Lo de Siro González en su nuevo local se puede definir, tal como el nombre del negocio avanza, como auténtico aplomo. Poner en marcha un nuevo espacio a finales de 2020 exige una dosis incuestionable de valentía. Hacerlo, además, con una carta que lleva a cabo una apuesta tan personal por la calidad y el producto es un doble salto que, sin embargo, el cocinero consigue realizar con solvencia.