Los mejores chiringuitos de Formentera para comer junto al mar
Aguas turquesas, kilómetros de arena y ese ritmo pausado que invita a olvidarse del reloj. Cualquiera que haya visitado Formentera lo sabe, y es que una de las islas baleares más bonitas, conserva una forma muy especial de disfrutar del verano y sus chiringuitos son, sin duda, parte de ella. Desde los clásicos de toda la vida hasta nuevas propuestas donde la gastronomía, la música y los cócteles acompañan las largas jornadas de playa, descalzos recorremos algunos de los mejores chiringuitos de Formentera para comer junto al mar.
Amar (Playa de Migjorn)
En el kilómetro 7,8 de la primorosa playa de Migjorn se encuentra Amar, anteriormente conocido como Amagatai, un chiringuito donde el placer de comer y beber es lo más importante, haciendo que el resto llegue de forma natural.
La propuesta gastronómica viaja hasta Italia a través de platos como la piadina romagnola o los tagliatelle de pasta fresca, acompañados de una cuidada selección de vinos naturales. Una cocina sencilla y llena de sabor que se disfruta en un espacio relajado, abierto al mar y sin reservas, donde la filosofía es tan sencilla como apetecible: llegar, sentarse y escuchar el mar.
Entre los chiringuitos de Migjorn, Amar es una parada perfecta para quienes buscan algo diferente y quieren alargar el día de playa entre buena comida, vinos y el ritmo tranquilo de Formentera.
Chiringuito BocaBoca (Cala Saona)
Sobre las rocas de Cala Saona y prácticamente suspendido sobre el Mediterráneo, Bocaboca se encuentra en un enclave privilegiado frente al mar. Desde su terraza elevada se contempla el intenso color turquesa de la cala y uno de los mejores atardeceres de Formentera.
Su propuesta invita a compartir platos informales, tapas y cócteles. Al atardecer, Bocaboca se transforma en uno de esos lugares donde apetece prolongar la sobremesa, con una copa en la mano y degustando una selección de platos pensados para disfrutar, con el Mediterráneo como telón de fondo.
Un chiringuito sencillo, desenfadado y con una ubicación privilegiada para quienes buscan comer junto al mar en Formentera y quedarse hasta que desaparezca el último rayo de sol.
Chiringuito Bartolo (Es Cupinà)
Hay lugares que forman parte de la memoria de una isla y el Chiringuito Bartolo es uno de ellos. Situado en Es Cupinà, al final de la playa de Migjorn y muy cerca de Es Caló des Mort, es el gran superviviente de los antiguos chiringuitos de Formentera y uno de los rincones más auténticos de la isla.
Su pequeño espacio de madera, situado prácticamente sobre el agua, conserva la esencia de los quioscos de playa de toda la vida. Inaugurado en 1976, mantiene intacto el espíritu de aquellos establecimientos que forman parte de la memoria gastronómica y paisajística de Formentera. Aquí no hacen falta grandes giros de tuerca: hamburguesas, bocadillos, tortillas y ensaladas componen una propuesta sencilla que se disfruta frente a uno de los tramos de costa más bonitos de la isla.
Bartolo es una parada imprescindible entre los chiringuitos de Migjorn para quienes buscan la Formentera de siempre: una mesa sencilla, el mar a pocos metros y tiempo por delante para disfrutarla.
Chiringuito Briss (Es Pujols)
Madera, brisa marina y una terraza abierta al azul de Es Pujols. Briss se encuentra en el tramo este de la playa y propone una versión contemporánea del chiringuito de Formentera sin perder el ambiente desenfadado que se busca al llegar a la isla.
Su carta está pensada para compartir y sabe exactamente lo que apetece después de una mañana de playa: empezar con unas ostras, sin duda uno de sus imprescindibles, seguir con un tataki de atún o un calamar fresco y, por qué no, terminar con una buena hamburguesa. Cócteles y música completan un plan perfecto para alargar la sobremesa.
Briss es una buena alternativa para quienes buscan restaurantes de playa en Formentera con un ambiente distendido con una estética cuidada.
Chiringuito Nuu (Es Pujols)
También en la playa de Es Pujols, Nuu invita a hacer exactamente lo que uno espera hacer al llegar a Formentera: olvidarse de todo lo demás. Hamacas, arena, música y cócteles acompañan una propuesta pensada para disfrutar desde la mañana hasta que termina el día.
Su carta apuesta por platos frescos y sabores internacionales con opciones para compartir como ceviches, brochetas o nachos, ideales para una comida informal.
A medio camino entre el espíritu de los chiringuitos de Formentera y el ambiente de los beach clubs de Formentera, Nuu es un buen lugar para quienes quieren comer, tomar algo y quedarse un poco más de lo previsto.