Este nuevo alimento “nutraceútico” (nutritivo y saludable) conocido por su uso medicinal y cosmético reclama su lugar en la gastronomía. Su capacidad para transformar texturas y su bajo contenido calórico entusiasma a cocineros y a foodies.
El que fuera el ingrediente fundamental de la cocina mediterránea ha vuelto con fuerza en pequeños y grandes establecimientos para darle ese toque dulzón, refrescante y anisado a nuestros platos. Sus numerosos beneficios para la salud nos dejan boquiabiertos.
Esta nueva locura gastronómica llega a nuestro país con cuencos rellenos de infinitas posibilidades culinarias. Una forma sabrosa, sana y sencilla de saborear los alimentos.