“Nos acercábamos a Elche, ya se distinguía su valle rebosante de frutos y su inmenso palmeral, el mayor y más hermoso de Europa, el más paradisíaco de toda España”, Hans Christian Andersen (1862).
Primero una visita al museo y después una excelente comida. Este es el reclamo que atrae diariamente a centenares de turistas, tanto valencianos como de cualquier otra parte del mundo, a este edificio que comenzó a rehabilitarse en el 2014 y que hace tan sólo unos meses reabrió sus puertas en Valencia.