Estas cosas nunca se hacen para uno solo. O sea que invité a unos amigos. Fui al mercado (pasando por la Feria Mercat de Mercats de Barcelona, a la plaza de la Catedral y delante de Santa Caterina, llena de gente probando, comprando, aprendiendo y disfrutando), fui repasando todas las paradas para encontrar unos cuantos pescados de roca bien bonitos –congrio, bejel, rape– y me hice limpiar los más grandes.