En el Paseo de Isabel II abre sus fauces Sala Monasterio, uno de los locales más carismáticos del circuito musical barcelonés. Al final de una escalera de caracol iluminada por un neón del gato negro que identifica la imagen del local, nos sumergimos en una de esas cavernas musicales repleta del alma y las características de los garitos que alumbraron la música pop.