frutas y verduras

7 recetas con berenjenas para aprovechar la temporada

7 recetas con berenjenas para aprovechar la temporada
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A veces pensamos que la globalización es cosa reciente, pero estamos equivocados. Si bien es cierto que en pocos años se ha acelerado gracias a las nuevas tecnologías, la globalización está presente en la cocina desde hace siglos, como lo demuestra el caso de la berenjena, una humilde hortaliza presente en todos los países del Mediterráneo desde la Edad Media, pero que nació en la India hace cuarenta siglos. 

Se cree que la berenjena es originaria del estado indio de Assam, donde se cultivaba más de 2.000 años antes de Cristo: si ha sobrevivido tanto tiempo, ¡algo bueno debe tener! 

Los comerciantes árabes llevaron la planta al norte de África, y desde allí entró en la península en la Edad Media con el nombre árabe del que han derivado los que tiene ahora: 'alberginia' en catalán o 'aubergine' en francés, inglés y alemán (aun cuando en inglés por su forma también la llaman 'eggplant', planta huevo). En el resto de la península ibérica, comparten otra raíz: la 'berenjena' castellana y la 'berinjela' portuguesa. 

Una verdura saludable que ayuda a adelgazar 

En nuestros mercados podemos encontrar tres tipos de berenjena, pero las más habituales son la morada, que en inglés recibe el nombre de 'black beauty', y la rallada de Gandia. En cambio, la blanca, que parece que es la que los árabes trajeron a la Península, ahora se cultiva poco. Envasada también se encuentra otra: la berenjena de Almagro, que se hace fermentar y se conserva en vinagre, sola o rellena. 

La berenjena aporta minerales (sobre todo magnesio, potasio y fósforo), vitaminas A, B, C y E y muy pocas calorías, cosa que la hace una de las hortalizas más recomendables para la salud, puesto que más del 90% es agua. No tires la piel, porque es donde residen buena parte de sus nutrientes y tiene potentes propiedades antioxidantes, pero se debe tomar siempre cocida, porque en crudo no es recomendable. Los beneficios de la berenjena no se obtienen solo comiéndola, sino que hay una larga tradición de remedios caseros. 

Berenjena

Por ejemplo, dicen que la pulpa de berenjena es ideal por aliviar la piel tras una quemadura. Pero lo más interesante si nos sobra algún quilo son sus propiedades... ¡para ayudar a adelgazar! Se supone que gracias a su alto contenido en agua y a las vitaminas y minerales que aporta, que actúan como antioxidantes, la berenjena contribuye a quemar grasas. Si añadimos que es rica en potasio, que es un diurético natural que ayuda a combatir la retención de líquidos... Eso sí, todo esto se va a pique si la freímos, y más si no la freímos bien, puesto que es como una esponja y se carga de aceite: mejor a la plancha o en otras preparaciones. 

Dicen que va muy bien (al menos, seguro que no hace ningún daño) beber durante una semana un litro al día de agua de berenjenas. Para prepararla, se lava y se corta una berenjena a daditos y se cubre de agua dentro de una jarra o un bote oscuro, se tapa y se deja reposar toda la noche. Al día siguiente estará a punto, y así, durante siete días. 

Pese a estas propiedades tan saludables, la berenjena fue considerada en todo el Mediterráneo una verdura maléfica. Su nombre se vincula a la expresión árabe 'bad al jan', que quiere decir 'el genio ha puesto huevos'. Su mala fama llegó lejos y en el siglo XVI la berenjena fue prohibida en Inglaterra. Incluso en Turquía se la consideraba responsable de los incendios que arrasaron Estambul en la época otomana. Parece ser que durante la temporada de las berenjenas, en verano, los habitantes de la ciudad encendían hogueras a la puerta de su casa para poder asar su hortaliza preferida, sin preocuparse por el viento, que al final provocó los grandes incendios que arrasaron la ciudad. Este viento todavía se conoce hoy en día como 'patlican melteni', 'viento de la berenjena'. La mala fama, por suerte, pasó, y los cocineros musulmanes, judíos o cristianos nos han legado infinidad de platos con esta verdura, que ocupa un lugar privilegiado en el recetario de muchos países: en el Magreb, el tajín marroquí o el mderbel argelino, con berenjenas fritas, carne de cordero y garbanzos aromatizados con pimienta negra y espinilla. O el mismo plato en Turquía, donde se añaden tomates y pimientos frescos. En el Próximo Oriente, el plato estrella con berenjena es el makdus, que se toma a primera hora de la mañana y consiste en berenjenas rellenas de nueces, ajo y sal que se ponen en conserva en aceite de oliva.

Berenjenas

Por no hablar del mutabal o baba ganoush, puré de berenjenas que se mezcla con yogur aliñado con sal, ajo, sésamo y perejil, muy similar a la melitzanosalata griega. O la mussaqqa'a árabe, hermana de la más conocida moussaka griega. Los palestinos aprecian mucho la maqluba, combinación de arroz, berenjena y cordero aromatizada con pimienta, nuez moscada, canela y clavo y decorada con carne picada, almendras y piñones. Y por todas partes se preparan las berenjenas rellenas de arroz, o de arroz y carne, o de carne y piñones... 

Aquí es un ingrediente esencial de la escalivada y de la samfaina. También se prepara muy a menudo a la plancha, rebozada y frita o frita sin rebozar para hacerla crujiente. Si empezáramos a mencionar elaboración, la lista no terminaría nunca: por eso os dejamos una selección de siete recetas -- algunas más próximas, otras más lejanas, algunas tradicionales, otras de grandes chefs modernos, y algunas de cosecha propia. 

Rigatoni alla norma

Rigatoni

La pasta alla norma, originaria de Sicilia, se dice que lleva este nombre en honor a la popular ópera de Bellini. Esta pasta se prepara con un sofrito al cual se añade berenjena frita, albahaca fresca y queso ricotta salatta, que no es el queso fresco que podemos encontrar aquí y que es habitual en muchas recetas italianas, sino el mismo queso pero curado. 

Ingredientes (para 4 personas): 

  • 1 berenjena 
  • 350 g de rigatoni 
  • Salsa de tomate 
  • Albahaca fresca 
  • Ricotta salatta 
  • Parmesano 

Elaboración: 

Cortamos la berenjena a lonchas, la freímos y la ponemos a escurrir sobre papel absorbente. 

En una paella ponemos salsa de tomate casera (o la hacemos sofriendo ajo picado, tomates pelados y cortados pequeños). Añadimos unas hojas de albahaca rotas con las manos o picadas con el cuchillo, las berenjenas y el queso rallado. 

Hervimos la pasta al dente, escurrimos y añadimos a la sartén, mezclamos y servimos. 

Tumbet mallorquín

Tumbet

Este plato balear, hecho con ingredientes llegados de las indias, se suele comer frío en verano. 

Ingredientes (para 4 personas):  

  • 6 patatas 
  • 1 kg de tomates 
  • 2 berenjenas 
  • 1 pimiento verde 
  • Media cabeza de ajos 
  • Aceite y sal 

Elaboración: 

Lavamos las berenjenas, cortamos los extremos y hacemos lonchas muy finas, con la piel y todo. Las ponemos un rato en un colador con sal para que saquen el jugo amargo. Mientras tanto, pelamos los tomates, les quitamos las semillas, los cortamos en trozos y los ponemos en una paella para hacer una salsa espesa, a fuego lento. 

Pelamos las patatas, las lavamos y cortamos también a lonchas. Las freímos con los ajos en aceite abundante, a fuego no demasiado fuerte para que se vayan confitando, y las depositamos en una bandeja. Lavamos y secamos las berenjenas y las freímos en el mismo aceite pasadas por harina o tal cual, las depositamos sobre papel de cocina para que absorba el aceite sobrante y las vamos colocando sobre las patatas. 

Retiramos parte del aceite y freímos el pimiento cortado a tiras. Añadimos la salsa de tomate, que debe quedar espesa y con trozos de tomate notables, y repartimos el conjunto sobre las berenjenas. 

Podemos preparar raciones individuales con un molde redondo en el cual iremos intercalando las capas de patata, berenjena, pimientos y salsa de tomate. Puede añadirse calabacín, cortado a lonchas y frito, y pimiento rojo. 

Escalivada 

Escalivada

Escalivar significa asar en el rescoldo, de forma que la auténtica escalivada se debe hacer cociendo las verduras a la brasa de un fuego de leña o de carbón. Como habitualmente la mayoría no tenemos siempre la posibilidad de hacer una barbacoa, también se pueden asar las verduras al horno, aunque el sabor no será el mismo, dado que faltará la aportación esencial del humo de la madera. 

Ingredientes:  

  • 3 pimientos rojos 
  • 3 berenjenas 
  • 2 cebollas 
  • 4 patatas 
  • Aceite de oliva, sal y pimienta negra 

Elaboración: 

Envolvemos las patatas en papel de plata, ponemos todas las verduras sobre una parrilla al fuego y las vamos girando hasta que están bien cocidas por dentro; la piel normalmente queda negra. Pelamos las verduras, las cortamos a tiras o a lonchas y servimos aliñadas con aceite, pimienta y sal. Puede añadirse también un chorrito de vinagre al gusto. 

A partir de aquí, las posibilidades son infinitas: como primer plato, junto a ensalada con atún y olivas, como acompañamiento de carnes o pescados, sobre una tostada con anchoas por encima... 

Melitzanosalata  

Melitzanosalata

Esta ensalada suele formar parte de los entrantes griegos y se acompaña con queso feta, tomate y olivas negras. 

Ingredientes (para 6 personas):  

  • 6 berenjenas 
  • 3 dientes de ajo 
  • 1 cebolla mediana 
  • Aceite de oliva virgen 
  • Vinagre o zumo de limón 
  • Perejil, sal y pimienta 

Elaboración: 

Pinchamos las berenjenas con un tenedor y las asamos al horno a 180 ºC durante 45 minutos, girándolas varias veces para que se hagan bien por todos los lados. Dejamos enfriar, retiramos los pedúnculos, las pelamos y cortamos la pulpa a daditos. Regamos con un poco de zumo de limón para que no se oscurezcan. 

Aplastamos los ajos y la cebolla en un bol, añadimos la pulpa de las berenjenas y seguimos trabajando para obtener un puré, añadimos perejil bien picado y mezclamos bien. Salpimentamos, añadimos el resto de zumo de limón o vinagre y acabamos añadiendo una buena taza de aceite de oliva poquito a poco, como si hiciéramos una mayonesa, para conseguir un puré bien emulsionado. 

Musaca con berenjenas 

Musaca

Ingredientes:  

  • 4 o 5 berenjenas 
  • 1/2 kg de carne 
  • 2 o 3 tomates 
  • 1 taza de aceite + aceite para freír las berenjenas 
  • 2 cebollas picadas 
  • 1 hoja de laurel 
  • 2 dientes de ajo 
  • 1/2 taza de queso rallado (parmesano o similar) 
  • 3 tazas de salsa bechamel 
  • Sal y pimienta 

Elaboración: 

Calentamos aceite en una cacerola y sofreímos la cebolla a fuego mediano hasta que quede transparente, añadimos la carne picada y la sofreímos durante 10 minutos con la cebolla, añadimos el tomate, el ajo, el laurel, salpimentamos y dejamos cocer durante una hora. 

Mientras tanto, lavamos y cortamos las berenjenas en rodajas y las dejamos en un recipiente con agua y sal durante una hora para que pierdan amargor. Después las escurrimos, pasamos por harina y freímos en aceite hirviendo. Las colocamos sobre papel absorbente. 

Finalmente, en una fuente para horno colocamos una capa de berenjenas, las salpimentamos y cubrimos con una capa de carne; preparamos una segunda capa de berenjenas y carne y extendemos por encima la bechamel, espolvoreamos con queso rallado y cocemos al horno durante 20 o 25 minutos. 

Se puede servir caliente o fría. La carne más habitual para la musaca es la de cordero, pero también se prepara con carne de ternera. En algunos países se incluyen capas de calabacín también frito, y en las versiones vegetarianas la carne estofada con verduras se sustituye por una salsa de tomate. 

Croquetas de berenjena y gambas

Croquetas

Estas croquetas se inspiran en las polpete di melanzane italianas, albóndigas de berenjena que tanto se cuecen en salsa como se hacen al horno o fritas como nuestras croquetas. Esta es una versión enriquecida con las gambas. 

Ingredientes: 

  • Zanahoria, cebolla y apio (para el caldo) 
  • 1 berenjena grande 
  • 6 gambas grandes 
  • 1 cebolla pequeña 
  • 1 diente de ajo 
  • 1 huevo 
  • Leche 
  • Harina 
  • Pan rallado 
  • Aceite 
  • Sal  

Elaboración: 

En una sartén con un buen chorro de aceite, freímos las gambas, las reservamos y ponemos las cabezas a cocer en un cazo con zanahoria, cebolla y apio, apenas cubierto con agua para que quede corto. Dejamos hervir veinte minutos y reservamos. 

En el aceite de freír las gambas, sofreímos una cebolla pequeña picada. Después, añadimos la berenjena cortada de la misma medida y dejamos que se vaya haciendo todo junto. A media cocción echamos un ajo también picado, y cuando la berenjena esté cocida, añadimos una cucharada de harina. Una vez la harina se empiece a tostar, echamos un chorrito de leche y un chorro generoso del caldo de las gambas, salpimentamos y removemos bien para que la pasta de las croquetas se vaya ligando. Debe quedar una masa espesa, así que solo añadiremos caldo si vemos que falta, hasta que adquiera una consistencia notable. Apartamos del fuego y dejamos enfriar unas horas en la nevera antes de dar forma a las croquetas. 

Una vez endurecida la masa, hacemos bolas redondas y las pasamos por harina blanca, huevo batido y pan rallado, antes de freírlas en aceite de oliva abundante. Estarán listas enseguida, puesto que la masa ya está cocida y solo tenemos que freírlas para obtener una costra exterior crujiente y un interior bien meloso. 

Berenjena rellena de arroz 

Berenjena de arroz

Ingredientes (para 4 personas):  

  • 2 berenjenas 
  • 6 ajos tiernos 
  • Tomate concentrado 
  • 250 g de arroz 
  • Caldo oscuro de pollo 
  • Queso gruyere 
  • Aceite, sal y pimienta 

Elaboración: 

Partimos las berenjenas por la mitad, les hacemos unos cortes en la superficie plana y las ponemos a gratinar con un chorrito de aceite por encima durante unos veinte minutos. Cuando la carne esté cocida, las sacamos del horno y vaciamos con una cucharilla. 

Mientras tanto, en una cazuela con aceite ponemos a sofreír los ajos tiernos cortados a lonchas pequeñas y añadimos una parte de la pulpa de las berenjenas cortada a dados; el resto lo podemos guardar para hacer mutabal, por ejemplo. Cuando las verduras estén bien sofritas, añadimos una cucharada de tomate concentrado, salamos el conjunto y añadimos el arroz. 

Dejamos que se vaya nacarando, sin dejar de remover, añadimos un poco de romero picado y lo cubrimos con caldo de pollo caliente. Dejamos cocer durante un cuarto de hora, primero a fuego fuerte y después bajando la intensidad, y añadimos caldo si queda demasiado seco. 

Una vez cocidos los granos al dente, rellenamos la piel vacía de las berenjenas con el arroz, lo cubrimos con queso gruyere rallado y ponemos al horno a gratinar unos minutos. 

11 recetas para cocinar con peras

11 recetas para cocinar con peras
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Las peras son una fruta versátil en la cocina y su uso se extiende mucho más allá del postre. Te proponemos nueve recetas saladas en las que su presencia aporta textura y aromas que se complementan con carnes, pescados y otros vegetales. Y también dos recetas dulces para terminar por todo lo alto el menú de temporada.

La pera es especialmente compatible con los quesos azules, con los frutos secos y con algunas aromáticas como, por ejemplo, el tomillo. Inspírate con nuestra ensalada de langostinos con peras y dale tu propio toque, o aprovecha la temporada para acompañar carnes como el solomillo de cerdo o de ternera con una salsa agridulce y una pera asada. Hay mil posibilidades. Su mismo nombre la delata: la pera… ¡es la pera!

Langostinos con peras caramelizadas y pepino

Langostinos

Ingredientes:

  • 500 g de langostinos
  • 1 pepino
  • 2 o 3 peras
  • Unos brotes de espinaca o rúcula
  • Zumo de lima o limón
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
- Separa las cabezas de los langostinos y exprímelas para extraer los jugos del interior, los usaremos para la vinagreta.

- Pela los langostinos y retira el cordón intestinal interior con un pequeño corte en la parte superior y retirando con la punta del cuchillo.

- Plancha los langostinos en una sartén con un poco de aceite y salpimenta al retirar. Si tienes mandolina, corta láminas de pepino y enróllalas, si no tienes hazlas a cuchillo lo más finas que puedas.

- Corta las peras en octavos, retira las semillas y pásalas por la plancha también hasta que estén doradas y caramelizadas por fuera pero aún tengan un poco de textura.

- Pon los langostinos, las peras, el pepino y algunas hojas en brote en la ensaladera. Con el aceite que quede en la sartén y añadiendo un poco más de aceite, el zumo de lima, la sal, la pimienta y el interior de las cabezas, prepara una vinagreta y aliña en el último momento.

Pera con jamón y brie

Pera con jamón

Ingredientes:

  • Peras
  • Lonchas de jamón
  • Queso Brie
  • Hojas de rúcula
  • Sal y pimienta
  • Mantequilla


Elaboración:
- Corta la pera en octavos, retira las semillas. En una sartén con un poco de aceite, carameliza el exterior de las peras a fuego intenso y retira cuando el interior está aún entero. Condimenta con sal y pimienta.

- Envuelve cada octavo con una loncha de jamón y añade en medio un poco de queso brie y una hoja de rúcula. Sirve templado.

Pera gratinada con nueces, queso, miel y mostaza

Pera gratinada

Ingredientes:

  • Peras de buen tamaño
  • Un puñado de nueces
  • Tomillo fresco
  • Queso azul
  • Un chorro de miel
  • Unas cucharadas de mostaza

Elaboración:
- Lava y corta las peras por la mitad. Ponlas en una bandeja y hornea a 180ºC durante 10 minutos.

- Sácalas y distribuye por encima nueces peladas y cortadas, dados de queso, unas hojas de tomillo y un chorrito de miel.

- Hornea unos 5 -10 minutos más hasta que estén cocinadas al punto que a ti te gusta.

- Antes de servir, aliña con una mezcla de dos terceras partes de mostaza por una parte de miel. Servir templado.

Ensalada de espinacas con pera y granada

Ensaladas de espinacas

Ingredientes:

  • 3 o 4 peras
  • Hojas de brote de espinaca
  • Nueces o avellanas
  • 1 granada
  • Dados de queso feta (también sirve queso fresco)
  • Un poquito de salsa de soja
  • Pimienta
  • Aceite de cacahuete o de nuez
  • Un chorrito de mirin (o un vinagre suave)

Elaboración:
- Corta las peras lavadas en láminas. Ponlas en la ensaladera junto con las hojas, las nueces peladas y cortadas, la granada y los dados de queso.

- Prepara una vinagreta con 3 partes de aceite con una de mirin o vinagre suave. Mezcla también un poco de salsa de soja que es la encargada de aportar la sal al sazón del plato. Termina con un poco de pimienta molida, mezcla y sirve.

Pappardelle o espagueti de queso gorgonzola y peras

espagueti

Ingredientes:

  • 400 o 500 g de pasta larga (si puede ser, fresca)
  • 2 o 3 peras
  • 250 g de queso azul tipo Gorgonzola
  • 200 ml de nata para cocinar
  • Salvia fresca
  • Sal y pimienta
  • Una nuez de mantequilla

Elaboración:
- Lava y corta las peras.

- Dóralos brevemente en una sartén con la mantequilla y a fuego intenso, retira en cuanto cojan color y aún estén enteras por dentro.

- Pon una cazuela con la nata y añade el gorgonzola, cuando el queso empieza a fundir, añadimos las peras, las nueces peladas y condimentamos con sal y pimienta. Cocinamos dos minutos y reservamos.

- Cocina la pasta en abundante agua hirviendo y con sal, según las instrucciones del fabricante, para que quede al dente. Añade la pasta cocida a la salsa y sirve inmediatamente.

Gnocchi con setas y peras

gnocchi

Ingredientes:

  • 400 g de ñoquis
  • 200 g de setas frescas
  • 2 peras
  • Una cucharada de mascarpone
  • Dos cucharadas de caldo de carne (opcional)
  • 1 diente de ajo picado fino
  • Mantequilla, sal y pimienta

Elaboración:
- Limpia las setas y córtalas. En una sartén, pon un par de nueces de mantequilla y fúndela, a continuación añade el ajo picado y dóralo sin que llegue a quemarse.

- Añade las setas y las peras peladas y cortadas. Saltea a fuego alto para que se evapore la humedad y no queden cocidas.

- Sazona con sal y pimienta y añade el mascarpone con el caldo de carne para aportar cremosidad.

- Cuece los ñoquis según las instrucciones del fabricante y añádelos a la salsa. Sirve inmediatamente.

Solomillo de cerdo relleno de almendras y peras

solomillo de cerdo

Ingredientes:

  • 2 solomillos de cerdo lo más grandes posible
  • 4 o 5 peras
  • 2 cebollas
  • 1 ajo
  • 1 zanahoria pequeña
  • Un buen puñado de almendras
  • 2 nueces de mantequilla
  • ½ vaso de vino de Jerez o vino rancio
  • Una pizca de canela
  • Una pizca de comino
  • Sal y pimienta

Elaboración:
- Pelamos y cortamos las peras en dados, que salteamos brevemente en una sartén con la mantequilla y reservamos. En esa mantequilla ponemos la cebolla picada menuda y el ajo también picado, que sofreímos a fuego suave hasta que estén dorados y caramelizados.

- Añadimos la zanahoria y las almendras picadas, un poco de sal, pimienta, canela y comino y seguimos pochando a fuego suave hasta que esté tierna.  Incorporamos el vino de Jerez, evaporamos el alcohol y rectificamos de sal. Cuando tenemos el conjunto caramelizado e integrado, dejamos templar.

- Retiramos las telillas y grasas del solomillo, lo con un corte longitudinal hasta media altura, salpimentamos por ambas caras y rellenamos con la mezcla anterior junto con los trozos de pera.

- Cerramos para formar un cilindro y bridamos con cuerdas para que no se abra y lo doramos en una sartén con mantequilla. Terminamos asando en el horno durante 15 minutos a unos 180-190 ºC.

- Mientras se asa, corta unas peras en cuartos, retira el corazón y dóralas en mantequilla o a la parrilla para acompañar el solomillo.

Solomillo con peras con salsa agridulce de reducción PX

solomillo con peras

Ingredientes:

  • Medallones de solomillo de ternera
  • 1 pera por ración
  • 200 ml de vino dulce Pedro Ximénez
  • 200 ml de caldo de pollo
  • Sal y pimienta
  • Mantequilla
  • Un chorrito de vinagre de Pedro Ximénez

Elaboración:
- Para preparar la salsa, pon en un cazo el PX, un chorrito de vinagre y el caldo de pollo. Reduce a fuego medio hasta que se forme una salsa de consistencia densa y te guste el equilbrio de dulce, ácido y salado. Reserva.

- Lava y corta las peras en cuartos a lo largo, retira el corazón.

- En una sartén, funde la mantequilla y dora las peras condimentando con sal y pimienta. Tienen que estar translúcidas pero sin que se deshagan. Reserva.

- En esa misma mantequilla, cocina a fuego intenso los solomillos salpimentados, procurando que se doren sin que el interior quede seco. Dependiendo del grosor del corte, pueden ser dos o tres minutos por cada lado. Sirve con las peras y salsea con la reducción de PX.

Salmón con peras y yogur

salmón con peras

Ingredientes:

  • Supremas de salmón desespinadas
  • 2 peras por ración
  • Yogur
  • Eneldo picado
  • Mantequilla
  • Una pizca de nuez moscada
  • Una pizca de canela
  • Sal y pimienta
  • Opcional: una base de polenta.

Elaboración:
- Lava, pela y corta las peras a láminas. Condimenta con sal, pimienta, canela y nuez moscada molida y dóralas brevemente en una sartén con mantequilla fundida. Reserva.

- En esa misma mantequilla, cocina las supremas de salmón condimentadas con sal y pimienta.

- Prepara una salsa con el yogur y eneldo fresco picado muy fino.

- Sirve el salmón con la salsa, las peras y una base opcional de polenta.

Peras especiadas y asadas con almendras y pasas

peras especiadas

Ingredientes:

  • Peras
  • Pasas sin pepita
  • Almendra
  • Miel
  • Tomillo fresco
  • Canela molida
  • Nuez moscada molida
  • Un chorrito de ron (opcional)
  • Un chorrito de limón

Elaboración:
- Lava y corta las peras por la mitad. Retira el corazón. Prepara una mezcla de pasas, almendras picadas, miel, un chorrito pequeño de limón, otro de ron (opcional), las especias y el tomillo fresco. Rellena el hueco del corazón y pon una capa por encima de cada mitad de pera.

- Hornea a 180ºC unos 10 o 12 minutos hasta que la pera esté asada y tierna, pero entera. Sirve templada.

Tarta de nueces y peras

tarta de nueces y pera

Ingredientes:

  • 1 lámina de hojaldre
  • 6 o 7 peras
  • 70 g de mantequilla en pomada
  • 60 g de harina
  • 1 huevo
  • 12 nueces
  • 100 g de azúcar
  • 50 ml de leche
  • 10 g de levadura química
  • Un poco de mantequilla para dorar las peras
  • Un poco de tomillo fresco

Elaboración:
- Prepara la base de hojaldre extendiéndola en un molde redondo sobre un papel de horno y recortando. Llena el hueco con garbanzos (los puedes usar más veces para este tipo de operaciones, no hace falta tirarlos) y hornea a 180ºC durante unos 15 minutos. Deja templar y retira los garbanzos.

- Mientras tanto, cocina brevemente las peras laminadas  en una plancha o sartén pintada de mantequilla. Lávalas y corta en rodajas algo gruesas para que no se deshagan y aprovecha también el calor de la plancha para añadir el tomillo fresco y que les dé algo de su aroma a las láminas de pera.

- En un bol, bate el huevo, la leche y el azúcar. En cuanto el azúcar esté bien disuelto añade la mantequilla, la harina y la levadura. Bate de nuevo hasta formar una crema espesa. Añade la mitad de las nueces picadas.

- Vierte la crema sobre la base de hojaldre y distribuye las láminas de pera por encima. Termina con la otra mitad de las nueces y hornea unos 15 o 20 minutos hasta que las peras estén doradas y tiernas y la masa también esté cocinada.

7 recetas con albaricoque, la fruta estrella del verano

7 recetas con albaricoque, la fruta estrella del verano
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El buen tiempo ya está aquí y con él llega una de las frutas más sabrosas y refrescantes para comer entre horas cuando aprieta el gusanillo. Estamos hablando del albaricoque, una fruta de temporada ideal para disfrutar durante los meses estivales, ya que se recolecta entre mayo y agosto.

De carne dulce, jugosa y aromática, el albaricoque, también conocido como damasco o albérchigo, es una fruta muy rica en vitamina A que influye muy positivamente en el estado de la vista, la piel, el cabello y los huesos. También contiene gran cantidad de vitamina B2, B1 y B5, potasio, ácido fólico, fibra y un gran contenido en agua. 

El albaricoque, como el melocotón, la nectarina o la ciruela, es una fruta de hueso. Es originario de las zonas templadas de Asia, Corea del Norte o Manchuria y fueron los romanos quienes lo introdujeron en Europa debido a sus rutas comerciales con el continente asiático. Actualmente, España es un importante productor de albaricoques, igual que Turquía, Grecia, Estados Unidos, Sudáfrica y Nueva Zelanda. 

Más allá de su consumo fresco, el albaricoque puede convertirse en la estrella de un montón de platos tanto dulces como salados: postres, sopas, ensaladas... ¡Apunta estas recetas para sacarle el mejor partido!

Tarta tatin de albaricoques

Tarta tatín de albaricoques

Ingredientes:

1 kg albaricoques, 4 cucharadas de azúcar, 2 cucharadas de agua, 200 g de mantequilla, 1 lámina de hojaldre y 1 yema de huevo.

Elaboración:

Lavar los albaricoques, cortarlos por la mitad y quitarles el hueso. Precalentar el horno a 200ºC. Espolvorear el azúcar en el fondo de un molde para horno y ponerlo a fuego, hasta que se haga un caramelo claro. Colocar los albaricoques sobre el caramelo y distribuir por encima la mantequilla. Desenrollar el hojaldre y cubrir el contenido del molde con esta pasta. Pinchar el hojaldre con un tenedor, barnizarlo con la yema de huevo y hornearlo durante unos 20 minutos. A continuación, desmoldarlo con cuidado y servirlo caliente.

Albaricoque asado en brochetas

Albaricoque asado en brochetas

Ingredientes:

10 albaricoques, 1 rama de perejil, 3 dientes de ajo, zumo de 1 limón, 2 cucharadas de mostaza, sal, pimienta y aceite de oliva.

Elaboración:

Lavar los albaricoques, cortarlos por la mitad y sacarles el hueso. Mezclar la mostaza, el zumo de limón, el ajo y el perejil picados, la sal y la pimienta. Añadir aceite hasta lograr una salsa líquida. Sumergir los albaricoques en la salsa y dejar macerar durante una hora. Poner los albaricoques en las brochetas y ponerlos en la plancha o barbacoa. Dorar los albaricoques durante 4 minutos por lado.

Polos de albaricoque

Polos de albaricoque

Ingredientes para 4 polos:

6 albaricoques, 1/2 taza de miel o de azúcar moreno, 1 zumo de limón, 1 cucharadita de canela en polvo y 1/2 taza de leche.

Elaboración:

Lavar, pelar y cortar los albaricoques y ponerlos en una batidora. Añadir la cucharada de miel, el zumo de limón, 1 cucharada de canela y media taza de leche. Batir bien hasta que quede un batido espumoso. Poner el batido en los moldes de polo. Poner los polos en el congelador y esperar unas 4 o 5 horas hasta que los helados estén bien congelados.

Panna cotta de albaricoque

Panna cotta de albaricoque

Ingredientes:

300 g de nata líquida, 200 g de leche evaporada, 120 g de azúcar, 200 g de albaricoques pelados y 2-3 gramos de agar agar. 

Elaboración:

Triturar los albaricoques hasta obtener un puré. Poner un cazo al fuego con la nata, la leche, el azúcar y llevar a ebullición. Cuando empiece a hervir, añadir el agar agar y mezclar bien. Bajar el fuego y dejar cocer durante un minuto. Incorporar el puré de albaricoque y volver a mezclar hasta obtener una crema homogénea. Poner la mezcla en un molde y dejar enfriar en el frigorífico. 

Albaricoques en almíbar

Albaricoques en almíbar

Ingredientes:

10 albaricoques, 500 g de azúcar y 1 litro de agua.

Elaboración: 

Pelar los albaricoques, cortarlos por la mitad y quitarles el hueso. Poner los albaricoques en una cazuela y reservarlos. Calentar el agua con el azúcar. Cuando empiece a hervir, añadir la mezcla sobre los albaricoques. Dejar reposar durante 3 horas. Introducir los albaricoques en los botes y hervir de nuevo el almíbar durante 5 minutos. A continuación, añadir el almíbar sobre los albaricoques. Tapar los botes y meterlos en una cazuela con agua hirviendo durante 30 minutos para esterilizarlos. 

Sopa fría de albaricoques

Sopa de albaricoques

Ingredientes:

400 g albaricoques, 1 cebolleta,  1 cucharada de mascarpone o de yogur, 1 cucharada de aceite de oliva, 1 cucharadita de vinagre y sal.

Elaboración: 

Pelar y cortar los albaricoques en dados, como las cebollas. Triturar todos los ingredientes y, si queda demasiado espeso, añadir un poco de agua. Enfriar en la nevera antes de servir. 

Galette de albaricoques

Pizza de albaricoques

Ingredientes:

200 g de harina, 60 g de azúcar, 55 g de mantequilla, 60 ml de leche, 1 yema de huevo y azúcar glas.

Para el relleno: 800 gramos de albaricoques, 2 cucharadas de azúcar, 1 cucharada de harina de maíz y 60 mililitros de zumo de limón. 

Elaboración:

Poner en un bol la harina, el azúcar, la yema de huevo, la leche y la mantequilla. Amasar. Estirar la masa con un rodillo. Poner los albaricoques cortados en un bol, añadir harina de maíz, azúcar y zumo de limón. Mezclar. Poner los albaricoques sobre la masa. Subir los bordes de la masa hacia el centro, por encima de los albaricoques. Hornear la galette (horno precalentado) a 200ºC durante 45 minutos.

El melón, un placer exquisito, refrescante y divertido

El melón, un placer exquisito, refrescante y divertido
El melón, un placer exquisito, refrescante y divertido
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El melón se presta a un gran abanico de recetas. Con esta fruta puedes preparar desde un aperitivo hasta un entrante, un postre o una bebida. Sus posibilidades culinarias son de lo más variadas, aunque por sí solo ya gusta a prácticamente todos los niños. El simple hecho de darle un mordisco a una tajada de melón ya les resulta divertido. Sin duda, una manera lúdica de asegurarse que tomen una pieza de fruta al día, de las cinco recomendadas junto con las verduras.

Cerca del 90 % del contenido del melón es agua. Eso lo convierte, junto con la sandía, en una de las frutas más hidratantes y ligeras, ideales para los días más calurosos del año o para después de practicar deporte. Gracias a su elevada cantidad de agua, contiene muy pocas calorías (solo 37 Kcal por 100 gramos), así como muy pocos azúcares (solo un 20 %). En cuanto a propiedades, aporta potasio (la mitad que el plátano), fósforo, magnesio y calcio (aunque no se absorbe como los lácteos), además de vitaminas A, C y E.

¿Qué melón compro?

En la frutería puedes encontrar muchos tipos de melón. Los más comunes en España son los siguientes:

- Melón piel de sapo: también conocido como Piñonet, con forma ovalada, corteza verde con manchas oscuras y pulpa blanca, en ocasiones rugosa. Sus rodajas son muy alargadas.

Melón piel de sapo

- Melón cantalupo: también llamado “melón francés” o “Charentais”, con forma de globo, corteza de color verde amarillento y pulpa anaranjada. Apreciado por su aroma, sabor dulce y textura compacta.

Melón cantalupo

- Melón galia: de forma redondeada, corteza verde que se torna amarilla cuando madura y con un reticulado fino, y pulpa blanca verdosa. Apreciado por su sabor dulce y aromático y textura acuosa.

 Melón galia

- Melón Honey Dew: de forma alargada o redondeada, corteza verde amarillenta y pulpa amarilla pálida o verde. Es muy jugoso y dulce, pero poco aromático.

Melón Honey Dew

- Melón amarillo: también llamado de Canarias, su tamaño es bastante pequeño y puede adoptar distintas formas (asurcada, ovalada y redonda); de corteza lisa y amarilla y pulpa de color blanco cremoso. Apreciado por su sabor dulce agradable y jugosidad.

Melón amarillo

- Melón tendral: con forma ovalada, corteza verde oscura, gruesa y rugosa y pulpa blanca y compacta. Lo encontrarás en invierno (de noviembre a enero).

 Melón tendral

Sorprende a tus comensales

Toma nota de estas recetas ricas, fáciles y saludables hechas con melón, propuestas que van más allá del tradicional melón con jamón serrano. Y recuerda que esta fruta prácticamente no necesita digestión, ya que pasa muy rápido al intestino.

Ajoblanco de melón

Ajoblanco de melón

Receta de Anna García en Cuina feliç (Columna)

Ingredientes (para 2 personas):

1 melón de piel de sapo, 4 dientes de ajo, 150 g de almendras crudas peladas, 50 ml de aceite de oliva, 250 ml de agua mineral, 1 cuchara de vinagre de manzana, 30 g de granos de granada para acompañar (opcional), sal.

Preparación:

- La noche antes, dejar en remojo las almendras.

- Poner agua a hervir en un cazo y escaldar los ajos enteros, previamente pelados. Retirarlos tras un minuto, enfriarlos con agua del grifo y volverlos a escaldar un minuto más. Repetir la operación una vez más.

- Volcar las almendras y el agua del remojo en el vaso de una batidora eléctrica, y triturarlas con los ajos, el vinagre de manzana, el aceite y una pizca de sal. Añadir el resto de agua mineral a medida que batimos hasta obtener una mezcla espesa y homogénea. Reservar.

- Pelar el melón, retirar los filamentos y las semillas, y cortar a trozos. Triturar con la batidora. Incorporar la preparación de las almendras y batirlo todo junto hasta obtener una crema de textura similar a un gazpacho.

- Reservar el ajoblanco en la nevera hasta el momento de servir. Decorar con granos de magrana.

Melón con agua de melón y menta

Melón con agua de melón y menta

Receta de David Andrés en De la alta cocina a tu casa (Planeta)

Ingredientes (para 4 personas):

3 melones verdes de tamaño mediano, 1 pepino, 10 hojas pequeñas de menta fresca, 1 limón, helado de limón.

Preparación:

- Abrir 2 melones por la mitad, vaciarlos de pepitas y sacar toda la carne hasta que las paredes interiores queden lo más lisas posibles, porque servirán de cuenco para presentar el plato.

- Con la carne, hacer dados de 2 o 3 cm y guardarlos en la nevera.

- Para preparar el agua de melón, abrir el melón verde restante y sacarle las pepitas. Cortarlo con piel en trozos de 5 cm, y triturarlo con la batidora junto a la piel del pepino, el zumo del limón y las hojas de menta. Batir mucho rato y con energía hasta conseguir que las pieles del melón y del pepino se trituren al máximo y den un color verde muy vivo.

- Filtrar el líquido resultante metiéndolo dentro de una superbag, bolsa de malla muy fina que deja pasar solo el agua transparente y retiene todos los sólidos. Conviene filtrar lentamente sin presionar, para obtener un agua muy verde y limpia.

- Para la presentación, llenar los melones vacíos con unos cuantos trozos de melón y regar con el agua de melón muy fría. Decorar con una bola de helado de limón y unas hojitas de menta fresca.

Brochetas de melón con salsa de caramelo

Brochetas de melón con salsa de caramelo

Receta de Karlos Arguiñano en 1.000 recetas de oro (Planeta)

Ingredientes (para 4 personas):

½ melón piel de sapo, 1 melón francés, 50 g de azúcar, 200 ml de nata, 1 yogur natural, hojas de menta (para decorar).

Preparación:

-Con ayuda de un saca-bolas, sacar bolitas de los melones. Ensartar 4 bolitas en cada palito de brocheta alternando los colores (2 blancas del melón piel de sapo-2 naranjas del melón francés).

-Poner el azúcar a calentar en una cazuela hasta que se funda y conseguir un bonito caramelo tostado. Agregar la nata y remover hasta que el caramelo y la nata queden perfectamente integrados. Reservar el tofe.

-Colocar el yogur en un bol y remover bien. Añadir el tofe y mezclar bien. Distribuir la crema en 4 recipientes y colocar encima las brochetas (2-3 por ración). Adornar con unas hojas de menta.

Del melón se aprovecha todo

¡No tires las pepitas! Con ellas puedes preparar un aperitivo muy nutritivo y rico en beta-carotenos, precursores de la vitamina A y antioxidantes. ¿Cómo? Muy fácil: retira todas las pepitas del melón, colócalas en una bandeja, tuéstalas en el horno y sazónalas o condiméntalas con la especia que más te guste. Con estos pequeños tesoros naturales también puedes preparar una horchata de melón típicamente mexicana:

Horchata de melón

Horchata de melón

Ingredientes:

1 melón pequeño, ½ litro de agua, 1 cucharada de sirope de agave.

Preparación:

- Corta el melón por la mitad. Retira las pepitas junto con la malla y colócalas en un vaso de batidora.

- Añade ½ litro de agua fría y bate a máxima potencia hasta conseguir una mezcla homogénea, 3 minutos aproximadamente. Introduce el sirope de agave y bate un poco más.

-Cuela la bebida por un colador muy fino. Consume preferiblemente al momento.

Presentaciones originales

Incluso puedes aprovechar la corteza del melón como recipiente para tus recetas. Los hay que con esta parte del melón crean originales cestas que luego llenan con bolas de melón, presentaciones en forma de flor que incluyen la pulpa comestible o rodajas en forma de corona. A nosotros, nos ha impresionado esta flor de melón que hemos visto en YouTube. ¿Te atreves a hacerla?

Melón con jamón, variaciones de un clásico de verano

Melón con jamón, variaciones de un clásico de verano
Melón con jamón, variaciones de un clásico de verano
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Cortamos el melón, haciendo tajadas largas y las servimos en el plato con el jamón serrano al lado. Así de fácil (y bueno) es este plato popular que une una fruta de temporada con una de las joyas universales de nuestra gastronomía, el sabor dulce de la fruta y el salado del jamón.

Esta combinación dulce / salado fue rompedora en su momento, en el siglo pasado, cuando este era un plato presente en los restaurantes y que nunca faltaba en los bufetes. Desde entonces, sin duda ha decaído su popularidad en la hostelería, pero se ha mantenido en las casas como plato de verano, cuando no apetece cocinar, y a menudo como entrante en comidas con familia o amigos mientras se acaba de hacer la paella. ¿El motivo? ¡Que realmente es muy bueno!

Esferificaciones o granizados

Sana, refrescante y sabrosa, esta sencilla combinación tiene todos los ingredientes para triunfar, pero está claro que si siempre la servimos igual, en casa se cansarán pronto, y también es una presentación demasiado vista para ofrecerla a unos invitados.

Por ello, cocineros profesionales y aficionados se han esforzado por conseguir nuevas presentaciones y aportar toques originales en el plato, manteniendo, eso sí, los dos ingredientes principales.

Ferran Adrià ideó en el Bulli un consomé de ibérico con esferificaciones de melón y en el Celler de Can Roca pusieron sobre la base de un consomé gelatinizado una tajada que en realidad era un granizado de melón.

Sopas o brochetas son algunas de las muchas posibilidades que se nos abren con un poco de imaginación, ya que también podemos hacer una gelatina con caldo de jamón y, si disponemos de un sifón, una espuma de melón para servir con jamón crujiente.

Piel de sapo, cantaloup...

Hoy os ofrecemos algunas de estas propuestas, pero para todas ellas habrá que preparar el melón limpio de semillas y fresquito, y el jamón, a temperatura ambiente. Podemos utilizar diferentes variedades de melón, como el piel de sapo, el más habitual, el cantalupo, que se distingue por la dulzura y el color anaranjado de su carne, o el galia, pequeño y muy dulce. También podemos sustituir alguna vez el jamón de cerdo por jamón de pato, o por cecina de vaca.

Pero, sobre todo, lo más importante será contar con unos ingredientes de la máxima calidad posible, con un melón en el punto óptimo de maduración y un jamón que, si puede ser ibérico, mejor, y si es de bellota, mejor que mejor.

Ideas para presentar el melón con jamón

Sopas

Para preparar una sopa de melón, le quitamos la piel y las semillas, lo cortamos en dados y lo ponemos en la batidora. Trituramos con un vasito de nata o con un yogur natural, añadimos sal y pimienta y un chorrito de aceite, colamos y reservamos en fresco.

Servimos con virutas de jamón tierno o crujiente, que prepararemos secando unas lonchas en el microondas, poniéndolas entre dos servilletas de papel a máxima potencia, uno o dos minutos, hasta que quede crujiente; después lo rompemos en trozos irregulares. Acabamos con un chorrito de aceite. Al final podemos añadir unas hojas de menta o decorar con un chorro de aceite de menta.

Dando la vuelta este plato, podemos hacer una sopa de jamón (consomé) dorando unas verduras en una cazuela, añadimos un kilo de huesos de jamón, cubrimos con agua y dejamos hervir un par de horas. Colamos, dejamos enfriar, desengrasamos y servimos tibia o fría, con unas bolas de melón y virutas de jamón. Para convertir esta sopa en una gelatina, podemos añadir al caldo un pie de cerdo, o una vez colado y todavía caliente, añadir un par de hojas de gelatina previamente remojada en agua fría.

Podemos utilizar estas sopas en plato, en copa o en vasito de sorbete, según el tipo de comida que estamos preparando.

Brochetas

Unas sencillas brochetas nos darán mucho juego para presentar el melón con jamón:

-de dados de melón con albahaca: cortamos el melón en dados de unos 2 o 3 centímetros de lado, cortamos el jamón en tiras del mismo tamaño y envolvemos con ellas los dados de melón. Ponemos encima una hoja de albahaca y pinchamos con una brocheta o con un palillo. Podemos servir los dados sin brocheta, sobre un rectángulo de papel de plata, como si fuera un canapé clásico.

-de bolas de melón: con un sacabolas vamos haciendo bolas de melón y cortamos jamón en tiras de tres dedos de ancho. Con una brocheta larga atravesamos cuatro bolas de melón, entre las que insertaremos las tiras de jamón enrolladas. Regamos por encima con aceite de menta o de albahaca.

Ensaladas

Cortamos el melón en láminas finas y cubrimos con ellas el fondo de una bandeja. Repartimos por encima una mezcla de brotes tiernos y aliñamos con una vinagreta hecha con un aceite de oliva suave, vinagre de Módena y un poco de miel. Acabamos con virutas de jamón.

Podemos hacer otra con una base de escarola aliñada con vinagreta de mostaza dulce, y encima ponemos bolas de melón y láminas muy finas de jamón.

Flores de melón

Hacemos tiras de melón y el jamón también lo cortamos en tiras largas, de dos dedos de ancho. Enrollamos el jamón sobre sí mismo, como una flor, y por fuera enrollamos el melón, sujetando el conjunto con un palillo. Preparamos unas cuantas flores y las disponemos sobre un plato como si fuera un ramo.

A la plancha

Como la sandía, el melón también se puede pasar por la plancha para servirlo tibio o caliente. Para ello, en una plancha o sartén antiadherente caliente fundiremos un poco de mantequilla y pondremos los dados o los cortes de melón hasta que se doren por todos los costados. Después podremos servir los dados calientes envueltos con rebanadas muy finas de jamón ibérico, de manera que la grasa se irá calentando y volviendo transparente, potenciando su sabor.

Granizado

Del clásico melón con jamón podemos transformar los dos ingredientes o uno solo, por ejemplo sirviendo el melón en forma de granizado en una copa, con jamón crujiente por encima. Para prepararlo, trituramos medio kilo de melón limpio con agua, la mitad de peso, y el zumo de medio limón. Lo extendemos sobre una bandeja ancha y guardamos en el congelador media hora. Pasado este tiempo, lo sacamos y rascamos con un tenedor para romper el hielo incipiente, guardamos en el congelador una hora más y volvemos a rascar con un tenedor. Repetimos la operación al cabo de una hora y ya podremos servir, con jamón y una hoja de menta, o añadiendo la menta al melón antes de triturarlo.

6 postres con kiwi

6 postres con kiwi
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La alimentación, dicen, es la mejor medicina preventiva, y por eso hay gente que se come cada mañana un ajo crudo, se bebe un zumo de limón o se come un kiwi, este último porque contiene una enzima que disuelve las proteínas y ayuda a hacer la digestiónfacilita el tránsito intestinal evita el estreñimiento.

Pero también hay estudios que afirman que: ayuda a prevenir el cáncer; reduce el riesgo de coagulación de la sangre y los triglicéridos; reduce el riesgo de degeneración macular de la retina; es poco glucémico y por tanto, recomendable para los diabéticos; aporta ácido fólico a las embarazadas, que ayuda a desarrollar el feto; va bien para la piel; ayuda a controlar la presión sanguínea, e incluso ayuda a dormir. Y lógicamente, es ideal para controlar el peso, por las pocas calorías (40 una pieza media) y la fibra que contiene.

Todo ello sin contar que aporta más vitamina C que las naranjas (92 mg por cada 100 g, más del 150% de la cantidad diaria recomendada), lo que beneficia al sistema inmunológico; también contiene vitaminas K, E y B. Cien gramos de kiwi nos aportan 9 g de azúcar y 3 g de fibra, 312 mg de potasio, y otros minerales como fósforo, calcio y magnesio. Lo que se llama un superalimento cargado de vitaminas, antioxidantes y minerales.

Como no todo puede tan fantástico, el kiwi es una fruta que, como la fresa o la piña, puede provocar alergias, sobre todo su piel, y también debe evitar consumirlo quien tenga problemas de vesícula o de riñón, ya que contiene oxalato, una sustancia que puede cristalizar en la sangre y ayudar a formar piedras.

De China a Galicia

El kiwi, como tantas otras cosas, es originario de China, pero hace un siglo llegó a Nueva Zelanda y es desde allí de donde llegan buena parte de los frutos que se consumen en España, aunque China sigue siendo el principal productor.

Desde hace años también se cultiva en la península, y pese a que es una fruta que se asocia generalmente a las zonas templadas, le van bien los climas fríos y húmedos; la zona donde se registra la mayor producción de kiwi en España es Galicia, unas 20.000 toneladas al año.

La principal empresa del sector, Kiwi Atlántico, que agrupa a más de 70 productores locales gallegos, se constituyó hace 30 años y presume de que el tipo de suelo y la abundancia de agua dan a los frutos obtenidos en sus tierras unos niveles de azúcar, y por tanto, de dulzura, que no tienen sus competidores.

La época de recolección y consumo del kiwi en España va de octubre a marzo, por lo que ahora estamos en plena temporada. A la hora de comprar, el tamaño no importa, lo que debemos mirar es que las piezas tengan la piel intacta, sin golpes, y que no se noten blandas al tacto. Se conservan durante bastante tiempo, protegidos contra la deshidratación (por ejemplo, en bolsas), tanto fuera como dentro de la nevera. A temperatura ambiente irán madurando lentamente, y si queremos acelerar esta maduración porque los hemos comprado demasiado verdes, podemos ponerlo los junto a manzanas o plátanos, que desprenden etileno, y en pocos días los tendremos listo para consumir.

Mejor no cocerlo en el horno

Los dietistas y nutricionistas nos dicen que la mejor manera de comer la fruta, y por tanto, también el kiwi, es cruda. Pero los cocineros, claro, discreparán y dirán que, como todas las frutas, ésta se puede preparar de muchas maneras sin perder sus propiedades y evitando el aburrimiento.

Lo único que hay que tener en cuenta es que es mejor evitar utilizarlo en postres que vayan a cocerse, porque pierde propiedades.

Recetas de postres con kiwi

Batido fresco de kiwi

Ingredientes:

  • 1/2 kilo de kiwis
  • 1 l de leche entera
  • 2 cucharadas de hielo picado
  • azúcar moreno (optativo)

Elaboración:

Pelamos la fruta y la troceamos, guardando unas cuantas rodajas para adornar.

Ponemos la fruta en el vaso de la batidora, añadimos la leche y el azúcar, si queremos poner, y trituramos. Añadimos el hielo picado y volvemos a batir.

Servimos en vasos altos o copas y adornamos con las rodajas reservadas y unas hojas de menta.

Piruletas de kiwi y chocolate

Ingredientes:

  • 2 kiwis
  • Brochetas
  • Chocolate de postre
  • Almendra picada caramelizada (crocanti)

Elaboración:

Deshacemos el chocolate de postre en el microondas o al baño maría.

Ponemos la almendra crocante en un plato.

Mientras, pelamos los kiwis y cortamos la parte central en rodajas de medio centímetro de grosor. Los ensartamos con una brocheta de madera y sumergimos la mitad o más de cada rodaja en el chocolate fundico, dejamos escurrir haciendo girar la brocheta mientras se enfría y, antes de que se acabe de enfriar del todo, pasamos las piruletas por la almendra, para que se pegue bien al chocolate.

Helado exprés de kiwi

Del blog Tapa’t de tapes

Ingredientes:

  • 500 g de kiwis
  • 75 g de azúcar glas
  • 1 yogur natural
  • Jarabe y fideos de chocolate (para decorar)

Elaboración:

Pelamos los kiwis y los ponemos en el congelador dentro de un táper, un mínimo de dos horas. Media hora antes de preparar el helado, también pondremos el yogur en el congelador.

Pasado este tiempo, ponemos la fruta, el yogur y el azúcar fino en el vaso de la batidora o el robot que tengamos y lo trituramos todo bien fino.

Sacamos bolas de helado con una cuchara especial para helados o con la que tengamos en casa y las adornamos con el jarabe de chocolate y los fideos, o con la decoración que prefiramos.

Mousse de yogur con salsa de kiwi

De Eva Arguiñano

Ingredientes:

  • 3 yogures naturales
  • 100 g de nata montada
  • 2 claras de huevo
  • 4 hojas de gelatina
  • 3 cucharadas de azúcar
  • Zumo de un limón
  • Agua

Para la salsa

  • 2 kiwis
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Zumo de una naranja

Elaboración:

Batimos las claras de huevo y la nata. Ponemos las hojas de gelatina en remojo con agua fría. Calentamos el jugo de limón y echamos la gelatina bien escurrida; mezclamos bien hasta que se disuelva.

Mezclamos los yogures con el azúcar, batiendo bien, añadimos el zumo de limón y volvemos a mezclar, añadimos las claras y la nata montada y mezclamos otra vez.

Repartimos la mezcla en cuatro moldes individuales y los reservamos en la nevera.

Preparamos la salsa de kiwi triturando la fruta pelada con el jugo de naranja y el azúcar.

Servimos los moldes de mousse de yogur con una capa de salsa de kiwi por encima.

Pavlova

Este pastel de merengue cubierto de kiwi es típico de Nueva Zelanda, pero se ha extendido por otros países y se puede hacer también con otras frutas.

Ingredientes:

  • 3 kiwis
  • 3 claras de huevos grandes
  • 160 g de azúcar
  • 1 cucharadita de harina de maíz (maicena)
  • 1 cucharadita de vinagre de vino blanco

Para la cobertura

  • 100 ml de nata montada
  • Extracto de vainilla

Elaboración:

En un bol grande batimos las claras con la batidora eléctrica (también se puede hacer a mano, pero cuesta más). A medio montar, añadimos la mitad del azúcar sin dejar de batir, hasta conseguir un punto de nieve bien firme.

Cubrimos una bandeja de horno con papel vegetal y en el centro esparcimos el merengue, formando un círculo del tamaño de un plato de postre.

Llevamos al horno a 130ºC durante 1 hora y media o hasta que el merengue esté cocido, pero sin que se dore. Apagamos el horno, dejamos la puerta entreabierta y esperamos unos minutos a que se acabe de secar el pastel. Retiramos y dejamos enfriar bien.

Montar la nata y añadimos unas gotas de extracto de vainilla. La esparcimos sobre el merengue frío.

Cortamos los kiwis en rodajas y las esparcimos por encima de la nata; también podemos poner algunas frutas rojas o frutos secos picados (pistachos, almendras, avellanas...).

Hojaldre, crema y kiwi

Ingredientes:

  • 4 kiwis
  • 1 lámina de hojaldre
  • 1 huevo

Para la crema pastelera

  • 1/2 l de leche
  • 3 o 4 yemas de huevo
  • 2 cucharadas de fécula o harina de maíz (maicena)
  • 125 g de azúcar
  • Canela, vainilla o piel de limón

Elaboración:

Batimos el huevo entero. Pelamos los kiwis, los cortamos en rodajas y éstas las partimos por la mitad.

Ponemos a calentar la leche con un palito de canela, una vaina de vainilla o la cáscara de medio limón, al gusto.

Desplegamos el hojaldre y cortamos cuatro tiras finas que pegaremos con huevo batido sobre los cuatro lados para hacer las "paredes" del pastel. Pintaremos con huevo estas paredes y pincharemos bien la parte interior del pastel para que no suba demasiado. Podemos poner garbanzos u otra legumbre porque con el peso no dejen subir el hojaldre. Precalentamos el horno a 220ºC y metemos la masa, con fuego abajo y el ventilador en marcha, porque con el gratinador se dora enseguida. Sacamos cuando empiecen a dorarse los bordes.

Para hacer la crema, batimos las yemas de huevo con el azúcar hasta que estén bien mezclados, cojan un color blanquecino y aumenten de volumen, añadimos la fécula o harina y, cuando esté todo bien unido, vertemos la leche hirviendo de la que habremos retirado el limón, canela o vainilla. Lo ponemos al fuego y vamos removiendo continuamente hasta que se vaya espesando y hierva; retiramos del fuego y seguimos removiendo unos instantes muy fuerte; dejamos reposar. Esparcimos la crema por toda la base de la tarta y repartimos por encima las medias rodajas de kiwi, formando hileras horizontales o verticales.

Podemos preparar pasteles individuales simplemente cortando el hojaldre en porciones más pequeñas, y también podemos alternar el kiwi con otras frutas para cubrir el pastel.

El momento de probar estas recetas de postres de kiwi

Por tanto, si nos queremos comer el kiwi crudo, lo podemos pelar y cortar en rodajas o en dados, pero la manera más fácil y práctica es partirlo por la mitad y utilizar una cucharilla para comer la pulpa, como si fuera un huevo duro. Y si somos partidarios de hacer smoothies, lo podemos añadir a nuestro batido con las hojas verdes (col, espinacas ...) y un poco de agua o zumo de limón, aunque si verdaderamente amas las frutas dulzonas puedes optar por combinarlo con plátano y miel o con fresas y leche, ¡una de las combinaciones de zumos más famosa en EEUU!

En cambio, si optáis por cocinarlo, os hemos ofrecido estos seis postres sencillos con kiwi para huir de la monotonía y aprovechar todo lo que nos aporta esta fruta. Hacer estos postres con kiwi es fácil, pero podríamos darle una vuelta de tuerca más para los amantes de la tarta de queso. ¿Qué tal sería una cheescake de kiwi y mascarpone? ¡Todo es probar!

5 recetas refrescantes a base de sandía

5 recetas refrescantes a base de sandía
5 recetas refrescantes a base de sandía
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Dicen que los antiguos ya cultivaban la sandía en el valle del Nilo hace 4.000 años. Desde entonces hasta nuestros días, apreciamos su intenso color, su ligero sabor, su pulpa crujiente y el jugo que desprende a cada bocado.

A continuación os proponemos recetas realmente sabrosas y sencillas para disfrutar de esta fruta tan refrescante y veraniega.

Gazpacho de sandía

Ingredientes:

250 g sandía, 1 pepino, 1 puñado almendras peladas, ¼ de cebolla, ½ diente de ajo, 8 cerezas, 4 hojas de menta, ½ pimiento rojo, 1 chorrito vinagre de manzana, 1 chorrito aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra.

Preparación:

-Pelar la sandía y sacar las semillas. El mismo procedimiento para el pepino.

-Sacar las semillas de las cerezas.

-Poner todos los ingredientes troceados en el vaso de la batidora, excepto el aceite.

-Batirlo hasta tener una mezcla homogénea. Añadir aceite, batir unos segundos y salpimentar.

-Cuando lo sirvamos podemos añadir, opcionalmente, trocitos de sandía, de cereza, hierbas...

Sandía rellena de frutas marinadas al ron

Ingredientes (para 4 personas):

125 g sandía, 50 g melocotón, 1 naranja, 12 fresas, 12 cerezas, 1 pera, 1 vaso pequeño de ron, 50 g azúcar y zumo de 2 naranjas.

Preparación:

-Cortar la sandía por la mitad o algo menos. Vaciarla con un torneador o con una cucharilla y formar bolitas con su relleno, quitándole previamente las pepitas.

-Poner las bolas de sandía en un bol.

-Pelar y limpiar el resto de la fruta. Cortarla y ponerla también en el mismo recipiente. Añadir el ron, el azúcar y el zumo de naranja. Mezclarlo y dejar que macere una hora.

-Lo pasamos todo a la sandía vaciada y servir.

Sandía a la plancha

Ingredientes (para 4 personas):

8 trozos de sandía de unos 200 g cada uno, 1,5 kg sandía, 4 cucharaditas de escamas de sal marina y hojas de albahaca fresca.

Preparación:

-Trocear la sandía en trozos de unos 200 g cada uno.

-Calentar la plancha y asar durante 1 minuto, por cada lado de la sandía.

-Colocar 2 trozos en cada plato y repartir por encima una cucharadita de escamas de sal marina. Decorar con unas hojitas de albahaca que le darán un aroma refrescante al plato.

Cóctel granizado de gin con sandía

Ingredientes (para 2 personas):

400 gramos de sandía congelada, 1 lima, hierbabuena o menta fresca, 100 ml de ginebra y azúcar (opcional).

Preparación:

-Poner en los vasos old-fashioned (bajos y anchos) las hojas de hierbabuena y machacarlas ligeramente con el muddler o mano de mortero (añadir el azúcar al gusto), lo justo para que suelten su esencia, sin destrozar las hojas.

-Poner en la batidora americana o en el vaso de la Thermomix la sandía congelada troceada, el zumo de la lima y la ginebra. Triturar hasta conseguir un granizado.

-Verter en los vasos el granizado de ginebra y sandía, decorar con unas hojas de menta fresca.

Sandía con chocolate y lima

Ingredientes (para 4 personas)

1 sandía limpia de semillas, 300 g azúcar, 300 ml zumo de lima, cáscara de una lima, 200 g chocolate y 1 cucharadita de jengibre picado.

Preparación:

-Exprimir el zumo de una lima y cortar la cáscara en juliana.

-En un poco de agua, hervir el azúcar y la cáscara del limón durante 10 minutos. Añadir el jengibre, sacarlo del fuego y reservar.

-Cortar la sandía en triángulos.

-Fundir el chocolate en el microondas a potencia mínima para evitar que se queme, o al baño maría.

-Servir poniendo en el fondo del plato la crema de limón y encima, los trozos de sandía. Se puede decorar el plato con unos filetes de chocolate caliente.

10 recetas para quedar bien... ¡con una bandeja de cherrys!

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El tomate cherry recibe este nombre por su parecido con la cereza (cherry, en inglés) tanto por tamaño como por color y dulzor. Desde hace unos años, es un fijo en los estantes de fruterías y supermercados, pero su origen no es reciente. De hecho, hay versiones que sitúan este origen en el México azteca precolombino, de donde llegaron a Europa en el siglo XVI, pero también hay quien dice que esta variedad de tomates enanos la inventaron en Israel a mediados del siglo XX, pese a que hay constancia de que ya se cultivaba en Grecia a principios del siglo XIX y que había llegado de Egipto.

En resumen, lo único que está claro es que estos minitomates son cada vez más populares y los encontramos en las tiendas con más formas y colores: rojos, naranjas, amarillos, verdes, redondos, en forma de pera...

¿Y qué podemos hacer con ellos, además de ponerlos en la ensalada? Pues preparar muchas recetas, muchas de ellas ideales para estos meses de calor.

Caprese en brocheta

Caprese en brocheta

Ingredientes:

1 bandeja de tomates cherry, 1 paquete de mozzarella en bolitas, albahaca fresca, aceite de oliva y sal.

Elaboración:

- Lavamos y cortamos los tomates por la mitad.

- Con una brocheta de madera corta, pinchamos la mitad de un tomate, una bolita de mozzarella y la otra mitad del tomate. Si las queremos hacer más largas, ponemos dos tomates partidos y dos bolitas de mozzarella.

- Trituramos las hojas de albahaca con dos dedos de aceite y una pizca de sal y con este aceite aliñamos los pinchos.

- Si no tenemos albahaca fresca, aliñamos las brochetas con aceite y sal y albahaca seca por encima.

Quiche

Quiche

Ingredientes:

1 lámina de pasta brisa o quebrada, 2 bandejas de tomates cherry, 2 huevos, 2 cebollas medianas, 150 g de nata para cocinar, mantequilla, aceite, sal y pimienta.

Elaboración:

- Untamos con mantequilla un molde de unos 25 cm de diámetro, preferiblemente con los bordes rizadas. Ponemos la masa encima, la adaptamos a los lados y quitamos la masa sobrante pasando por encima un rodillo de cocina. Pinchamos el fondo con un tenedor para que durante la cocción no se hinche.

- Ponemos sobre la masa un papel de horno y la rellenamos con garbanzos o judías secas, que con el peso evitarán que la masa se hinche. Metemos el molde en el horno precalentado a 180ºC durante 10 minutos, retiramos las legumbres y el papel y devolvemos el molde al horno durante 5 minutos más.

- Escaldamos los tomates en agua hirviendo unos segundos (antes les haremos un corte en la parte inferior) para poderlos pelar con facilidad.

- Cortamos la cebolla en julilana y la ponemos a sofreír en una sartén con aceite, salamos, tapamos y dejamos cocer a fuego suave. Batimos la nata con los huevos y salpimentamos.

- En el fondo de la tarta ya horneada ponemos la cebolla, bien escurrida de aceite, los tomates encima y finalmente la mezcla de nata y nueces, y volvemos a poner al horno unos 40 minutos, hasta que los tomates estén cocidos y la nata y los huevos hayan cuajado.

- Si a media cocción vemos que los bordes de la masa quebrada se queman, las tapamos con papel de plata.

Espaguetis

Espaguetis

Ingredientes:

1 bandeja de tomates cherry, 300 g de espaguetis, 2 ajos, albahaca fresca, aceite, láminas de queso parmesano, sal y pimienta. Opcional: guindilla en polvo.

Elaboración:

- Ponemos a calentar agua abundante con sal para hervir la pasta.

- Mientras tanto, laminamos los ajos y los ponemos en la sartén con aceite, añadimos los tomates enteros y salteamos a fuego vivo durante un minuto, salpimentamos (y ponemos la guindilla, si queremos), bajamos el fuego y dejamos cocer tapado durante cinco minutos más.

- Escurrimos la pasta, cocida al dente, y la añadimos enseguida a la sartén. Salteamos bien, añadiendo si es necesario un poco del agua de hervir la pasta, y servimos repartiendo sobre la pasta hojas de albahaca fresca y láminas de parmesano o de otro queso seco.

Focaccia

Focaccia

Ingredientes:

1 bandeja de tomates cherry, 200 g de harina, 140 ml de agua, 6 g de levadura fresca, aceite de oliva, 1/2 cucharadita de sal, romero y albahaca.

Elaboración:

- Mezclamos la harina y la sal en un bol. Disolvemos la levadura fresca en el agua tibia y la vertemos en el bol, mezclamos bien y amasamos unos minutos sobre el mármol, añadimos tres cucharadas de aceite de oliva virgen y seguimos amasando dos minutos más; formamos una bola y la dejamos reposar en el mismo bol, untado con aceite, tapada con un paño o papel film hasta que doble el volumen.

- Cortamos los tomates cherry y los ponemos en un bol a macerar con un poco de sal, la albahaca, el romero (o las hierbas que más nos gusten) y tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva, y los dejamos marinar.

- Ponemos la masa sobre una bandeja de horno, la estiramos con los dedos hasta darle la forma de torta. Llenamos los agujeritos que habremos hecho a la masa con los dedos con los tomates, con la parte cortada hacia abajo, y pintamos la focaccia con el aceite y las hierbas de la maceración.

- Dejamos reposar media hora o una hora y horneamos en el horno precalentado a 200º C durante unos 30 minutos, hasta que la superficie adquiera un color tostado.

- Sacamos del horno y, con los dedos, salpicado la superficie con un poco de agua. Dejamos reposar unos minutos antes de consumirla.

- También podemos utilizar los tomates enteros, y poner sobre la focaccia unas aceitunas negras o unas rodajas de cebolla.

Rellenos de paté de salmón

Tomates cherry rellenos

Ingredientes:

1 bandeja de tomates cherry, 150 g de salmón ahumado, 150 g de queso para untar, eneldo, pimienta negra, opcional: cebolleta, pepinillos en vinagre.

Elaboración:

- Lavamos los tomates y cortamos una pequeña rodaja en la base para que aguanten en pie, y de la parte de arriba, donde están unidos a la rama, cortamos un trozo para poderlos rellenar. Con una cuchara pequeña los vaciamos de semillas y los dejamos escurrir boca abajo.

- Mientras tanto, mezclamos el queso de untar con el salmón bien picado, añadimos pimienta y eneldo y, si queremos, cebolleta y pepinillos en vinagre picados.

- Llenamos una manga pastelera con esta mezcla y rellenamos los tomates.

Pizza

Pizza margarita

Ingredientes:

1 base de pizza (comprada o casera), 1 bola de mozzarella, 1 bandeja de tomates cherry y albahaca fresca.

Elaboración:

- Salteamos los tomates partidos por la mitad en una sartén muy caliente con un poco de aceite durante un par de minutos, para que pierdan agua. Los sazonamos y distribuimos sobre la base de la pizza, que podemos comprar preparada o amasarla en casa. La ponemos en el horno precalentado a 200º C durante unos cinco minutos, y antes de que los bordes empiecen a coger color, ponemos la mozzarella cortada en rodajas finas. Volvemos a meter al horno y terminamos la cocción. Antes de servir, distribuimos las hojas de albahaca por encima.

- Podemos poner otros ingredientes de nuestro gusto, como aceitunas negras o una capa de queso Emmental en la base, por ejemplo.

Tarta con quinoa

Tarta tomates cherry

Ingredientes:

1 bandeja de tomates cherry, 250 g de quinoa cocida, 1 lámina de pasta brisa, 2 cucharadas de mostaza de Dijon, 2 dientes de ajo, 1 rama de romero, 10 hojas de albahaca, aceite, sal y pimienta.

Elaboración:

- Lavamos los tomates y los ponemos en una cazuela con una rama de romero, los dientes de ajo y pimienta, y los cubrimos con aceite. Acercamos la cazuela al fuego al mínimo y los dejamos cocer, sin que llegue a hervir, durante unos 30 minutos. Los dejamos enfriar en el mismo aceite.

- Ponemos la masa quebrada en un molde redondo y la pinchamos con un tenedor para que no se hinche; encima ponemos una lámina de papel de horno y legumbres secas para que no se hinche la masa.

- Precalentamos el horno a 200ºC, metemos el molde y bajamos la temperatura a 180º, dejamos cocer hasta que la masa coja color.

- Dejamos enfriar, quitamos las legumbres y el papel y rellenamos el fondo con la quinoa mezclada con la mostaza. Repartimos por encima los tomates cherry confitados y esparcimos las hojas de albahaca por encima.

- Dejamos reposar en la nevera y servimos.

Mermelada

Mermelada

Ingredientes:

500 g de tomates cherry, 200 g de azúcar y 1/2 limón.

Elaboración:

- Lavamos los tomates, les cortamos la punta donde estaban unidos a la rama y los cortamos por la mitad, los ponemos en un cazo con el zumo de medio limón y el azúcar y los ponemos al fuego.

- Dejamos hervir a fuego suave, removiendo con una cuchara de madera, una media hora, trituramos con la batidora y volvemos a poner al fuego hasta que tenga la textura que nos guste.

- Si queremos una mermelada muy muy fina, podemos escaldar y pelar los tomates previamente.

- Llenamos con la mermelada caliente botes herméticos esterilizados, los tapamos y los ponemos boca abajo para que se haga el vacío. Si queremos que duren más de unas cuantas semanas, tenemos que hervir los botes llenos durante media hora.

Chutney

Chutney tomate

Ingredientes:

500 g de tomate cherry, 1 cebolla roja grande, 1 manzana grande, 50 g de azúcar, 1/2 cucharadita de café de jengibre en polvo, 100 g de vinagre de vino blanco, 2 guindillas secos, 1/2 cucharadita de comino, 1/2 cucharadita de cardamomo molido, 1/2 cucharadita de sal, 2 clavos de olor y 1/4 de rama de canela.

Elaboración:

- El chutney, de origen indio, es una salsa agridulce ideal para acompañar carnes, pescados, patés, quesos o bocadillos. El popular Ketchup, de hecho, es un chutney, pero con menos especies.

- Para preparar este chutney, lavamos los tomates, les cortamos la punta por donde estaban unidos a la rama y los partimos por la mitad. Los ponemos en una cazuela con la cebolla cortada en trozos, la manzana, también cortada. Ponemos la cazuela al fuego, a fuego fuerte, sin parar de remover, y añadimos las especies (para no encontrarlas después en la salsa, podemos envolverlas con una gasa de cocina o una gasa estéril de farmacia, atada con hilo de cocina, para poder sacarlas después).

- Seguimos mezclando y ponemos en la cazuela el vinagre, el azúcar y el jengibre, bajamos el fuego y seguimos removiendo hasta que espese y adquiera textura de mermelada. Retiramos las especies y envasamos en caliente en botes herméticos esterilizados, que pondremos boca abajo para hacer el vacío.

En conserva

Conserva de tomate

Ingredientes:

1 bandeja o 2 de tomates cherry, tomillo y romero, pimienta negra en grano, 3 dientes de ajo, aceite de oliva, sal y azúcar.

Elaboración:

- Lavamos los tomates, los cortamos por la mitad y los secamos bien. Los cortamos por la mitad y los ponemos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Esparcimos por encima la sal, la pimienta negra molida, las hierbas picadas, los ajos aplastados con un golpe y un poquito de azúcar.

- Ponemos la bandeja en el horno, precalentado a 180ºC, durante 8 minutos, sacamos del horno y dejamos enfriar.

- Ponemos los tomates en botes de conserva herméticos bien limpios y los cubrimos con aceite de oliva. De esta manera se conservarán bastantes días, pero si queremos hacer una conserva más larga, tenemos que poner los botes en una cazuela cubiertos de agua y dejar que hierva durante media hora.

- Truco: para cortar todos los tomates cherry por la mitad, podemos ponerlos en un plato y poner otro igual encima, cabeza abajo. Si pasamos un cuchillo largo y afilado entre los dos platos, ¡cortaremos todos los tomates de golpe!

Recetas con calabacín fáciles y muy apetecibles

Recetas con calabacín fáciles y muy apetecibles
Recetas con calabacín fáciles y muy apetecibles
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El calabacín es, sin duda, una de las hortalizas más populares en verano, ya que es un antioxidante muy potente y, además, se puede incluir en un montón de recetas: ensaladas, guisos, cremas, pizzas, pasteles salados, zumos...

Esta hortaliza de forma alargada, aunque también puede ser esférica, tiene muchas vitaminas (C, B1, B2 y B6) y minerales que se concentran sobre todo en la piel, y suele ser una verdura incluida en muchas dietas de adelgazamiento gracias a su alto contenido en fibra y agua y por su bajo aporte de calorías. Además, su alto contenido en vitamina C y A ayuda a combatir el desgaste y sequedad del pelo. Otra propiedad del calabacín es que controla el colesterol debido a su contenido en fibra dietética. 

Dicho esto, te proponemos 7 recetas cuyo ingrediente principal es el calabacín para que le saques provecho a esta hortaliza llena de propiedades beneficiosas para tu organismo. ¡Anímate a prepararlas este verano! 

Deliciosas recetas con calabacín

Calabacines rellenos

Calabacines rellenos

Ingredientes para dos personas:

2 calabacines, 250 g de carne picada de ternera, una cebolla, queso rallado para gratinar, sal y pimienta.

Preparación:

Lavamos los calabacines, los cortamos por la mitad longitudinalmente y los metemos en el horno precalentado a 180ºC durante unos 45 minutos. Una vez estén asados, sacamos la pulpa con una cuchara y colocamos las barquetas resultantes en una fuente de horno. Troceamos la pulpa. Cortamos la cebolla y la sofreímos en una sartén con un poco de aceite. Cuando la cebolla empiece a dorarse, añadimos la carne picada y la pulpa de los calabacines, rehogamos bien. Sazonamos con sal y pimienta. Rellenamos con esta mezcla los calabacines y los cubrimos con el queso rallado. Gratinamos en el horno hasta que el queso esté fundido y ligeramente dorado.

Roulade de calabacín con queso fundido y jamón cocido

Roulade de calabacín con queso fundido y jamón cocido

Ingredientes: 

3 calabacines, 1 cebolla, 5 huevos, 2 patatas, queso en lonchas, jamón york en lonchas, sal, pimienta y aceite.

Preparación:

Rallamos los calabacines, las patatas y la cebolla. A continuación, añadimos los huevos y batimos hasta conseguir una masa compacta. Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Añadimos la masa, la extendemos con cuidado y la cocinamos a 200ºC durante 20 minutos. Retiramos la masa del horno y la rellenamos con las lonchas de queso y jamón york. Enrollamos la masa con la ayuda de un paño hasta formar la roulade. Calentamos la masa en el horno durante cinco minutos hasta que el queso se funda y la retiramos. 

Espaguetis de calabacín con salsa pesto

Espaguetis de calabacín con salsa pesto

Ingredientes para 4 personas:

Para la pasta: 4 calabacines, aceite de oliva y sal.

Para el pesto: 1 diente de ajo pelado, 4 hojas de albahaca fresca, 50 g de piñones, 80 g de queso parmesano y 120 g aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

Lavamos bien los calabacines, los pelamos y los secamos ligeramente. Con el espiralizador hacemos los fideos con todos los calabacines. Para la salsa pesto, ponemos todos los ingredientes excepto el aceite de oliva en una batidora y trituramos hasta obtener una pasta. Agregamos el aceite de oliva. 

Quiche de calabacín

Quiche de calabacín

Ingredientes: 

1 masa de hojaldre, 125 g de mozzarella, 3 huevos, orégano, 3 cucharadas de aceite de oliva y 2 calabacines.

Preparación:

Calentamos el horno a 180ºC. Forramos un molde con la masa de hojaldre y pinchamos el fondo con un tenedor. Cocinamos la masa de hojaldre en el horno durante 10 minutos. Cortamos los calabacines y los cocinamos con un poco de sal. Batimos los huevos, añadimos los calabacines rehogados y sazonamos con un poco de orégano. Agregamos la mozzarella cortada en dados y vertemos la mezcla en el hojaldre. Cocemos la preparación en el horno a 180ºC durante unos 30 minutos.

Carpaccio de calabacín

Carpaccio de calabacín

Ingredientes: 

1 calabacín, aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada, sal y pimienta.

Preparación: 

Limpiamos el calabacín y lo cortamos en láminas muy finas. Colocamos las láminas en un plato. Añadimos sal, pimienta y un poco de aceite de oliva. 

Sopa fría de calabacín

Sopa fría de calabacín

Ingredientes: 

4 calabacines medianos, 1 patata, 1 cebolla, 1 pastilla de caldo de verdura, sal, pimienta, 100 ml de nata y  aceite de oliva.

Preparación: 

Cortamos los calabacines y la patata y picamos la cebolla. Rehogamos las verduras en una cazuela con un poco de aceite de oliva y la pastilla de caldo vegetal y lo dejamos cocinar, a fuego lento, durante 20 minutos. Añadimos la nata y la sal. A continuación, retiramos un poco del caldo de la cocción y lo batimos hasta que la crema quede bien cremosa.
 

4 recetas de postres con mango para preparar fácil en casa

4 recetas de postres con mango para preparar fácil en casa
4 recetas de postres con mango para preparar fácil en casa
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Uno de los placeres gustativos del verano es poder disfrutar del llamado rey de la fruta tropical: el mango. Los podemos comer a mordiscos, disfrutando de su carnosidad y sabor, pero también en zumos, ensaladas y postres. Además de sus propiedades nutricionales, la versatilidad del mango permite combinarlo junto a otros muchos alimentos.

En esta ocasión, te proponemos 4 recetas de postres donde el mango y su característico sabor serán los protagonistas. Además, son recetas fáciles y rápidas para disfrutar en verano sin complicarse demasiado. Un sorbete, una panna cotta, un helado y una deliciosa tarta de mango para chuparte los dedos.

Helado de mango

Helado de mango

Una de esas recetas tan sencillas como ganadoras es la del helado de mango. Un postre clásico y fácil de hacer en casa con pocos ingredientes. Se puede hacer un sorbete de mango o preparar incluso los clásicos polos de hielo, pero en nuestro caso será un helado y necesitaremos una taza de leche, tres tazas de crema, una taza de mango picado fino y otra de puré de mango, una cucharada de natillas en polvo, una de vainilla y una taza de azúcar.

La elaboración es sencilla. Primero se mezclan las natillas en polvo con un cuarto de taza de leche. En paralelo, se calienta el resto de la leche junto al azúcar y se deja disolver la mezcla hasta comience a hervir. En ese momento, añadimos la mezcla previa del polvo de natillas con leche y cuando vuelva al punto de ebullición se cocina todo a fuego lento durante 30 segundos y se deja enfriar.

Con la mezcla fría, añadimos el puré de mango, los trozos de mango picados, la crema y la vainilla. Mezclamos todo bien y lo dejamos en la nevera, como mínimo durante una hora, antes de pasarlo al congelador. Para evitar que se formen los llamados cristales y nuestro helado pierda cremosidad, se recomienda batir de nuevo la mezcla antes de que esté completamente congelada y taparla con un film adhesivo.     

Panna cotta de coco y mango

Panna cotta de coco y mango

Otro postre con mango para disfrutar de esta dulce fruta es la panna cotta. Podríamos combinarla con múltiples alimentos y sabores gracias a su versatilidad, pero en esta ocasión lo haremos con el más común y habitual: el coco.

Para realizar la panna cotta de mango y coco necesitaremos la pulpa de un mango, una taza de leche de coco, 2 tazas de nata para montar, una cucharada y media de gelatina vegetariana -conocida como agar-agar-, dos cucharadas y media de azúcar en polvo, unas gotas de esencia de vainilla, 1 mango maduro cortado y hojas de menta.

Primero de todo, ponemos la gelatina en una taza y añadimos una cucharada de agua caliente para que se disuelva bien. Calentamos la nata, el azúcar y las gotas de esencia de vainilla en un cazo y lo retiramos del fuego cuando empiece a hervir.

Repartimos la mezcla en dos partes. A la primera le añadimos la pulpa de un mango con la mitad de la gelatina -previamente mezclada-, mientras a la otra le añadimos la taza de leche de coco junto a la gelatina. Dejamos reposar unos minutos y extendemos una capa de crema de mango en un vaso y lo metemos en la nevera hasta que cuaje. Lo sacamos y añadimos otra capa de crema de coco sobre la capa cuajada de mango y volvemos a enfriarlo durante mínimo media hora. Repetimos una vez más cada capa y dejamos enfriar el resultado.

Antes de servir, cubrimos la panna cotta con un mango maduro cortado a dados y decoramos este postre, que siempre debe servirse frío, con las hojas de menta.

Granizado de mango con un toque de frambuesa

Granizado de mango

Otro postre sencillo y efectivo es un granizado. Es perfecto como refresco y puede resultar ideal para un día de altas temperaturas. Y es tan sencillo de preparar que no tiene secretos.

Pelamos dos mangos maduros y los cortamos en trocitos para introducirlos en la licuadora. Añadimos el zumo de un limón, dos cucharadas de azúcar y una taza y media de hielo y un vaso de agua. Trituramos todo y transferimos la mezcla a una jarra.

Podríamos servirlo perfectamente con una hoja de menta, pero en esta ocasión vamos a darle un toque diferente. Añadimos ahora en la licuadora una taza de frambuesas congeladas con un poco de zumo de limón y mezclamos.

Llenamos los vasos hasta la mitad con el granizado de mango, acto seguido añadimos una cucharada de la mezcla de frambuesas y mezclamos ligeramente para volver a rellenar con el resto de la jarra. Y servimos de inmediato con un ese toque rojo de la frambuesa que aún sorprenderá más por su sabor.

Pastel de mango sin hornear

Pastel de mango sin hornear

Este pastel de mango sin hornear es siempre un éxito asegurado y uno de esos postres que cuesta no repetir bocado, además de más sencillo de lo que parece.

Primero preparamos una masa de base de galletas. Para conseguirla, trituramos un paquete de galletas hasta convertirlo en polvo y lo mezclamos en un recipiente junto a dos cucharadas de mantequilla derretida. El resultado, lo añadimos en un molde cubierto con papel de horno y lo esparcimos ayudándonos con la base de un vaso. Una vez repartido de forma uniforme lo añadimos en la nevera para que coja la textura adecuada.

Para rellenar la masa, necesitaremos pulpa de mangos, gelatina, agua, leche condensada y un mango a rodajas. Hidratamos dos hojas de gelatina durante dos minutos, después las calentamos durante 40 segundos en el microondas a máxima potencia hasta que se disuelva por completo y apartamos.

Por otro lado, colocamos dos tazas de pulpa de mango y tres cuartos de taza de leche condensada en una licuadora y trituramos hasta que quede suave. Añadimos entonces la gelatina y batimos hasta lograr la cremosidad deseada. Vertimos la mezcla final en la masa de base de galletas que hemos preparado y lo dejamos dos horas en la nevera.

Antes de servir, adornamos la tarta con rodajas de mango y listos para devorar una tarta que será todo un éxito.

5 sencillas recetas con pepino para disfrutar este verano

5 sencillas recetas con pepino para disfrutar este verano
5 sencillas recetas con pepino para disfrutar este verano
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El pepino, en contra de muchas creencias, es una de las frutas, que no una hortaliza, más versátiles para combinar en cualquier comida. De la familia del calabacín y de diferentes tipos de melón, el consumo de pepino aporta múltiples beneficios gracias a sus propiedades, entre las que destacan sus vitaminas y capacidades antioxidantes e hidratantes, además de ser un alimento bajo en calorías, colesterol y grasas.

El tipo de pepino que solemos comprar en el supermercado es el llamado pepino ingles o de invernadero: grande, de piel verde oscura y con pocas semillas. Pero hay muchos tipos de pepino, como los armenios, los japoneses (Kyuri), los persas, los pepinos de limón o los llamados Kirby, que se encurten hasta convertirse en pepinillos en vinagre.

Y de tantas clases de pepinos podemos encontrar todo tipo de recetas, dulces y saladas, para disfrutar en la mesa o en un picnic para un día de playa en verano. Zumos de pepino, ensaladas frías o calientes, salsas, cremas, bocadillos o incluso combinándolo con fresas. Te proponemos 5 recetas con pepino para disfrutar de esta fruta tan especial y sorprender con su sabor y versatilidad.

Zumo de pepino, melón y menta

Zumo de pepino, melón y menta

Una bebida muy refrescante, alta en vitaminas B y que calmará tu sed de forma saludable. Es además muy sencilla de preparar. Solo necesitas dos pepinos, cuatro rodajas de melón (preferiblemente de melón francés, los de tamaño pequeño), el zumo de un limón o de una lima, una taza de agua de coco, un poco de sal y hojas de menta.

Se deben mezclar todos los ingredientes en la licuadora, añadiendo además un poco de hielo, y se recomienda dejarlo enfriar en la nevera hasta poco antes de servir.

Gazpacho de pepino y tomates verdes

Gazpacho de pepino y tomates verdes

Una receta ideal para llevársela en un termo a la playa o para disfrutarla en un día de picnic. Este gazpacho o sopa verde sorprende por su potente sabor. Para prepararlo se necesitan 6 tomates verdes, media cebolla, un ajo, medio pimiento verde, aceite de oliva, vinagre, sal, perejil y cilantro.

Mezclar los pepinos cortados por la mitad con los tomates, la cebolla, el pimiento, el ajo, el aceite, el vinagre, el perejil y el cilantro picado en una licuadora hasta que estén muy suaves. Condimentar al gusto con sal y pimienta y servir cubierto de hojas de cilantro y tiras de pepino.

En el caso de esta receta de gazpacho de pepino, se puede realizar con dos o tres días de antelación y dejar en la nevera. Además, si se desea espesar el resultado, se puede añadir miga de pan en el momento de mezclar los ingredientes.

Ensalada de fresa y pepino con crema de limón

Ensalada de fresa y pepino con crema de limón

Uno de los platos donde suele aparecer claramente el pepino son las ensaladas. Es común la de tomate, cebolla y pepino, pero en esta ocasión combinaremos nuestra fruta con fresas, crema de limón y especias.

Los ingredientes que necesitaremos, además de las fresas y el pepino (preferiblemente el persa en este plato), serán cardamomo molido, sal, azúcar, media taza de crema fresca, el jugo de un limón, unos pistachos tostado y un poco de pimienta de cayena.

Para elaborarlo hay que mezclar las fresas, los pepinos, el cardamomo, una pizca de sal y una cucharada pequeña de azúcar en un tazón y dejarlo 10 minutos reposar. Por otro lado, se mezcla la crema fresca con el zumo del limón y una cucharada grande de azúcar para formar la crema de limón.

Se sirve en el plato la mezcla principal y se condimenta con la crema para finalizar la receta sazonando con una mezcla picada de los pistachos, la cayena y una pizca de sal.

Un tzatziki de pepino como acompañamiento

tzatziki de pepino

Otra receta con pepino tan deliciosa como sencilla de preparar e ideal como acompañamiento o como aperitivo. Solo se necesitan cortar a dados tres pepinos y añadirlos en un tazón grande sazonando de forma generosa. Se recomienda presionar sobre los trozos de pepino para extraerles la mayor cantidad de agua posible.

En otro recipiente, mezclar ahora los pepinos con un yogurt griego, aceite, un poco de zumo de limón, un ajo entero y volver a sazonar con sal. Dejar reposar durante 15 minutos, retirar el ajo y agregar menta antes de servir.

Tostada o sándwich de habitas, pepino y burrata

sándwich de habitas, pepino y burrata

Incluir el pepino en un bocadillo es muy habitual en la cultura anglosajona. Es todo un clásico el sencillo sándwich de pepino y mantequilla o mayonesa, que destaca siempre por ser tan crujiente.

Para esta receta, que puede ser en una tostada o en un bocadillo, se pueden usar habas o guisantes dulces. Además, se necesita zumo de limón, aceite de oliva, pimienta negra, dos pepinos, vinagre de arroz, burrata o mozzarella fresca, albahaca y unas semillas de sésamo.

Lo primero de todo es cocer las habas hasta que estén tiernas y de ahí escurrirlas y pasar a agua helada y posteriormente escurrir y secar, aunque lo recomendable es cocinar las habas unos días antes y que estén frías. Combinar entonces la mitad de habas con media cucharada de zumo de limón, aceite de oliva en un tazón mediano y triturar ligeramente con un tenedor. Después añadir las habas restantes y sazonar con sal y pimienta.

Una vez preparado, solo queda cortar los pepinos a rodajas y dejarlos junto al vinagre de arroz durante 10 minutos en un tazón. En el caso de elegir una tostada, calentar la rebanada de pan y añadir encima la burrata cortada en pedazos, cubrir con la mezcla de habas, pepinos y albahaca. Y terminar espolvoreando con semillas de sésamo, sal marina y pimienta.

¿Quieres descubrir otras recetas de tostadas sorprendentes? Atrévete con esta selección para desayunar como un rey.

Plátano, para merendar pero también para cocinar

Plátano, para merendar pero también para cocinar
Plátano, para merendar pero también para cocinar
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"Cada día un plátano... ¡por lo menos!" era el eslogan de una campaña publicitaria de los plátanos de Canarias de gran presencia e impacto durante la segunda mitad del siglo pasado y que seguramente es responsable que esta sea una de las frutas más populares en nuestro país, tanto entre los adultos como entre los niños.

No hay más que ir a la salida de una escuela por la tarde para ver cuántos niños lo comen, o en una marcha ciclista, porque el plátano es muy energético, está cargado de carbohidratos y azúcar, sobre todo cuando es bien maduro, lo que nos da energía, pero también nos aporta vitaminas, potasio (que va muy bien para prevenir los calambres y las enfermedades cardíacas) y magnesio y una gran cantidad de antioxidantes y mucha fibra.

Una merienda completa, vamos, pero el plátano es más que un bocado entre horas, ya que con él podemos preparar recetas tanto dulces como saladas. Con plátano y con banana, que son de la misma familia, y aunque el plátano canario es más dulce y según algunos, más nutritivo que la banana tropical, no hay tantas diferencias y esta se consume hoy tanto o más que el plátano canario porque tiene un precio mucho más económico.

Donde sí hay diferencias es entre los plátanos o bananas y los plátanos 'macho' o plátanos verdes, que pueden ser verdes o maduros y que ahora encontramos fácilmente en todas las fruterías y supermercados como consecuencia de la influencia de la emigración latinoamericana y africana.

El plátano macho, que se distingue en seguida porque es mucho más grande y suele tener un color verde, no es dulce y es mucho más duro, por eso no se consume como una fruta, sino como si fuera una hortaliza, cocinada, ya sea solo o como acompañamiento de carnes y pescados, en forma de puré, frito o incluso en sopas.

¿Sabemos pelar un plátano?

Tanto si es para la merienda como para utilizarlo en la cocina, a veces tenemos trabajo para empezar a pelar el plátano o la banana, porque nos empeñamos en romper la punta alargada por donde estaba unido al árbol y resulta que la mejor manera no es esta, ya que así a menudo se nos estropea la punta de la fruta.

Si seguimos el ejemplo de los monos, resulta que el plátano es más fácil de pelar si lo hacemos al revés, con una simple presión de los dedos lo abriremos y podremos quitarle la piel, como explicó hace años este vídeo que Youtube que han visto los últimos años millones de personas.

Recetas con plátano

El plátano, en nuestra cocina tradicional, está poco presente, normalmente se come simplemente pelado o como ingrediente de algunos postres: en batidos, pasteles o buñuelos es donde más se usa, porque funciona muy bien como sustituto del azúcar, sobre todo cuando está bien maduro es un gran edulcorante. También lo encontramos seco mezclado con los cereales del desayuno, y como protagonista de algunas recetas clásicas, como los plátanos flambeados que los restaurantes clásicos preparaban (y algunos todavía preparan) en la sala, ante el cliente. Y con chocolate, claro, que combinan muy bien, por ejemplo para mojar en una fondue de chocolate junto a otras frutas como las fresas.

Pero en América de sur y Centroamérica el uso de los plátanos dulces y del plátano 'macho' es frecuente también en la cocina salada, y aquí hace muchos años que importamos alguna receta, como el arroz a la cubana, que se sirve con plátano frito, y con el boom de algunas cocinas como la mexicana o la peruana en nuestro país, se han popularizado otras.

Te ofrecemos una recopilación de algunas recetas dulces y saladas, clásicas y modernas, de aquí y de allí, que tienen como ingrediente común el plátano, la banana o cualquiera de sus variantes.

Plátanos flambeados al ron con almendras

Plátanos flambeados

Ingredientes: 4 plátanos, 50 g de azúcar, 1 copa de ron, 1/2 palo canela, mantequilla y 50 g de almendras fileteadas.

Deshacemos una nuez de mantequilla en una sartén y doramos los plátanos a fuego lento; cuando tengan un color dorado, repartimos por encima el azúcar y las almendras fileteadas. Añadimos el ron, acercamos un encendedor y lo encendemos (apagamos el extractor para evitar que prenda). Cuando se apague la llama, vamos napando los plátanos con la salsa y servimos. Si los plátanos son bastante maduros y, por lo tanto, más dulces, tenemos que reducir la cantidad de azúcar. También podemos echar un chorro de zumo de naranja para cocer los plátanos, antes de flambear.

Flan de plátano

Flan de plátano

Ingredientes: 2 plátanos o bananas, 5 huevos, 1/2 litro de leche entera, 150 g de azúcar, 1/2 limón y caramelo líquido.

Pelamos y cortamos los plátanos o bananas en rodajas y las ponemos en un bol; añadimos el zumo de limón, mezclamos y vertemos la leche y el azúcar. Batimos con el túrmix hasta que quede una crema fina. Añadimos los huevos y volvemos a batir bien hasta que quede todo bien mezclado. Caramelizamos el fondo del molde elegido (ya sean flaneras individuales, un molde redondo grande o uno rectangular) y vertemos la mezcla anterior. Preparamos una bandeja más grande con dos dedos de agua y la introducimos en el horno precalentado a 180º C, ponemos el molde del flan dentro del agua y dejamos cocer durante una hora, hasta que si lo pinchamos con un cuchillo, este sale seco. Desmoldamos y servimos. También podemos añadir al flan, antes de cocerlo, vainilla o canela o algún otro sabor que nos guste.

Arroz a la cubana

Arroz a la cubana

Ingredientes: 300 g de arroz, salsa de tomate, 2 plátanos machos, bananas o canarios verdes, 4 huevos, 2 dientes de ajo, harina, aceite, pimienta y sal.

Hervimos el arroz en agua con sal hasta dejarlo al dente; pelamos los ajos, los laminamos y los ponemos en una sartén con aceite. Cuando se doren, añadimos el arroz escurrido, saltamos bien y reservamos. Freímos los cuatro huevos. Los plátanos, que originariamente eran del tipo verde o macho, también pueden ser de aquí, pero no maduros. Los pelamos y cortamos en láminas finas de arriba a abajo, mejor con la ayuda de una mandolina. Las enharinamos y las freímos. Servimos el arroz regado con la salsa de tomate, un huevo frito y las láminas de plátano fritas.

Patacones

Patacones

Los 'patacones' o 'tostones' son trozos gruesos de plátano verde que se fríen dos veces; la primera fritura sirve para ablandarlos, después se aplasten para formar una especie de chip grueso y se vuelven a freír hasta que están dorados y crujientes. Se pueden servir como aperitivo con alguna salsa y en Latinoamérica se utilizan para acompañar muchos platos, sobre todo ceviches y mariscos.

Ingredientes: plátanos verdes o machos, aceite de oliva suave o de girasol y sal.

Pelamos los plátanos y los cortamos en unos cinco trozos. Los freímos en una sartén con aceite abundante, hasta que presionándolos notamos que se han ablandado. Tardarán 3 o 4 minutos. Los retiramos del aceite, los dejamos enfriar un poco y los aplastamos, por ejemplo con un plato pequeño, un vaso o incluso con un puñetazo, formando como una moneda plana de medio dedo de grosor. Los volvemos a poner en la sartén con el aceite, ahora más caliente, hasta que estén dorados. Salamos por los dos lados y servimos con la salsa que más nos guste o con un trozo de queso encima, por ejemplo.

'Chifles' o chips de plátano verde

chips de plátano verde

Si te gusta el ceviche, seguramente a veces te lo han servido con unos chips de plátano alargados, que dan al plato un toque crujiente y que son muy populares en varios países latinoamericanos, son los 'chifles', 'platanitos' o 'mariquitas'.

Ingredientes: plátanos verdes, aceite y sal. Opcional: guindillas o ajos para aromatizar el aceite.

Pelamos los plátanos y los partimos por la mitad. Con una mandolina o un cuchillo afilado hacemos láminas finas hasta de arriba a abajo. En una sartén o en una freidora calentamos aceite abundante y ponemos las rodajas de plátano a freír, no muchas de golpe que no se peguen; freímos hasta que estén doradas. Las escurrimos sobre papel absorbente y salamos. Se pueden consumir para picar, para acompañar una ceviche o con salsa para mojar.

'Tortillas' de verde rellenas de queso

Receta ecuatoriana en la que el plátano verde sirve para hacer una masa que se rellena de queso, de carne o de marisco, se aplana y se termina a la plancha. De manera similar hacen el 'bolón de verde', que se prepara en forma de albóndiga grande rellena también de queso o carne de cerdo y se termina friendo, es muy típico para el desayuno en algunos países latinoamericanos.

Ingredientes: 5 plátanos verdes o machos, mantequilla, sal y queso (mozzarella, queso fresco o rallado).

Lavamos los plátanos con agua fría, los pelamos y cortamos cuatro en dos o tres trozos. El otro lo dejamos en agua fría. Ponemos agua a hervir y añadimos los plátanos cortados, los dejamos durante 30 o 40 minutos dependiendo del tamaño y si son muy verdes o no. Apagamos del fuego, dejamos reposar hasta que estén tibios, escurrimos y los ponemos en el recipiente de una batidora o picadora. Trituramos, añadimos un huevo y dos cucharadas de mantequilla o de aceite y volvemos a mezclar hasta conseguir una masa suave. Ponemos la masa en un bol; rallamos el plátano que habíamos reservado y lo añadimos a la mezcla, salamos y mezclamos bien con las manos hasta conseguir una masa suave. Hacemos bolitas con esta masa, hacemos un agujero en medio y las rellenamos con el queso elegido, las cerramos y las aplastamos para conseguir una forma de tortilla. Las cocinamos a la plancha y las podemos servir solas o con alguna salsa (son típicas las de ají (guindilla), o con cebolla encurtida.

Recetas con coliflor y trucos para que no huela

Recetas con coliflor y trucos para que no huela
Recetas con coliflor y trucos para que no huela
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Según el chef Dani García, este trauma infantil que tiene mucha gente es debido a que antes, y seguramente aún ahora, la coliflor se hervía demasiado, para dejarla que casi se deshiciera, y por eso tanto él como muchos otros grandes cocineros proponen cocerla menos, dejándola 'al dente', y de muchas otras maneras, por ejemplo a la plancha o incluso servida cruda, como si fuera un cuscús, o encurtida. Los encurtidos están muy de moda, y los arbolitos de la coliflor dan mucho juego sometidos a esta técnica.

Trucos contra el mal olor

La coliflor se puede comer cruda, encurtida o cocida de diversas maneras que no provocan mal olor, pero en algunas recetas hay que hervirla. ¿Cómo lo podemos hacer para evitar que la casa se nos llene de su olor?

El olor desagradable que puede provocar la cocción de varias especies de la familia de las coles proviene de los compuestos de azufre que contienen, y cuanto más se cuecen, más se liberan estos compuestos y más mal olor desprenden.

Se ha comprobado que cocer la coliflor cinco minutos o menos apenas produce mal olor, ya que este se multiplica a partir del minuto cinco, por lo tanto el primer truco es hervirla cinco minutos, con lo que se conseguirá una textura más crocante y un mejor color, sobre todo si después vamos a asarla. Si la queremos comer simplemente hervida o hacer una crema, tendremos que cortarla en pedazos más pequeños para que se cuezan antes o tenerla al fuego un par de minutos más.

Otros trucos que funcionan son añadir un chorro de leche al agua de la cocción, o hervir la coliflor solo en leche, según la receta que hacemos, echar un chorro de vinagre, una piel de limón o unos granos de comino.

Coliflor en crudo

Tiempo atrás se hizo muy popular la idea, atribuida a Ferran Adrià, de rascar la parte exterior de la coliflor con un cuchillo, un pelador o un rallador, como si la peináramos, y con las puntas que forman los árboles de estas verduras obtenemos unas bolitas que recuerdan el cuscús y que podemos comer crudas o en ensalada como si fuera un tabulé, la popular ensalada de cuscús del norte de África.

Con este mismo procedimiento podemos obtener algo parecido al arroz, que podemos saltear al wok con otros ingredientes y salsa de soja, por ejemplo.

Sin hervir ni cocer de ningún modo podemos preparar también coliflor encurtida, separando los arbolitos que la forman; los podemos servir como aperitivo o, como se hace ahora a menudo, acompañando carnes o pescados, para refrescar y desengrasar los platos.

O podemos extraer arbolitos pequeños y utilizarlos para dipear con diferentes salsas, junto a los típicos palitos de zanahoria, apio o calabacín.

Coliflor asada

Si optamos por la coliflor cocida, podemos escoger recetas clásicas, como hacer un puré o una crema, y sin añadir grasas como la mantequilla o la nata conseguiremos una textura muy agradable en ambas preparaciones. También la podemos hacer gratinada con bechamel o simplemente aliñada con un chorro de aceite y unas gotas de vinagre.

Más moderno es cocerla entera al horno y, sobre todo, asarla. Para ello, se pueden sacar tajadas de dos o tres dedos de ancho cortando la coliflor entera de arriba a abajo, y cocerlas enteras, ya sea al horno o en una sartén, como si fuera un entrecot vegetal, previamente escaldadas o no, y acompañadas con diversas salsas.

Recetas con coliflor

Cuscús de coliflor

Cuscús de coliflor

Ingredientes: 1 coliflor de unos 500 g, ½ cebolla, 1 rama de apio, 1 zanahoria, ½ pimiento rojo, 1 trozo de puerro, aceite, sal, menta o perejil.

Con un pelador o un rallador iremos repelando la coliflor, de la que obtendremos bolitas del tamaño del cuscús clásico.También podemos cortarla y triturarla en una picadora.

Cortamos el resto de verduras en daditos regulares y los salteamos unos minutos en una sartén con aceite, solo para que pierdan la rigidez y queden al dente. Añadimos el cuscús de coliflor y saltamos durante un par de minutos más. Salamos y servimos con perejil o menta picada por encima.

También podemos utilizar el cuscús en crudo o escaldado medio minuto en agua hirviendo; lo escurrimos y aliñamos en frío con el resto de verduras, salteadas o en crudo, y las hierbas.

También podemos utilizar este cuscús para acompañar platos de carne o pescado.

Pizza de coliflor

Pizza de coliflor

Ingredientes: ½ coliflor, 1 huevo, salsa de tomate, queso mozzarella rallado, orégano, sal pimienta y guarnición al gusto.

Rallamos la coliflor o hacemos ramitos y los ponemos en la picadora para obtener una especie de harina o cuscús de coliflor que nos servirá para hacer la base de la pizza.

La mezclamos con un puñado de mozzarella rallada y añadimos el huevo entero y una pizca de sal, mezclamos bien. Extendemos esta preparación sobre una bandeja de horno con papel sulfurizado, la compactamos con una cuchara y esparcimos por encima salsa de tomate, mozzarella y los ingredientes que prefiramos: jamón cocido, champiñones, cebolla, berenjena...

Cocemos en el horno precalentado a 200º C, fuego arriba y abajo, durante unos 20 minutos o hasta que veamos que la base está tostada.

Coliflor gratinada

Colilfor gratinada

Del libro "Torres en la cocina" (Ed. Plaza&Janés)

Ingredientes: 1 coliflor, 100 g de panceta ibérica, 1 hoja de laurel, tomillo y romero, sal y pimienta.

Para la salsa de mostaza: 120 g de mostaza de Dijon, 60 g de aceite de oliva, 40 g de salsa de soja, 35 g de cilantro en grano, 15 g de comino, 2 limas y 1 diente de ajo.

Preparamos la salsa poniendo el zumo de los dos limones en el vaso de la batidora, añadimos la mostaza, las semillas de cilantro, el comino, el diente de ajo y el aceite de oliva y trituramos para obtener una pasta que después colaremos

Sacamos las hojas externas de la coliflor y la dejamos entera.

Ponemos una olla grande al fuego con tres dedos de agua y una hoja de laurel, y en el centro colocamos un bol al revés. Encima ponemos la coliflor entera, sin que toque el agua, tapamos la olla y dejamos cocer al vapor 15 minutos.

Retiramos la coliflor, que estará a medio cocer, y lo abrimos por la mitad. Quitamos la parte superior, salpimentamos y cubrimos la parte inferior con las lonchas de tocino. Tapamos otra vez la coliflor y la pintamos con la salsa de mostaza colada. La ponemos en una bandeja y la entramos en el horno precalentado a 220ºC durante 25 minutos para que se acabe de cocer y se tueste.

Servimos la pieza entera con un poco de romero y tomillo picados y un chorrito de aceite de oliva.

Coliflor asada

Para asar una coliflor una buena manera es hacer cortes verticales de dos o tres dedos de grosor que podremos asar en el horno o en una sartén o plancha, como ilustra muy bien el chef Dani García en este vídeo.

Coliflor confitada o envinagrada

Coliflor en vinagre

Ingredientes: 1 coliflor, 1 l de agua, 1 l de vinagre de vino blanco y sal.

Limpiamos la coliflor con mucha agua, la escurrimos y la cortamos en pequeños pomos.

Ponemos a hervir una olla con agua, y cuando empiece a hervir, escaldamos los arbolitos de brócoli. Los ponemos en frascos de vidrio de boca ancha. Mezclamos el vinagre y el agua con un puñado de sal y añadimos la mezcla a los botes hasta que cubra la verdura. Ponemos un peso encima para que toda la coliflor esté cubierta de líquido.

Dejamos confitar 8 o 10 días, y ya la podemos empezar a consumir.

Recetas con piña: 8 ideas fáciles, deliciosas y muy resultonas

Recetas con piña: 8 ideas fáciles, deliciosas y muy resultonas
Recetas con piña: 8 ideas fáciles, deliciosas y muy resultonas
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La piña es una de las frutas preferidas para elaborar smoothies y zumos naturales, ya que es rica en agua y una importante fuente de fibra dietética, lo que la convierte en diurética y depurativa. Consumida al natural funciona como magnífico aperitivo, para preparar el estómago, o como cierre de un buen ágape, por su capacidad digestiva. Además, son centenares las recetas de postres que le otorgan un merecido protagonismo, quizás porque su aporte calórico es moderado y así controlamos, un poco, nuestra línea.

Pero esta fruta, que se cultiva en España y va cargada de antioxidantes, vitaminas y minerales, también es habitual en ensaladas y contrasta a la perfección con platos de ternera, pollo o pato, como bien saben en la cocina asiática, y de pescado. Más allá de la universal pizza hawaiana, con una legión igual de concurrida de defensores que de detractores, hemos seleccionado ocho recetas con piña, que combinan dulce y salado, en las que la piña se ha colado para ayudarnos a dar un carácter más tropical a nuestra mesa.

Bol para desayuno de piña con yogur griego

© In Honor of Design.

Ingredientes: 

1 piña, 1 cucharada de moras, 1 cucharada de yogur griego artesano, semillas de chía y de lino y almendras.

Elaboración:

-Cortar la piña por la mitad y vaciar el interior cortando la pulpa en dados pequeños.

-Utilizar la piña a modo de bol, colocando dentro los dados de pulpa, el yogur, las moras, las semillas y las almendras.

Piña a la plancha con salsa de lima

© The Taste of Home.

Ingredientes:

1 piña fresca, 1/4 taza de azúcar moreno, 3 cucharadas de miel y 2 cucharadas de jugo de lima.

Para la salsa de lima:

100g de queso crema, 1/4 taza de yogur natural, 2 cucharadas de miel, 1 cucharada de azúcar moreno, 1 cucharada de jugo de lima y 1 cucharadita de ralladura de lima.

Elaboración:

- Pelar la piña, quitarle el corazón y cortarla verticalmente en ocho cuñas. Cortar cada cuña horizontalmente en dos.

- En un recipiente hondo, mezclar el azúcar moreno, la miel y el jugo de lima. Agregar piña y mezclar hasta que quede cubierta. Dejar reposar en la nevera durante una hora.

- En un tazón pequeño, batir el queso crema hasta que esté suave. Añadir el yogur, la miel, el azúcar moreno, el jugo de lima y la ralladura. Cubrir y refrigerar hasta servir.

- Calentar la plancha o parrilla con un poco de aceite y asar los trozos de piña por cada lado hasta que estén dorados. Servir acompañados con la salsa de lima.

Bolas de queso y piña

© The recipe critic.

Ingredientes:

250 g de queso crema, 1 lata de piña en conserva, ½ pimiento rojo, 1 cucharadita de cebollino, sal y ½ taza de nueces picadas.

Elaboración:

- En un bol disponer el queso crema, la piña bien escurrida y troceada, el pimiento y el cebollino picados y un poco de sal y remover bien hasta obtener una mezcla homogénea.

- Formar pequeñas bolas con esa mezcla y rebozar con nueces picadas. Servir acompañadas de galletas saladas.

Brochetas marineras con coco y piña

Ingredientes:

16 langostinos grandes crudos, 500 g de salmón y filetes de pescado blanco, 200 ml de leche de coco, 100 g de piña fresca, 85 g de coco desecad, aceite de oliva, sal, pimienta y lima.

Elaboración:

-En un recipiente grande, mezclar bien los langostinos, el pescado pelado y cortado en trozos gruesos, la leche de coco y salpimentar.

-Ensartar estos ingredientes en brochetas de madera o metálicas, combinándolos con la piña troceada.

-Colocar el coco desecado en un plato y rebozar cada brocheta, presionando el coco para que se pegue.

-Pintar cada brocheta con poco de aceite y cocinar en la barbacoa o en una sartén bien caliente durante 3-4 minutos por cada lado, hasta que las gambas se pongan rosadas y el pescado esté bien cocido. Servir con unas rodajas de lima.

Sándwich integral con piña y un toque de chile

© Tesco Real Food.

Ingredientes:

70 g de trozos de piña en lata, 100 g de queso cheddar maduro, 10 g de hojas frescas de cilantro, 4 rebanadas de pan integral, 4 cucharaditas de salsa de chile y mantequilla.

Elaboración:

-Cortar los trozos de piña a dados, colocar en un recipiente con el queso troceado y las hojas de cilantro picada y mezclar bien.

-Extender la mezcla sobre una rebanada de pan y añadir un poco de salsa de chile.

- Formar el sándwich con otra rebanada y extender un poco de mantequilla en la parte exterior de cada rebanada. Colocar el sándwich en una sartén caliente o sandwichera y calentar hasta que esté dorado.

Minipizzas con base de piña

© Cooking Light.

Ingredientes:

1 piña mediana, 8 lonchas de tocino, 1/2 cebolla roja, 1/2 taza de queso mozzarella rallado, 2 cucharadas de aceitunas negras, 1 cucharada de albahaca fresca picada, 1/2 cucharadita de pimiento rojo triturado (opcional) y aceite de oliva.

Elaboración:

-Pelar la piña, quitarle el corazón y cortarla en rodajas de unos 2 cm de grosor. Pintar con un poco de aceite ambos lados y freír las rodajas en una sartén con aceite caliente. Cuando estén doradas, retirar el exceso de aceite y transferir a una bandeja para hornear.  

- Freír el tocino en una sartén con aceite caliente, retirar el exceso de aceite y reservar. Hacer el mismo proceso con la cebolla cortada en rodajas finas.

- Cubrir cada rodaja de piña con un poco de queso, un trozo de tocino, cebolla y aceitunas negras cortadas en rodajas finas.

-Hornear durante unos minutos hasta que el queso se haya derretido. Espolvorear con albahaca y pimiento rojo triturado.

Salmón al curry rojo con ensalada de bok choy y piña

Ingredientes:

500g de bok choy, 1/2 piña mediana, 1 taza de hojas frescas de cilantro, 4 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de pasta de curry rojo tailandés, 1 cucharadita de azúcar moreno, 4 filetes de salmón sin piel, sal y pimienta negra.

Elaboración:

- En un tazón mediano, mezclar el bok choy cortado en rodajas finas y la piña cortada en trozos pequeños con el cilantro, tres cucharadas de aceite, un poco de sal y de pimienta. Dejar reposar durante unos 15 minutos antes de servir.

-Mientras, en un tazón pequeño, mezclar la pasta de curry, el azúcar, la cucharada restante de aceite, un poco de sal y de pimienta.

- Colocar el salmón en una bandeja de horno forrada con papel de aluminio y pintar cada filete con la mezcla de pasta de curry. Hornear hasta que estén dorados. Servir junto con la ensalada de bok choy y piña.

Hamburguesa entre piñas

© Delish.

Ingredientes:

500 g de carne picada, 1 cucharada de salsa Worcestershire, 8 aros de piña, 1 cebolla roja grande, 4 lonchas de queso Edam o Havarti, lechuga, 8 lonchas de tocino cocido, sal y pimienta negra molida.

Elaboración:

-En un recipiente grande, mezclar la carne picada y la salsa Worcestershire y salpimentar. Con la ayuda de las manos, dar forma a cuatro hamburguesas.

-Calentar la parrilla con el fuego medio-alto y asar, por separado, los aros de piña y la cebolla roja cortada en rodajas grandes. A continuación, hacer lo mismo con las hamburguesas. Cuando estén hechas por cada lado, colocar la loncha de queso encima hasta que se derrita.

-Colocar los aros de piña como base y disponer encima la lechuga, la hamburguesa, el tocino frito y la cebolla asada. Coronar con otro aro de piña asada.