Marti Buckley

Marti Buckley

Marti Buckley - Redactor

Escritora, divulgadora y periodista gastronómica

Más cosas sobre mí

Escritora y periodista estadounidense afincada en San Sebastián desde 2010, Marti se dedica a documentar y compartir la riqueza de la gastronomía vasca y española con el mundo. Además de colaborar regularmente con publicaciones como Food & Wine, Condé Nast y National Geographic Traveller, es autora de los libros de cocina ‘La cocina vasca’ (ganador del premio IACP y el de la Academia Vasca de Gastronomía) y ‘Todo Sobre Los Pintxos’. Ha aparecido en documentales y programas gastronómicos como Rioja Paired, Searching for Spain y Somebody Feed Phil, compartiendo su conocimiento sobre la cultura culinaria española. También es amante del vermut y cofundó la Sociedad Internacional para la Preservación y Disfrute del Vermut, o @vermutsociety

Su trabajo combina la cocina, el periodismo y la pasión por contar las historias que existen detrás de cada plato, cada producto y cada tradición culinaria del territorio vasco y español. Puedes descubrir sus aventuras gastronómicas en su blog, newsletter y redes sociales. 

/ Publicaciones del autor.

Si no fuera por un casi accidente de carretera, la receta de la anchoa más famosa de San Sebastián casi se pierde para siempre. Una noche, Manu Marañón y su madre (los únicos que se sabían la receta de la anchoa del bar de la familia) tuvieron un susto con un camión. El día después, fueron a un notario, firmaron la famosa receta de anchoa marinada, y lo sellaron en una caja fuerte para la siguiente generación, por si acaso. 
Restaurante
El bahn mi es un bocadillo vietnamita, y la versión de Tidore contiene jackfruit, encurtidos, hojas verdes y salsa Tidore.
Receta
En primera línea de la playa de Zarautz se encuentra Tidore, probablemente el sitio más moderno del pueblo, y lleno de gente joven, familias, y surfistas que acaban de salir del agua. El escaparate es todo ventana, y por eso es un local lleno de luz, con música de Jack Johnson sonando suavemente de fondo. Las vibras son buenas, y es un sitio cómodo, con sus cestitas de mantas y flores secos de decoración. 
Restaurante