Cabo Verde: cocina con herencia portuguesa
Si pensamos en Cabo Verde, nos vienen a la mente playas paradisíacas, vida relajada, atardeceres y comida deliciosa. A todo lo que tenemos en el imaginario colectivo se suma el fútbol, ya que este pequeño país, de poco más de medio millón de habitantes, se ha clasificado para el Mundial de este año: una hazaña que ha despertado un gran interés por este (casi) desconocido territorio, que fue colonia portuguesa hasta 1975.
De ahí que su gastronomía tenga una clara influencia lusa, en la que predominan productos como el pan de harina de trigo, el vino y el aceite de oliva, sin olvidar la originaria cocina de subsistencia que preparaban los esclavos, basada en el uso del maíz y el arroz.
Con el tiempo, ambas cocinas se fusionaron y, como resultado, surgió la exótica gastronomía caboverdiana, que combina ingredientes originarios de África y Europa, y de otros lugares del planeta. Destacan la cachupa, la feijoada, el búzio, la cocina criolla y los pescados atlánticos, además de una variedad de dulces, licores y bebidas fermentadas.
De la cachupa caboverdiana al búzio
El maíz es el ingrediente fundamental de la cachupa, un guiso sabroso y contundente, cocinado a fuego lento, que también incluye judías pintas (feijão), yuca, calabaza, batata, tomates, carne de cerdo, chacinas o pescado. Incluso las sobras de este plato nacional se aprovechan y se toman al día siguiente fritas, con ajo y cebolla (cachupa refogada), y también pueden pedirse como plato en un restaurante.
De un guiso icónico a un caldo que también lo es, como ocurre con el caldo de pescado (caldo de peixe), una sopa a base de distintos pescados, con sofrito de cebollas y otras verduras, que incluso puede ir acompañado de plátano verde.
Siguiendo con los productos del mar, si vamos a Cabo Verde podremos disfrutar del arroz de mariscos, herencia de la cocina lusa. Como es de esperar, los mariscos (que varían en función del mercado y la temporada) son el ingrediente principal de este plato caldoso, en el que no falta el arroz, con verduras y especias.
Otro plato marinero típico de este archipiélago africano es la langosta a la parrilla (lagostada). Uno de los platos estrella que, sin embargo, no siempre está disponible por la dificultad de capturar langostas. La langosta a la parrilla suele condimentarse con mantequilla de ajo y se acompaña con preparaciones típicas del país, como xérem (gachas elaboradas con harina de maíz o maíz triturado) y batata.
De la langosta pasamos al búzio, un marisco tradicional de Cabo Verde, que se encuentra especialmente en las islas de Santiago y Sal. En concreto, el búzio es un estofado de caracoles marinos, que se prepara como un guiso, a la brasa o en arroz. Tiene una textura similar a la del calamar y un sabor intenso a mar, y suele condimentarse con curri.
Volviendo a las carnes, una receta autóctona muy popular es el pastel com diablo dentro, unas empanadillas rellenas de atún, cebolla, tomate y chiles picantes (lo de diablo viene por su intenso sabor picante).
Postres y bebidas locales
La influencia de Portugal en la repostería caboverdiana es más que notoria, con postres dulces y muy apetecibles. Este es el caso del dulce de papaya, consistente en una papaya cocinada lentamente en caramelo de azúcar, como en almíbar. Se suele tomar fría y acompañada de queso local.
El queso también es el ingrediente principal del pudín de queso, un flan suave, elaborado con queso de cabra o de pasta dura. Asimismo, el flan de café, el dulce de coco y el dulce de jobo (elaborado con ciruelas en almíbar) son otros postres típicos del archipiélago africano.
Por otro lado, no podemos olvidarnos de las bebidas locales de Cabo Verde. El grogue es el trago por excelencia, y se elabora, de manera artesanal, con caña de azúcar y ron. De sabor parecido a la cachaça brasileña y los rones caribeños, conviene tomarlo con moderación por su alto contenido en alcohol. El grogue también es uno de los ingredientes utilizados en la elaboración del ponche, junto con leche condensada, azúcar y nuez moscada.
Al grogue y el ponche se suman otras bebidas sin alcohol, como los zumos tropicales a base de papaya, fruta de la pasión y otras frutas frescas. Opciones para todos los gustos y paladares que invitan a descubrir y saborear la cocina caboverdiana.