El mar que hoy baña el que fuera el antiguo puerto de pescadores de Gijón sigue vistiendo a la ciudad de aquel carácter jovial, dinámico y de esfuerzo de las gentes de la mar. Justo allí, donde muchos gijoneses dotaban de vitalidad a la ciudad y hacían de la zona el capricho del Cantábrico, abre sus puertas La Rula. De la mano de Eduardo Fanjul, que revive su tradición familiar en la hostelería con este espectacular lugar, y haciendo gala de sus grandes dotes empresariales en el sector.