Restaurantes familiares recomendados en Málaga
Hay algo que todos buscamos cuando planeamos una comida en familia o con un grupo de personas: un sitio donde haya buena cocina, el espacio invite a quedarse y nadie tenga que mirar el reloj. La provincia de Málaga guarda restaurantes que dan respuesta exactamente a eso. Te traemos tres propuestas muy distintas entre sí, pero con un denominador común: cocinan bien, cuidan el producto y generan el tipo de recuerdo que hace que uno vuelva. Si buscas restaurantes familiares en Málaga donde el nivel gastronómico sea una garantía, toma nota.
El Alimentario (Torre del Mar)
La historia de Jaime Tejedor empieza lejos de Málaga, en la cocina de un hotel inglés donde fue a buscarse la vida y encontró una vocación. Formado después en Barcelona y curtido en el restaurante Saüc, donde llegó a jefe de cocina con 24 años y arañó una estrella Michelin, Tejedor aterrizó en la Costa del Sol por amor y montó en Torre del Mar lo que él define como una tasca gourmet: El Alimentario. Un concepto de alta cocina de autor sin que el precio ponga barreras.
El local tiene el espíritu de los sitios que se sostienen por su cocina. La propuesta gira alrededor de productos de temporada y cambia con el calendario: lo que se come en primavera no tiene nada que ver con lo que se sirve en otoño. Entre los platos que han consolidado su identidad están la croqueta de tres carnes con panko y mayonesa de mostaza de Dijon o el tartar de atún rojo con ajoblanco y el cogollo César con alitas confitadas y deshuesadas. Para quienes prefieren dejarse guiar, también hay menú degustación.
El Alimentario es uno de esos restaurantes cómodos en Málaga donde ir con la familia para comer bien. Un ambiente distendido y una carta que tiene la amplitud suficiente para que cada quien encuentre su plato. Recomendado por la guía Repsol y presente en la guía Macarfi, es un sitio al que conviene ir expresamente.
Ubicación: Av. Infanta Elena, 1, Torre del Mar (Málaga)
Teléfono: 952 06 33 66
Charolais (Fuengirola)
Charolais es uno de esos restaurantes que se ha mantenido en el tiempo por una sencilla razón: cada vez que vas, comes bien. El restaurante está en pleno centro de Fuengirola. Al frente, Florentino Morillo, quien empezó en la hostelería con trece años y aprendió el oficio en el País Vasco, donde sus maestros le enseñaron a trabajar los fondos, a cocinar los guisos a fuego lento y a respetar el producto por encima de cualquier tendencia. Con esa mochila abrió su propio restaurante en 1994, y lo que empezó como una taberna se ha transformado con los años en un espacio amplio y bien articulado: terraza cubierta, zona de barra para el picoteo y un salón de eventos con capacidad que lo ha convertido en un buen restaurante para grupos en Málaga, tanto sociales como empresariales. Hoy lleva el timón junto a su mujer, Vanesa Prieto, y su hija Carmen Morillo.
La carta es de tamaño razonable y se complementa con sugerencias de mercado que rotan según la temporada. Hay platos que nunca desaparecen porque el cliente no los dejaría ir: el bacalao al pil pil, el txangurro, el rabo de toro o la pluma ibérica con risotto de patatas y puré de castañas. También hay propuestas más atrevidas, como el tartar de aguacate con carabineros o la milhojas de foie con manzana caramelizada y queso cremette. Los postres son de elaboración propia, la milhojas de nata con hojaldre casero tiene sus incondicionales, y la carta de vinos está cuidada con la misma seriedad que la cocina. La guía Michelin lo recomienda desde hace años, lo que da una pista del nivel que han mantenido en el tiempo.
Ubicación: C. Larga, 14, Fuengirola (Málaga)
Teléfono: 952 47 54 41
El Chiringuito de Sedella (Axarquía)
Pocos restaurantes en Málaga tienen una historia tan redonda como la de este. Víctor Hierrezuelo, conocido en el pueblo como Víctor Marrillo, se formó en cocinas de primera línea junto a Juan Mari Arzak, Benito Gómez en Bardal o Juan Carlos Ochando en Cávala. Y cuando todo apuntaba hacia restaurantes con estrella, tomó la decisión contraria: volver a Sedella, un pueblo de la Axarquía malagueña con poco más de seiscientos habitantes, para recuperar el bar que abrieron sus abuelos en 1986.
El resultado es uno de los lugares más singulares donde comer en familia en Málaga, y también uno de los que más sorprende a quien llega por primera vez. Es además uno de los planes familiares en Málaga que más recompensan el trayecto: desde fuera parece un bar de pueblo, porque en parte lo es, pero en la carta convive la tapa de barra con un menú degustación que ya ha captado la atención de las guías gastronómicas más exigentes. La cocina de Víctor es de autor rural: arraigada en el territorio, honesta con el producto local y resuelta con técnica contemporánea. Los callos con garbanzos de la receta de su abuela Rosita son uno de los platos más demandados. La corvina a la brasa con emulsión de azafrán y cítricos trae el Mediterráneo a la montaña. Y elaboraciones como el civet de liebre con setas y trufa o la codorniz en salmi con almendra cruda muestran hasta dónde puede llegar una cocina de interior cuando está bien pensada. Los postres también tienen huella de dónde está ubicado este restaurante: hierbaluisa de la zona, higos, yogur de cabra. Un restaurante al que vale la pena conducir.
Ubicación: Av. Villa del Castillo, 24, Sedella (Málaga)
Teléfono: 601 99 55 59