Se dice que los bilbainos nacen donde quieren, pero no ocurre lo mismo con los pasteles bilbainos cuya procedencia es tan rígida que es muy difícil degustarlos fuera de la capital vizcaína. En cuestiones de repostería tradicional son incontables los lugares que fabrican sus propias pastas, tartas o dulces en general y como no podía ser de otra forma, Bilbao tiene sus propias delicias como la Carolina, el Bollo de mantequilla o el Pastel de arroz.