Desde la calle nos llama la atención su decoración inspirada en los años veinte, con auténticos sillones de peluquería de época de la marca Triumph. Entramos en esta pequeña barbería vintage, ubicada en el Eixample barcelonés, para ver qué nos depara. La realidad es que hoy no venimos a cortarnos el pelo ni a repasarnos la barba, aunque podríamos hacerlo.