Hace pocos días, el local danés Noma, que desde hace años encabeza la lista de los 50 mejores según la revista británica Restaurant, anunció en Twitter que tenía una mesa para “cuatro o seis” personas para aquella misma noche, y que quien la quisiera debía reservar en la web. Los sibaritas más rápidos (también los más geeks) se ahorraron una lista de espera de más de tres años.