Ya sabemos que el truco infalible para este tipo de platos es buscar la máxima calidad del producto. En este caso, del tomate pera, que ejerce como protagonista indiscutible del tartar. David Gou, el chef de Studio 66, nos lo recuerda e insiste en la importancia de ahumar el tomate para conseguir un sutil contraste con el sabor, también ahumado, del queso Idiazabal.