La mezcla de las dos palabras, Brasa y Tinto, hace referencia al concepto buscado por Gabriel Rodríguez, propietario del restaurante. “Al principio tenía en mi mente un concepto únicamente de brasas acompañado de un buen vino tinto”. De ahí el nombre del restaurante, aunque también nos explica que a la vez es un guiño a su otro restaurante, Un Tinto en la Cueva (La Matanza de Acentejo) una tasca canaria en la que, desde 2019, el comensal puede encontrar desde platos tradicionales hasta creaciones modernas.