La cocina italiana siempre ha gozado del favor de los españoles. Tiene muchos puntos en común con la nuestra. Al fin y al cabo dos cocinas mediterráneas que comparten ingredientes y filosofía. Por suerte, en los últimos años ha ido creciendo la relación de restaurantes cuya oferta gastronómica se acerca cada vez más a la autenticidad del recetario trasalpino.