Pavlova
Receta de pavlova
La pavlova es una tarta elaborada a partir de una base de merengue horneado que desarrolla una corteza delicadamente crujiente mientras conserva un interior suave. Aunque Australia y Nueva Zelanda se disputan su origen, hoy es un postre popular en numerosos países gracias a su presentación vistosa y a la facilidad con la que puede adaptarse a la fruta de temporada.
Uno de sus principales atractivos es el contraste entre la ligereza del merengue, la cremosidad de la nata montada y la frescura de los ingredientes que la coronan. Fresas, frutos rojos, kiwi, mango o melocotón son algunas de las opciones más habituales. Prepararla requiere tiempo de horneado y enfriado, pero la elaboración en sí resulta accesible incluso para quienes no tienen mucha experiencia en repostería. El resultado es una tarta con una presencia espectacular, perfecta para celebraciones o comidas especiales.
Con qué acompañar la pavlova
La pavlova suele servirse sola, ya que combina en un mismo postre diferentes texturas y sabores. Aun así, puede acompañarse con una macedonia de frutas frescas o con una salsa de frutos rojos.
Para beber, combina muy bien con café, té negro o un vino dulce servido bien frío.
Ingredientes para la pavlova
Nº de comensales
8Para la base de merengue
- 4 claras de huevo (unos 120 g)
- 220 g de azúcar
- 1 cucharadita de maicena
- 1 cucharadita de vinagre de vino blanco o zumo de limón
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Para la cobertura
- 250 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa)
- 25 g de azúcar glas
- 200 g de fresas
- 125 g de frambuesas
- 1 kiwi
- Hojas de menta (opcional)
Utilizar huevos a temperatura ambiente facilita el montado de las claras.
Añadir el azúcar poco a poco ayuda a obtener un merengue estable y brillante.
Evitar los días muy húmedos mejora el resultado del merengue.
Dejar enfriar la pavlova dentro del horno previene grietas excesivas.
Montar la nata y decorar la tarta poco antes de servir para conservar mejor las texturas.
Cómo hacer la pavlova
Precalentar el horno a 120 °C con calor arriba y abajo.
Cubrir una bandeja con papel de horno y dibujar un círculo de unos 20 centímetros de diámetro como guía.
Montar las claras con una batidora eléctrica hasta que empiecen a formar picos suaves.
Incorporar el azúcar poco a poco, sin dejar de batir, hasta obtener un merengue firme y brillante.
Añadir la maicena, el vinagre y la vainilla, y mezclar con movimientos suaves.
Colocar el merengue sobre el círculo dibujado y darle forma de disco con un ligero hueco en el centro.
Hornear durante 1 hora y 15 minutos.
Apagar el horno y dejar enfriar completamente la pavlova en el interior con la puerta entreabierta.
Montar la nata junto con el azúcar glas hasta obtener una textura firme.
Lavar y cortar las fresas y el kiwi.
Colocar la nata montada sobre la base de merengue ya fría.
Repartir las fresas, las frambuesas y el kiwi sobre la nata.
Decorar con unas hojas de menta si se desea.
Servir la pavlova inmediatamente después de terminar el montaje.