Muchos platos de la gastronomía española, y principalmente de la cocina levantina, no serían concebibles sin el empleo de las ñoras, unos pequeños pimientos con forma de bola y muy carnosos que fueron introducidos por los frailes jerónimos en Murcia, gracias a la aclimatación de unas semillas traídas de América por el mismo Cristóbal Colón.