“A comer, beber, bailar y gozar, que el mundo se va a acabar”. Un mensaje positivo, lleno de alegría de vivir, preside la carta de Kilo, en Barcelona. El restaurante entero está lleno de lemas optimistas, quizás porque él mismo nació de las ganas de sus propietarios Clara Aracil y Manu Marín, de hacer un giro hacia una vida que les llenara más.