Hay elaboraciones que trascienden el tiempo y las modas: el caldo de huesos es una de ellas. Esta receta de caldo de huesos, más que un plato, es una ceremonia de paciencia, respeto por los ingredientes y amor por lo sencillo. De origen ancestral y presente en culturas de todo el mundo —desde los consomés asiáticos hasta los fondos europeos—, este caldo simboliza la esencia misma de la cocina casera.