Con la llegada del imparable invierno, el antojo de tomarse un chocolate a la taza bien calentito parece tan tentador... Entonces, ¿por qué nos resistimos? En la mayoría de los casos la respuesta suele ser siempre la misma: por las calorías. Es cierto que el chocolate tiene azúcar, pero como nos cuenta la nutricionista Magda Carlas en este vídeo-post, el cacao también tiene calcio, magnesio, hierro y es antioxidante.Así que, ¿por qué resistirse tanto a la tentación?