Este restaurante de Las Palmas de Gran Canaria ofrece una cocina fusión sin fronteras con brasas y woks. Toda su materia prima es fresca y los platos se elaboran a la vista de los comensales.
El gofio está hecho de cereal molido y tostado. Se consume en las islas hace más de 500 años y hoy sigue muy presente en la cocina tradicional, además de ser venerado como un súper alimento.