En Francia se han dado cuenta que, además de las cadenas de comida rápido, muchos establecimientos considerados restaurantes –en el sentido clásico del término que ellos mismos inventaron– en realidad sirven sobre todo platos precocinados parcial o totalmente que sólo acaban, calientan o decoran; y quieren hacer una ley que identifique aquellos establecimientos donde profesionales con formación culinaria todavía se dedican a