Acogedora y bien ubicada, esta masía del siglo XIII, preservada y restaurada, se ha convertido en un rincón muy querido por los vecinos de Sant Cugat del Vallès a los que les gusta comer bien y sentirse como en casa. Se trata de Vilallonga Masia Restaurant, un local que abrió puertas el pasado agosto, en plena pandemia y que ha apostado por la cocina de temporada hecha con mimo.