Cerró las puertas de elBulli hace algo más de un año (julio de 2011) en una decisión que desconcertó a muchos. ¿Por qué querría alguien echar el cierre al restaurante que había liderado la vanguardia culinaria en los últimos años, que había sido elegido cinco temporadas consecutivas el mejor del mundo cuando nada inducía a pensar que podía descender posiciones? Pero a su chef, Ferran Adrià, icono de la gastronomía mundial, no le tembló el pulso.