Quien iba a decir que un antojo tras una noche de fiesta en la sala Apolo acabaría convirtiéndose en un fructífero negocio con siete restaurantes, y uno más que está en camino, dedicados a este clásico icono de la gastronomía británica: el fish and chips. Fue en 2015 cuando Mani Alam y su hermano Magid, junto con su cuñado Bilal, abrieron The Fish and Chips Shop, un pequeño local en la calle Rocafort con Gran Via. “Era el único local de fish and chips de Barcelona y coincidió con el auge del street food.