A lo largo de la vida hay encuentros que dan lugar a amistades. Algunas, además, pueden ser origen de iniciativas diversas, como la de crear un negocio conjunto. Pero, seguro, no hay muchos que tengan como resultado una asociación tan original como esta: un pescador de Cambrils y un payés de la Garrotxa que se ponen de acuerdo para crear un restaurante frente al mar. Explicado así podría parecer el guión de una serie de televisión, pero al contrario, estamos ante un caso real y de éxito.