Seguramente todos ustedes han oído hablar de El Capricho, un auténtico paraíso para los carnívoros. Situado en un pequeño pueblo de León, Jiménez de Jamuz, muy cerca de La Bañeza, célebre por su alfarería y ahora por ser lugar de peregrinación de comensales de todas las nacionalidades, alertados por lo mucho y bueno que se ha publicado sobre esas carnes en los más importantes periódicos y revistas del mundo.