Se acercan las fiestas y las celebraciones navideñas. Y con ello, las sobremesas llenas de polvorones, turrones varios y un surtido de dulces que parece que año tras año se conserven de la misma forma en la despensa. Muchos estaréis aburridos de ver siempre lo mismo sobre los platos dorados monísimos en los que sólo se ven glúcidos y grasas a mansalva. Parece que vayan a atacarnos. Uno sí, quizás dos trozos. Pero ya.