Coles de Bruselas: 10 recetas para que te gusten de verdad
Las coles de Bruselas son la hermanita fea de una familia con escaso glamur. De entre las coles, las más intensas y de aroma más punzante. “Café para muy cafeteros”. Sin embargo, esta fama es el resultado de una reputación construida a base de tratarlas con poco cuidado: cocciones excesivas que terminan con esa intensidad aromática de azufre, texturas blandas y pastosas, un desastre, claro. Sin embargo, las coles de Bruselas pueden ser reivindicadas desde la culinaria sensible y razonada. Cocciones justas que dan como resultado dulzor y cierta frescura (aunque siempre serán también ligeramente amargas, claro). Coles crujientes por fuera y tiernas por dentro. Son un producto vegetal versátil que, en el fondo, combina muy bien con la visión actual de una cocina sencilla, rápida, sana y disfrutona.
El origen de las coles de Bruselas
Estamos, por tanto, ante una selección hortícola, surgida a base de ir seleccionando sucesivamente los ejemplares durante generaciones. Desde el punto de vista botánico, estas pequeñas coles pertenecen a la familia de las brásicas (también llamadas crucíferas) que —no hay sorpresas aquí— es la misma de la col, la coliflor, el brócoli, el kale o la lombarda. Concretamente al Grupo Gemmifera, que se caracteriza por formar pequeñas yemas compactas agrupadas alrededor de un tallo central. Son como pequeñas porciones de bocado de sabor vegetal, sulfurado y ligeramente dulce.
Aunque existen antecedentes históricos más antiguos, su origen está vinculado al área de la actual Bélgica y los Países Bajos meridionales, donde parece haberse desarrollado como cultivo diferenciado alrededor del área de Bruselas, con posibles antecedentes medievales. Aunque la documentación botánica firme sobre todo desde los siglos XVIII-XIX, ya en los siglos XVI-XVII aparecen descripciones de coles con múltiples pequeñas cabezas o yemas, pero la identificación con la col de Bruselas moderna no siempre es segura.
Sturtevant, en su obra ‘Historia de las plantas comestibles’ (Sturtevant’s Edible Plants of the World. Ed. U. P. Hedrick, 1919), advierte que, si realmente se hubiera cultivado anteriormente en Bruselas, resultaría extraño que los primeros botánicos no la describieran con claridad. Así que la primera documentación sólida llega con A. P. de Candolle, que en 1821 la describe como comúnmente cultivada en Bélgica y conocida en jardines franceses.
La temporada de las coles de Bruselas
La planta se cultiva normalmente en ciclo anual, aunque botánicamente es bienal. Es decir, el primer año produce las coles y es cuando las cosechamos. En el segundo año espigaría, florecería y formaría semillas, aunque son arrancadas tras la cosecha de coles del primer año.
Es una planta que agradece temperaturas suaves o frías; el calor excesivo perjudica su desarrollo. Esta relación con el frío explica buena parte de su asociación tradicional con el otoño y el invierno. En concreto, forma parte del repertorio habitual navideño en algunos países europeos. Se siembra o planta con antelación para recogerla cuando bajan las temperaturas, y es un cultivo lento: siembra desde comienzos de primavera y se cosecha de otoño a finales de invierno.
Perfil nutricional de las coles de Bruselas
Las coles de Bruselas destacan por ser ligeras, muy poco calóricas, ricas en fibra y con una notable presencia de micronutrientes. Como otras plantas crucíferas, aportan vitamina C, vitamina K, folatos y compuestos vegetales de interés nutricional.
La base de datos FoodData Central del USDA recoge las coles de Bruselas dentro de sus alimentos analizados nutricionalmente, y es una de las referencias habituales para consultar su composición. Su riqueza en fibra favorece la sensación de saciedad y las convierte en una guarnición vegetal muy interesante, aunque también puede hacer que resulten algo flatulentas para personas sensibles.
En la cocción está la clave
El secreto para disfrutarlas está, sobre todo, en la cocción. El error clásico es hervirlas demasiado, y cuando se sobrecuecen pierden el color, su textura y su dulzor característicos. Además, se intensifican claramente las notas sulfuradas.
Antes de cocinarlas es conveniente retirar las hojas exteriores que estén dañadas. También cortar ligeramente la base que tiene una cocción más larga y, por tanto, nos conduce a una sobre cocción. Siempre hay que lavarlas bien y, si son grandes, partirlas por la mitad. De esta manera será más fácil que se cocinen uniformemente.
Funcionan muy bien asadas al horno a 210º–230º (en general, el calor seco del horno, la sartén o la parrilla potencia su lado más amable: carameliza el exterior y concentra el sabor, equilibrando el amargor natural), pero también salteadas, braseadas, cocidas al vapor o incluso laminadas en crudo para ensaladas. Estamos acostumbrados a ensaladas de col cruda, como la coleslaw, ¡pero también podemos hacer ensaladas con las coles de Bruselas!
También combinan fantásticamente con:
Grasa —aceite de oliva, mantequilla, panceta, frutos secos— que ayuda a redondear redondea su sabor.
La acidez —limón, vinagre, mostaza, encurtidos— que vivifica y ‘despierta’ sabores.
Los ingredientes salinos o umami —queso curado, anchoa, jamón, soja, miso— que ayudan a convertirlas en un producto mucho más gastronómico de lo que su antigua fama permitía imaginar.
Bien cocinadas, las coles de Bruselas dejarán de ser para muchos ‘una obligación vegetal’ para convertirse en una opción gastronómica de cocina de temporada: de precio asequible, saludable y con grandes posibilidades para expresarse en el paladar.
10 recetas para disfrutar con las coles de Bruselas
Coles de Bruselas con beicon y mostaza a la antigua
Ingredientes: 400 g de coles de Bruselas
100 g de bacon en dados o tiras
1 cucharada de mostaza a la antigua
1 diente de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra
Un poco de agua, caldo o vino blanco
Unas gotas de zumo de limón o vinagre suave (opcional)
Elaboración:
Limpia las coles de Bruselas, retira las hojas exteriores y córtalas por la mitad.
Escáldalas 3 o 4 minutos en agua hirviendo con sal, escúrrelas y sécalas bien.
Dora el bacon en una sartén amplia hasta que quede crujiente y suelte parte de su grasa.
Retíralo y, en la misma sartén, saltea las coles colocando primero la parte cortada hacia abajo, hasta que estén bien doradas.
Añade el ajo picado, sal y pimienta, moja con un poco de agua, caldo o vino blanco y cocina unos minutos hasta que las coles queden tiernas pero firmes.
Incorpora la mostaza a la antigua, mezcla bien para ligar el jugo y devuelve el bacon a la sartén.
Termina, si se desea, con unas gotas de limón o vinagre suave para equilibrar la grasa.
Resultado: ahumado, graso, ácido y muy adecuado como guarnición.
Suprema de salmón con coles de Bruselas al limón
Ingredientes:
2 supremas de salmón
300 g de coles de Bruselas
1 limón
1 diente de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal, pimienta negra
Un poco de agua, caldo o vino blanco
Hierbas frescas como eneldo, perejil o cebollino
Una nuez de mantequilla (opcional)
Elaboración:
Limpia las coles de Bruselas, retira las hojas exteriores y córtalas por la mitad.
Escáldalas 3 o 4 minutos en agua hirviendo con sal, escúrrelas y sécalas bien.
Dóralas en una sartén con aceite de oliva, colocando primero la parte cortada hacia abajo, y añade el ajo picado, sal, pimienta y ralladura de limón.
Moja con un poco de agua, caldo o vino blanco y cocina hasta que queden tiernas pero firmes.
Salpimienta las supremas de salmón y márcalas en otra sartén con poco aceite, primero por la piel si la tienen, hasta que estén doradas por fuera y jugosas por dentro.
Retira el salmón, añade a la sartén unas gotas de zumo de limón, un poco más de ralladura y, si se desea, una nuez de mantequilla.
Emulsiona brevemente y sirve las coles como base, con el salmón encima y la salsa de limón y hierbas frescas al final.
Coles de Bruselas al horno gratinadas con queso
Ingredientes:
500 g de coles de Bruselas
150 ml de nata líquida o crème fraîche
80 g de queso rallado fundente —gruyère, emmental, cheddar suave o mezcla—
30 g de parmesano rallado
1 diente de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra
Nuez moscada
Una cucharada de pan rallado
Elaboración:
Limpia las coles de Bruselas, retira las hojas exteriores y córtalas por la mitad.
Escáldalas 4 o 5 minutos en agua hirviendo con sal, escúrrelas y sécalas bien.
Mézclalas con un poco de aceite de oliva, ajo picado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
Colócalas en una fuente de horno, añade la nata o crème fraîche y reparte por encima el queso rallado, el parmesano y, si se desea, un poco de pan rallado para dar más textura.
Hornea a 200º y 25–30 min, hasta que las coles estén tiernas y la superficie quede dorada y gratinada. Sirve caliente.
Resultado: como entrante, guarnición o plato vegetal contundente.
Coles de Bruselas al horno con sésamo, miso y soja
Ingredientes:
500 g de coles de Bruselas
1 cucharada de miso blanco o rojo
1 cucharada de salsa de soja
1 cucharadita de miel, sirope de agave o azúcar moreno
1 cucharadita de aceite de sésamo, aceite de oliva o aceite vegetal
Semillas de sésamo
Zumo de lima o limón
Jengibre fresco rallado (opcional)
Un poco de guindilla (opcional)
Elaboración:
Limpia las coles de Bruselas, retira las hojas exteriores y córtalas por la mitad.
En un bol, mezcla el miso con la salsa de soja, la miel o sirope, el aceite de sésamo, un poco de aceite de oliva y, si se desea, jengibre rallado y guindilla.
Añade las coles y mezcla bien para que queden impregnadas.
Colócalas en una bandeja de horno con la parte cortada hacia abajo y hornea a 200 ºC durante unos 20-25 minutos, hasta que estén doradas, tiernas por dentro y ligeramente crujientes por fuera.
Termina con semillas de sésamo tostado y unas gotas de lima o limón antes de servir.
Ensalada de coles de Bruselas en juliana con garbanzos
Ingredientes:
300 g de coles de Bruselas
250 g de garbanzos cocidos
1 zanahoria
1 manzana ácida o media cebolla morada
Un puñado de nueces o almendras tostadas
aceite de oliva virgen extra
Zumo de limón o vinagre de manzana
1 cucharadita de mostaza
Sal
Pimienta negra
Perejil, cilantro o menta fresca (opcional)
Elaboración:
Limpia las coles de Bruselas
Retira las hojas exteriores y córtalas muy finas en juliana, con cuchillo o mandolina.
Mézclalas en un bol con sal, unas gotas de limón o vinagre y un poco de aceite, y masajea ligeramente para que se ablanden sin perder textura crujiente.
Añade los garbanzos cocidos bien escurridos, la zanahoria rallada, la manzana en láminas finas o la cebolla morada, y las nueces o almendras tostadas.
Prepara una vinagreta con aceite de oliva, zumo de limón o vinagre de manzana, mostaza, sal y pimienta.
Aliña la ensalada, mezcla bien y deja reposar 10 minutos antes de servir.
Termina con hierbas frescas picadas.
Coles de Bruselas salteadas al wok con miel y mostaza
Ingredientes:
500 g de coles de Bruselas
1 cucharada de miel
1 cucharada de mostaza de Dijon o mostaza a la antigua
1 diente de ajo
Aceite de oliva o aceite vegetal
Sal
Pimienta negra
Unas gotas de zumo de limón o vinagre suave
Semillas de sésamo o frutos secos tostados (opcional)
Elaboración:
Limpia las coles de Bruselas, retira las hojas exteriores y córtalas por la mitad o en cuartos si son grandes.
Escáldalas 2 o 3 minutos en agua hirviendo con sal, escúrrelas y sécalas bien.
Calienta el wok con un poco de aceite y saltea las coles a fuego vivo hasta que se doren y queden tiernas pero firmes.
Añade el ajo picado, sal y pimienta, y saltea unos segundos más.
Mezcla la miel con la mostaza y unas gotas de limón o vinagre, incorpórala al wok y remueve rápidamente para que las coles queden glaseadas sin que la miel se queme.
Termina, si se desea, con semillas de sésamo o frutos secos tostados.
Ensalada templada de coles de Bruselas con pera, granada y canónigos
Ingredientes:
400 g de coles de Bruselas
1 pera firme
1 granada
80 g de hojas de canónigo
Un puñado de nueces o avellanas tostadas
Aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana o de Jerez
1 cucharadita de mostaza suave, sal, pimienta negra
Unas lascas de queso curado o azul (opcional)
Elaboración:
Limpia las coles de Bruselas, retira las hojas exteriores y córtalas por la mitad.
Escáldalas 3 o 4 minutos en agua hirviendo con sal, escúrrelas y sécalas bien.
Dóralas en una sartén con un poco de aceite, colocando primero la parte cortada hacia abajo, hasta que queden tiernas pero ligeramente tostadas.
Prepara una vinagreta con aceite de oliva, vinagre, mostaza, sal y pimienta.
Mezcla los canónigos con la pera cortada en láminas finas, los granos de granada y los frutos secos tostados. Añade las coles aún templadas, aliña con la vinagreta y mezcla con suavidad.
Si se desea, termina con unas lascas de queso para aportar un punto salino y cremoso.
Coles de Bruselas con manzana, puerro, ajo y limón
Ingredientes:
500 g de coles de Bruselas
2 puerros
1 manzana firme y ligeramente ácida
1 diente de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra
Un poco de agua, caldo o vino blanco
Unas gotas de zumo de limón
Una nuez de mantequilla (opcional)
Unas avellanas tostadas (opcional)
Elaboración:
Limpia las coles de Bruselas, retira las hojas exteriores y córtalas por la mitad.
Escáldalas 3 o 4 minutos en agua hirviendo con sal, escúrrelas y sécalas bien.
Limpia los puerros y córtalos en rodajas finas.
Sofríelos lentamente en una sartén con aceite de oliva, sal y pimienta hasta que queden tiernos y ligeramente dulces.
Añade el ajo picado y las coles, colocándolas primero por la parte cortada para que se doren.
Incorpora la manzana cortada en gajos o dados, moja con un poco de agua, caldo o vino blanco y cocina unos minutos más, hasta que las coles estén tiernas pero firmes y la manzana mantenga algo de textura.
Termina con unas gotas de limón y, si se desea, una nuez de mantequilla o avellanas tostadas picadas.
Coles de Bruselas al horno con pechuga de pollo y cebolla
Ingredientes:
500 g de coles de Bruselas
2 pechugas de pollo
2 cebollas
1 diente de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra
Tomillo o romero
Un poco de caldo o vino blanco
Unas gotas de zumo de limón
Una cucharadita de mostaza o pimentón dulce (opcional)
Elaboración:
Limpia las coles de Bruselas, retira las hojas exteriores y córtalas por la mitad.
Pela las cebollas y córtalas en gajos.
Coloca las coles y la cebolla en una fuente de horno, añade el ajo picado, sal, pimienta, tomillo o romero y un chorro de aceite de oliva.
Mezcla bien y hornea a 190 ºC durante unos 15 minutos. Mientras tanto, salpimienta las pechugas de pollo y úntalas, si se desea, con un poco de mostaza o pimentón.
Colócalas sobre las verduras, añade un pequeño chorro de caldo o vino blanco y hornea 20-25 minutos más, hasta que el pollo esté cocinado y las coles doradas y tiernas.
Termina con unas gotas de zumo de limón antes de servir.
Curry de coles de Bruselas y garbanzos
Ingredientes:
500 g de coles de Bruselas
300 g de garbanzos cocidos
1 cebolla,
2 dientes de ajo
1 trozo pequeño de jengibre fresco
200 ml de leche de coco
200 ml de tomate triturado o caldo vegetal
1 cucharada de curry en polvo o pasta de curry
Aceite de oliva o aceite vegetal
Sal
Pimienta negra
Zumo de lima o limón
Opcionalmente
Cilantro fresco
Guindilla
Arroz basmati (para acompañar)
Elaboración:
Limpia las coles de Bruselas, retira las hojas exteriores y córtalas por la mitad.
Sofríe la cebolla picada en una cazuela con aceite hasta que esté tierna.
Añade el ajo y el jengibre picados, incorpora el curry y cocina unos segundos para que desprenda aroma.
Agrega las coles de Bruselas y saltéalas un par de minutos.
Añade el tomate triturado o el caldo vegetal, la leche de coco y una pizca de sal.
Cocina a fuego medio durante 12-15 minutos, hasta que las coles estén tiernas, pero no deshechas.
Incorpora los garbanzos cocidos y deja cocer 5 minutos más para que se integren.
Termina con zumo de lima o limón y, si se desea, cilantro fresco picado y un punto de guindilla.
Sirve solo o acompañado de arroz basmati.