Receta de pollo yangnyeom
El pollo yangnyeom se caracteriza por su doble fritura, una técnica que garantiza una piel extracrujiente capaz de aguantar el baño de salsa sin perder textura. La palabra yangnyeom hace referencia precisamente a esa salsa, elaborada con gochujang, ajo, jengibre y un punto de azúcar que equilibra el picante. Aunque el pollo frito llegó a Corea a mediados del siglo XX, la versión bañada en salsa se popularizó más tarde y hoy es uno de los platos estrella para compartir junto a una cerveza. Aquí te ayudamos a reproducir ese proceso en casa, con los ajustes necesarios para conseguir ese contraste entre lo crujiente y lo pegajoso que define al plato. ¡Mas-iss-ge-deu-se–yo!
Con qué acompañar el pollo yangnyeom
El kimchi es el acompañamiento más habitual, ya que su acidez contrasta con el dulzor de la salsa. También funciona bien un bol de arroz blanco, que ayuda a suavizar el picante, o unos pepinillos encurtidos al estilo coreano. Para beber, una cerveza lager fría es la opción clásica.
Ingredientes para el pollo yangnyeom
Nº de comensales
2Para el pollo
- 500 g de alitas o contramuslos de pollo troceados
- 100 g de maicena
- 1 huevo
- Aceite para freír
- Sal y pimienta
Para la salsa
- 2 cucharadas de gochujang
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 cucharada de miel
- 1 cucharada de azúcar moreno
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cucharadita de jengibre rallado
- 1 cucharada de aceite de sésamo
- Semillas de sésamo y cebollino para decorar
- Dificultad: Media
Secar bien el pollo con papel de cocina antes de freír evita salpicaduras y ayuda a que la maicena se adhiera mejor.
Freír en dos tandas, dejando reposar el pollo unos minutos entre cada fritura, es la clave para lograr la textura crujiente característica del plato.
Calentar el aceite a una temperatura algo más alta en la segunda fritura sella la superficie y deja el pollo más seco por fuera.
Mezclar la salsa con el pollo fuera del fuego evita que la maicena se reblandezca antes de servir.
Cómo hacer el pollo yangnyeom
Salpimentar el pollo y reservar.
Batir el huevo en un bol e integrar el pollo, cubriéndolo bien.
Rebozar el pollo en maicena, presionando para que se adhiera por completo.
Calentar abundante aceite en una sartén honda o freidora a 160°C.
Freír el pollo por tandas durante unos 6 minutos, hasta que esté cocido por dentro.
Retirar el pollo y dejarlo reposar sobre papel absorbente unos minutos.
Subir la temperatura del aceite a 180°C y freír de nuevo el pollo durante 2-3 minutos, hasta que quede dorado y crujiente.
Mientras tanto, mezclar en un cazo el gochujang, la salsa de soja, la miel, el azúcar moreno, el ajo y el jengibre.
Calentar la salsa a fuego medio durante 2-3 minutos, removiendo hasta que espese ligeramente.
Retirar la salsa del fuego, añadir el aceite de sésamo y mezclar con el pollo recién frito.
Servir decorado con semillas de sésamo y cebollino picado.