No hay mal que por bien no venga. No por manido el refranero deja de tener sentido. Quien tenga duda, que se lo pregunte a los responsables de Al Margen, que han aprovechado las restricciones de la pandemia y las oportunidades que brinda toda crisis para dar el salto a un establecimiento más espacioso, mejor ubicado y dotado de terraza junto a la ría, junto al Nervión.