Pavlova

La tarta de merengue, nata y fruta que luce perfecta en cualquier celebración
Pavlova
29 Agosto, 2026

Receta de pavlova

Crujiente por fuera, ligera en el interior y coronada con nata y fruta fresca, la pavlova es un clásico de la repostería y un postre elegante y sorprendentemente sencillo que resulta ideal para compartir en verano.

La pavlova es una tarta elaborada a partir de una base de merengue horneado que desarrolla una corteza delicadamente crujiente mientras conserva un interior suave. Aunque Australia y Nueva Zelanda se disputan su origen, hoy es un postre popular en numerosos países gracias a su presentación vistosa y a la facilidad con la que puede adaptarse a la fruta de temporada. 

Uno de sus principales atractivos es el contraste entre la ligereza del merengue, la cremosidad de la nata montada y la frescura de los ingredientes que la coronan. Fresas, frutos rojos, kiwi, mango o melocotón son algunas de las opciones más habituales. Prepararla requiere tiempo de horneado y enfriado, pero la elaboración en sí resulta accesible incluso para quienes no tienen mucha experiencia en repostería. El resultado es una tarta con una presencia espectacular, perfecta para celebraciones o comidas especiales. 

Con qué acompañar la pavlova

La pavlova suele servirse sola, ya que combina en un mismo postre diferentes texturas y sabores. Aun así, puede acompañarse con una macedonia de frutas frescas o con una salsa de frutos rojos

Para beber, combina muy bien con café, té negro o un vino dulce servido bien frío. 

Ingredientes para la pavlova

Nº de comensales

8

Para la base de merengue 

  • 4 claras de huevo (unos 120 g) 
  • 220 g de azúcar 
  • 1 cucharadita de maicena 
  • 1 cucharadita de vinagre de vino blanco o zumo de limón 
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla 

Para la cobertura 

  • 250 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa) 
  • 25 g de azúcar glas 
  • 200 g de fresas 
  • 125 g de frambuesas 
  • 1 kiwi 
  • Hojas de menta (opcional) 
Consejos para preparar la pavlova

Utilizar huevos a temperatura ambiente facilita el montado de las claras. 

Añadir el azúcar poco a poco ayuda a obtener un merengue estable y brillante. 

Evitar los días muy húmedos mejora el resultado del merengue. 

Dejar enfriar la pavlova dentro del horno previene grietas excesivas. 

Montar la nata y decorar la tarta poco antes de servir para conservar mejor las texturas. 

Cómo hacer la pavlova

Precalentar el horno a 120 °C con calor arriba y abajo. 

Cubrir una bandeja con papel de horno y dibujar un círculo de unos 20 centímetros de diámetro como guía. 

Montar las claras con una batidora eléctrica hasta que empiecen a formar picos suaves. 

Incorporar el azúcar poco a poco, sin dejar de batir, hasta obtener un merengue firme y brillante. 

Añadir la maicena, el vinagre y la vainilla, y mezclar con movimientos suaves. 

Colocar el merengue sobre el círculo dibujado y darle forma de disco con un ligero hueco en el centro. 

Hornear durante 1 hora y 15 minutos. 

Apagar el horno y dejar enfriar completamente la pavlova en el interior con la puerta entreabierta. 

Montar la nata junto con el azúcar glas hasta obtener una textura firme.  

Lavar y cortar las fresas y el kiwi. 

Colocar la nata montada sobre la base de merengue ya fría. 

Repartir las fresas, las frambuesas y el kiwi sobre la nata. 

Decorar con unas hojas de menta si se desea. 

Servir la pavlova inmediatamente después de terminar el montaje. 

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