Es la historia de Violeta y Jesús, dos generaciones unidas por su pasión a la atención detrás de un mostrador y al buen producto. Y es que hace más de 50 años, Violeta despachaba en su ultramarinos de la C/ Peris Brell de Valencia a todo un barrio con resquicios de guerra. Un negocio que ya por aquel entonces heredó de sus padres. Más de medio siglo después, Jesús continúa con la tradición de su madre y abre el Colmado LaLola, rememorando el espíritu de aquel ultramarinos de sus antepasados.