Cuando algo se mantiene en el tiempo, cuando se convierte en costumbre nunca pasa de moda. El afterwork, o la cita a las cañas de toda la vida después del trabajo, es el mejor ejemplo. Aunque de un tiempo a esta parte, lo realmente importante es saber elegir un buen lugar. En este sentido, IMPAR es, sin duda, el mejor lugar donde poner el broche de oro a una larga jornada de trabajo.