De marchante de arte a propietaria de un par de restaurantes. Esta sería una manera breve de definir la trayectoria de Soledad Urabayen. Navarra de origen, dejó su carrera profesional en el mundo del arte para poder estar más tiempo con sus hijos y, junto a su marido, Ramón Padrosa, abrieron su primer restaurante en Sant Cugat, el Rondes, a finales de 1993.