Imagínese un cortijo frente al mar. Con una gran terraza en la que tomar el sol en verano mientras come un plato bien preparado; y una chimenea al lado de la que comerse un estupendo cuchareo en invierno. Ese lugar existe, está en Torrox y se llama Magón. Al frente, el empresario Jorge López, que con la apertura de este restaurante hace algo más de un año se ha metido de lleno en la hostelería, uno de sus grandes deseos desde hacía tiempo.