, batatas y mojo. En el restaurante Dakoa (Gran Canaria) hacen un original hummus de gofio y la Gastro Bodega La Era (Tenerife) lo sirve para rematar un plato de bravas picantonas.

potaje

¿Eres más dulce o salado?

Este producto tan versátil se utiliza también en repostería para deliciosos mousses, buñuelos, bizcochos, turrones y hasta se puede hacer un goloso gofio frito, como el que prepara el restaurante El Horno, de Fuerteventura. 

En 2014, la Unión Europa incluyó el gofio en la lista de productos con denominación de origen protegida (DOP). El Gobierno de Canarias organiza un concurso anual para premiar a los mejores de cada variedad. En este certamen, denominado Agrocanarias, la pequeña isla de La Gomera suele acaparar los primeros puestos. Rayco Herrera, propietario de la marca Gofio gomero, lleva años instalado en el podio de los mejores molineros de Canarias.

Como producto estrella de las Islas, el gofio también protagoniza muchas expresiones cotidianas en el Archipiélago como “estoy más molido que el gofio”, “soy más canario que el gofio” o “meter la pata en la lata del gofio” para reprocharle a alguien una equivocación. Entonces, ahora que ya sabes tanto de este alimento, ¿te animas a probar el sabor más auténtico de Canarias?

Romesco de pescado, la alternativa tarraconense al suquet

Romesco de pescado, la alternativa tarraconense al suquet
Romesco de pescado, la alternativa tarraconense al suquet
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La salsa romesco en Cataluña es una fuente inagotable de polémicas y disputas territoriales sobre si es originario de tal o cual sitio, sobre si la salsa de calçots o salvichada es o no romesco, si lo es o no la salsa del xató… pero aunque está claro que todas estas salsas tienen ingredientes muy similares, no entraremos en esta polémica. 

Sobre todo, porque hoy nos interesa más el romesco o romescada entendido como guiso de pescado típico de Tarragona que se prepara con los mismos o similares ingredientes, y en torno al que tampoco falta la polémica, ya que hay quien defiende que tiene un origen romano, y, por lo tanto, no debería llevar tomate, ya que éste llegó de América siglos más tarde, y quien defiende que es un ingrediente imprescindible. 

romesco

Sea como fuere, el romesco de pescado es un plato de pescadores, cuyo origen algunos sitúan en El Serrallo, el barrio marítimo de Tarragona, que se ha ido refinando con el tiempo y el paso por los restaurantes, tal y como ha ocurrido con los suquets de pescado ampurdaneses. 

Josep Pla, que era ampurdanés, definió el romesco como un sofrito más complejo, cuando precisamente aquí radica la diferencia principal entre un romesco y un suquet: éste, como tantos platos de la cocina catalana, arranca con un sofrito largo de cebolla y tomate, pero el romesco empieza con los ingredientes fritos o asados (escalivados) machacados en el mortero, y el ingrediente principal no es el tomate, sino que, cuando lo lleva, comparte protagonismo con el pimiento de romesco o la ñora y con los frutos secos, ya sean almendras o avellanas. 

Aunque aquí hablamos del romesco de pescado, en algunos lugares también los preparan de bacalao, conejo, caracoles, costillas de cerdo, judías o verduras y hortalizas. 

Las recetas 

romesco

El romesco, pues, es una base en la que cocinaremos un pescado, preferiblemente de carne firme (rape, dorada, mero, dentón, congrio, raya, etc.), y que también puede llevar marisco como gambas, cigalas o mejillones. Se prepara prácticamente con los mismos ingredientes que la salsa romesco, excepto el vinagre, que suele sustituirse por vino rancio. 

El pimiento o la ñora deben ponerse un rato en remojo para poderles sacar la carne (o triturarlos enteros), el pan se debe freír y los ajos y tomates se deben asar en el horno o en la brasa, pero también se pueden freír. Con todo ello se prepara una salsa en el mortero (o en el vaso de la batidora), a la que se añade agua y en la que se cocina el pescado. Se puede completar el plato con judías o con patatas cocinadas en el mismo romesco. 

ñora

Hoy traemos cuatro recetas, desde la "oficial" del Instituto Catalán de la Cocina, la que no lleva tomate del investigador y gastrónomo Jaume Fàbrega, la que defiende el chef Josep Lladonosa y la más reciente de la cocinera Maria Nicolau

¡Ah! Si los comensales se acaban el pescado y queda salsa, será una base inmejorable para un arroz, unos fideos a  la cazuela, unos espaguetis o macarrones o podemos abrir en ella unos mejillones o unas almejas, y tendremos otro plato fácil y delicioso. 

La receta del Instituto Catalán de la Cocina 

Ingredientes:

1 kg de pescado 

5 pimientos de romesco remojados 

3 tomates asados 

1 rebanada de pan frito 

2 dientes de ajo asados 

Un puñadito de avellanas y almendras tostadas 

1 copa de vino rancio 

Aceite y sal 

Preparación:

- Tendremos los pimientos de romesco en remojo con agua tibia una hora mientras asamos en el horno los ajos y los tomates. 

- Picaremos todos los ingredientes en un mortero o con la batidora, hasta conseguir una pasta homogénea, la aclararemos con agua y la ponemos en una cazuela. 

- Cuando empiece a hervir, añadimos el pescado cortado en rodajas y previamente salado, hasta que esté al punto. 

El romesco sin tomate de Jaume Fàbrega 

En su monumental obra La cuina catalana, Jaume Fàbrega explica el romesco sin tomate, debido a su origen anterior al descubrimiento de América. 

Ingredientes:

1 kg de pescado blanco (rape, lubina, lenguado, rodaballo...) 

Langostinos, almejas o cigalas (opcional) 

4 o 6 pimientos de romesco 

1/2 cabeza de ajos 

1 rebanada de pan 

1 copa de vino 

Algo de guindilla 

Aceite y sal 

Preparación:

- Ponemos una cazuela al fuego con un fondo de aceite y freímos el pan, los ajos y los pimientos de romesco, evitando que se quemen para que amarguen. Los pasamos a un mortero y hacemos un majado (con las semillas de los pimientos), hasta conseguir una pasta fina que aclararemos con agua o vino. 

- Volvemos a poner la cazuela al fuego y con el aceite bien caliente echamos la picada, tapamos y dejamos freír un poco. A continuación, añadimos el pescado y la guindilla, si lo queremos picante, cubrimos justo de agua o caldo de pescado y dejamos cocer 15 o 20 minutos a fuego más bien vivo, rectificando si es necesario el punto de sal.

- Se puede servir al momento o dejarlo reposar, que quizás es mejor todavía. 

- Podemos añadir al majado almendras o avellanas, pimentón, perejil o azafrán, y el vino puede ser rancio, tinto, blanco, jerez o brandy. 

La romescada de pescado de Josep Lladonosa 

La receta del gran cocinero y divulgador Josep Lladonosa, en su libro La cocina catalana de ayer y de hoy, mezcla pescado y marisco, no pone pan frito, utiliza tomate y ñoras en lugar de pimientos de romesco y lo sofríe todo en lugar de asar los ingredientes. 

Ingredientes (para 6 personas): 

600 g de rape 

600 g de dentón 

6 cigalas 

900 g de langosta 

6 gambas 

30 mejillones 

10 ñoras 

2 cebollas 

5 tomates maduros 

150 g de harina 

50 g de almendras 

6 dientes de ajo 

3 dl de aceite 

Sal y pimienta blanca 

Preparación:

- Cortamos el pescado en rodajas de unos cien gramos cada una, las salpimentamos y enharinamos y las freímos en una sartén con aceite caliente, para que se doren un poco. Reservamos en una cazuela ancha o paella arrocera, con el marisco. 

- En la sartén donde hemos frito el pescado ponemos a sofreír la cebolla cortada bien fina; cuando esté a punto de dorarse, añadimos cuatro dientes de ajo y los tomates también cortados muy finos. Una vez concentrado el sofrito, vertemos un chorro de agua, dejamos hervir unos minutos y lo pasamos por un colador fino sobre el pescado que habíamos reservado. 

- Aparte, cogeremos las ñoras, que habremos tenido una hora en agua tibia, y las trituraremos con las almendras y los dos ajos restantes. Cubriremos con un poco de salsa o agua y lo añadiremos a la cazuela. Rectificaremos de sal y dejaremos cocer hasta que el pescado esté listo. 

El romesco rápido de Maria Nicolau 

En su libro Cuina! O Barbarie, la popular cocinera Maria Nicolau hace una larga reflexión sobre el romesco, tanto como salsa como forma de cocinar el pescado, y explica su receta tradicional y una fórmula rápida que se aleja de los cánones pero también da buenos resultados, sin poner en marcha el horno y ensuciando solo una olla. 

Preparación:

- En una olla o cazuela grande echaremos un buen chorro de aceite de oliva, en el que freiremos un par o tres de rebanadas de pan, las reservamos y añadiremos una cabeza de ajos pelados y cortados y 6 tomates de colgar también pelados y en trozos. Lo sofreiremos todo un poco, retirando con unas pinzas las pieles de tomate que se vayan despegando, añadiremos la pulpa de seis pimientos de romesco o ñoras y un poco de pimentón, dulce o picante. 

- Lo pasaremos todo al vaso de la batidora, añadiremos un vasito de vino rancio y unos 100 gramos de almendras o avellanas, y lo trituraremos. 

- Verteremos la mezcla en la olla, la haremos hervir, añadiremos el pescado a rodajas, y el marisco si queremos, cubriremos con agua y/o fumet de pescado y dejaremos hervir a fuego suave durante 20 minutos, el tiempo para que se cueza también unas patatas peladas y rotas, si queremos ponerlas. 

- Dejaremos reposar para que se asiente el guiso y serviremos. 

Los 15 dulces típicos de Murcia

Dulces típicos de Murcia
Dulces típicos de Murcia
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La comida a base de frutas y verduras del recetario murciano eclipsa en gran medida otros platos de la tierra del Segura, como sus postres murcianos tradicionales. Dulces murcianos hay para todos los gustos, con una clara influencia de la cultura árabe –especialmente en los que se consumen en las vacaciones de Navidad-, algunos bocados con matices huertanos, como el conocido paparajote o las peras al vino; o el uso de ingredientes como hojaldres, masas quebradas, almendras o cabello de ángel. Algunos de estos postres y dulces típicos de Murcia son únicos en el planeta, como el pastel de Cierva, donde se aúnan los sabores dulces y salados; o el arrope de calabaza de Totana, muy utilizado en las cocinas murcianas de otras épocas anteriores.

A continuación, un listado de los postres más característicos de Murcia para los lectores más golosos:

Dulces típicos de Murcia: tortas de Pascua

Un postre que tiene bastante presencia en la Región de Murcia en época navideña pero que podemos encontrar durante todo el año en La Región. La receta es un proceso lento que dura aproximadamente tres días. Un sabor único que siempre recordarás que tiene como base de ingredientes el anís y el zumo de naranja.

Dulces típicos de Murcia: Cordiales de almendra

Los cordiales de almendra se inventaron en los conventos. Este postre de la Región de Murcia (y de varias poblaciones de la Vega Baja) es típico encontrarlo en Navidad. Lo más interesante de este postre es la mezcla entre la almendra y el cabello de ángel y su característica oblea que llevan debajo los pastelillos.

Dulces típicos de Murcia: paparajote

El paparajote es el postre más representativo de la Región. Es un dulce murciano es muy sencillo: una hoja de limonero recubierta de una masa de harina y huevo que se fríe y se espolvorea con azúcar y canela. Se suele tomar en las fiestas de primavera.

Dulces típicos de Murcia: mona de pascua

La mona de pascua es un postre típico de la zona del Mediterráneo española. Cada región le da su toque y Murcia es famosa por sus monas de pascua. Aunque la tradición de la mona se asocia a la Semana Santa (de ahí lo de “de pascua”) en Murcia se encuentran en confiteras y panaderías durante todo el año y también es típico tomarlas en Navidad. Pueden ir rellenas con crema pastelera, con un huevo cocido en medio o tomarlas con un poco de chocolate.

Dulces típicos de Murcia: yemas de Caravaca

Las yemas de Caravaca son el postre más típico de Caravaca de la Cruz. Están elaboradas principalmente con yemas de huevo y azúcar y las recubre una capa de caramelo o chocolate, al gusto.

Dulces típicos de Murcia: Almendras garrapiñadas

Es un dulce murciano muy popular en las fiestas de la Región, especialmente en las poblaciones del Noroeste. Se suelen tomar como golosina o aperitivo y se utiliza en la elaboración de turrones navideños. Las almendras garrapiñadas son muy sencillas de preparar y muy sabrosas.

Dulces típicos de Murcia: Aguardentados

Un dulce murciano navideño que se hace escaldando la harina con el aceite hirviendo. Tienen una textura hojaldrada que los hace muy apetecibles.

Dulces típicos de Murcia: Pastel de cierva

El pastel de cierva es un pastel con tradición y leyenda en la gastronomía murciana. Esta receta apareció a finales del siglo XIX en la costa del Mar Menor. Un jefe de cocina de un barco ruso le dio la receta a un pastelero de San Javier. Este pastelero ofreció este pastel en una comida a la que asistió Juan de la Cierva y Peñafiel. El pastel le encantó al político murciano, así que el cocinero decidió llamarlo con el apellido del mismo, una costumbre antigua en el mundo de la gastronomía.

Dulces típicos de Murcia: peras al vino

La pera Ercolini, que se cultiva en Jumilla, y un vino joven de alguna bodega jumillana, son los ingredientes principales para este dulce murciano. Esta receta, además de ser un postre, también se sirve como guarnición para carnes rojas o carnes de caza.

Dulces típicos de Murcia: pastelillos de cabello de ángel

Los pastelillos están rellenos de cabello de ángel y tienen un sabor único. Son típicos hacerlos en Navidad, pero se encuentran en las confiterías en cualquier época del año. Si te gusta el cabello de ángel, este dulce murciano te va a encantar.

Dulces típicos de Murcia: tortas de naranja murcianas

La abundancia de naranjas y limones en Murcia ha hecho que estos productos estén muy adheridos a su gastronomía. Un ejemplo de ello son las tortas de naranja. Es un postre murciano típico de Navidad que se hacen en las casas murcianas. Se aprovecha el puente de la Constitución para hacerlas y aguantan toda la Navidad. Son muy sencillas de hacer y muy sanas y es por ello que actualmente se pueden disfrutar durante todo el año de ellas.

Dulces típicos de Murcia: suspiros de almendra

Los suspiros de almendra son unos pequeños dulces murcianos hechos con merengue y almendra. Ligeros y deliciosos, ideales para acompañar un café o té después de comer. 

Dulces típicos de Murcia: cuernos de merengue murcianos

Si hay algo típico en Murcia es el merengue. En cualquier confitería murciana puedes encontrar postres que lleven merengue como los cuernos: se trata de hojaldre con forma de cuerno y relleno de merengue. Destaca por sus sencillos ingredientes y por rapidez de elaboración. Lo más característico de este postre murciano es que suele ser gigante.

Dulces típicos de Murcia: arrope

El arrope es el resultado de cocer el mosto de la uva hasta llegar a una densidad con la que sirve de conserva. Se consume en invierno porque antiguamente en esta época del año no se producía miel y servía como endulzante. El arrope es un dulce de la gastronomía murciana que se basa en higos hervidos con calabazate, que es una mezcla de melón, boniato y membrillos. Su característico dulzor se produce de los higos puesto que no se le añade azúcar. Se consume en la fiesta de Todos los Santos y en Navidad.

Dulces típicos de Murcia: picardías

Son sencillos caramelos hechos de azúcar y avellanas. Un poco de azúcar en un cazo con algo de canela, se calienta a fuego lento hasta que se convierta en caramelo. Se le añade una avellana en un molde y queda como relleno. Antiguamente, una picardía se utilizaba para endulzar un vaso de leche. Hoy en día para decorar tartas y mejorar la presentación.