La enésima tendencia gastronómica surgida de Instagram y de los muros de Pinterest se presenta con un nombre muy espiritual: buddha bowls. Coloridos, nutritivos y extremadamente equilibrados, estos boles se construyen a base de hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables. Y lo más interesante es que hasta los más negados para la cocina pueden prepararlos fácilmente.