Receta de cocido madrileño tradicional
El cocido madrileño es mucho más que una simple receta de cuchara es toda una expresión cultural profundamente ligada a la historia y al carácter de Madrid. Nacido como un plato humilde y energético, pensado para combatir el frío y alimentar a familias enteras, con el tiempo se ha convertido en uno de los grandes emblemas de la gastronomía española. Su origen se remonta a los antiguos guisos de garbanzos de influencia sefardí, que fueron evolucionando hasta incorporar las carnes de cerdo y vacuno tan características de la cocina castellana.
Tradicionalmente servido en “vuelcos” (es decir, primero la sopa, después los garbanzos y verduras, y por último las carnes), el cocido madrileño destaca por el equilibrio entre potencia y sencillez. Cada ingrediente cumple una función clara y aporta matices al conjunto, siempre bajo la premisa del tiempo y la paciencia. No hay atajos posibles: un buen cocido se cocina a fuego lento, con mimo, permitiendo que los sabores se integren y el caldo alcance profundidad y carácter.
Prepararlo en casa es también una forma de rendir homenaje a la cocina de siempre, esa que se transmite de generación en generación y que convierte una comida en una celebración alrededor de la mesa. ¡Así que vamos a ello!
Con qué acompañar el cocido madrileño
El cocido madrileño se disfruta mejor con acompañamientos sencillos que no le resten protagonismo. Un buen pan de pueblo es imprescindible para mojar en la sopa y el caldo. También es habitual servir guindillas en vinagre para aportar un toque ácido y picante que contraste con la untuosidad del plato. Para beber, un vino tinto joven de la Comunidad de Madrid o de la meseta castellana resulta ideal. Como cierre, un postre clásico como unas natillas o fruta fresca equilibra perfectamente el menú.
Ingredientes para el cocido madrileño
Nº de comensales
4- 400 g de garbanzos secos
- 300 g de morcillo de ternera
- ½ gallina o pollo
- 1 hueso de jamón
- 1 hueso de caña
- 200 g de panceta fresca
- 2 chorizos
- 1 morcilla (opcional)
- 2 zanahorias
- 1 puerro
- ½ repollo
- 2 patatas medianas
- Sal al gusto
- Fideos finos para la sopa
La calidad de los ingredientes es clave: garbanzos castellanos, carnes frescas y un buen chorizo marcan la diferencia. Es fundamental poner los garbanzos en remojo la víspera con agua templada y sal. Durante la cocción, conviene espumar el caldo para eliminar impurezas y lograr una sopa más limpia. Cocinar a fuego suave y constante evita que los ingredientes se rompan y garantiza un resultado final equilibrado. Si se prepara con antelación, el cocido gana aún más sabor de un día para otro.
Cómo preparar el cocido madrileño
Poner los garbanzos en remojo la noche anterior con agua templada y sal.
Introducir en una olla grande el morcillo, la gallina, los huesos y la panceta con agua fría.
Llevar a ebullición y espumar para retirar las impurezas.
Añadir los garbanzos escurridos y cocinar a fuego lento durante aproximadamente una hora.
Incorporar el chorizo y la morcilla y continuar la cocción.
Añadir las zanahorias, el puerro, el repollo y las patatas y cocinar hasta que todo esté tierno.
Separar parte del caldo y cocer los fideos para servir la sopa.
Servir el cocido en vuelcos: primero la sopa, después los garbanzos y verduras, y por último las carnes.