El Racó de l’Agüir representa como pocos restaurantes la confluencia de dos generaciones con la misma vocación gastronómica. Una confluencia entendida en el sentido de continuación pero también de innovación. Como cuando dos ríos mezclan sus aguas para dar paso a uno nuevo que, sin dejar de ser el mismo, surcará nuevos paisajes en el camino que le queda por delante.