No deja de resultar curiosa la ausencia en España de buenos restaurantes de alta cocina china como los que podemos encontrar en otras ciudades europeas y del resto del mundo. Tras unos años de expansión la cocina china sufrió un importante frenazo en lo que a número de establecimientos se refiere. La irrupción de otras cocinas asiáticas abrió el abanico de la oferta y limitó su crecimiento. Y aunque ha habido algún que otro intento, falta en nuestro país un restaurante de referencia.