Uno de esos platos emblemáticos que no pueden faltar cuando visitamos el restaurante Sancho de Granada. Serafín Jiménez, su jefe de cocina y propietario, nos cuenta los secretos de este suculento plato, cuyo truco está en elegir muy bien las costillas, que deben tener mucha carne magra, y más bien poca grasa, y en cocinarlas largo tiempo con mucho cariño.Preparación: