Las noches en Makkila son de las que se recuerdan bien. Y no se olvidan por la fiesta, el ambiente y lo bien que se sale de allí; con ganas de lanzarse a las calles de Madrid. El año pasado ya escribimos de todo aquello. “Salir a la madrileña, con una cerveza, un picoteo informal pero sustancioso y buena música, nunca estuvo más al día”, decíamos.