Más allá de los jaleos de Menorca: los mejores planes de la isla este verano
Vivir un jaleo en Menorca es una de esas experiencias que erizan la piel y que muchos viajeros desean tachar de su lista: el caballo menorquín, la música y la tradicional pomada convierten cada celebración en un auténtico ritual. Los jaleos son el alma de las fiestas patronales de la isla. Cada pueblo vive durante el verano su propia celebración, pero entre fiesta y fiesta existe otra Menorca que merece la pena descubrir: la de las terrazas escondidas, bailar con los pies descalzos, los hoteles rurales y los atardeceres inolvidables frente al mar.
Os contamos nuestra selección de restaurantes de Menorca que proponen planes alternativos para completar una escapada a la isla balear más allá del bullicio de los jaleos.
Una cena al aire libre entre jardines mediterráneos en Nonna Bazaar
A escasos minutos de Ciutadella, Nonna Bazaar ocupa una finca menorquina de más de 400 hectáreas donde los campos de cultivo, la lavanda y la tranquilidad dibujan un paisaje que inevitablemente recuerda a la Toscana. Un escenario que invita a detener el tiempo y que encuentra su continuidad en una propuesta gastronómica de inspiración mediterránea, basada en el producto de proximidad y en recetas pensadas para compartir, muchas de ellas elaboradas con verduras recolectadas en su propio huerto.
La velada continúa entre jardines, cócteles y las sesiones de su DJ residente, convirtiéndose en uno de esos lugares que conviene tener en el radar si buscamos qué hacer en Ciutadella durante las noches de verano.
Ubicación: Tres Alquarias, Carretera a Cala en Blanes, 07760 Ciutadella, Balearic Islands
El lujo de descubrir la belleza más Mediterránea en Amagatay
Pocas experiencias resultan tan reparadoras como adentrarse en el interior de Menorca. Rodeado de encinas centenarias, campos de cultivo y los tradicionales muros de piedra seca que dibujan el paisaje de la isla, Amagatay reivindica la belleza del Mediterráneo en estado puro.
Esta finca menorquina recupera la esencia de la arquitectura tradicional con un gusto exquisito y propone disfrutar de la puesta de sol acompañada de un cóctel de autor o de un vino local, junto a platos inspirados en la isla y con música en directo. Un alto en el camino imprescindible para quienes buscan experiencias que trascienden el verano y conectan con la verdadera esencia de la isla.
Ubicación: Finca Torralba Gran, Carretera Alaior a Calan Porter s/n, 07730 Alaior, Balearic Islands
Sabor junto al Parque Natural de s'Albufera des Grau
Llegamos a Tamarindos, a las puertas del Parque Natural de s'Albufera des Grau, una antigua villa marinera que invita a descubrir una de las caras más genuinas de la gastronomía de Menorca. Su privilegiada ubicación convierte cada comida en una prolongación del paisaje, donde el mar y la cocina mantienen un diálogo constante.
La carta rinde homenaje al recetario mediterráneo a través de pescados frescos, arroces y elaboraciones que ponen en valor el producto de proximidad y la estacionalidad. Una propuesta honesta, donde la materia prima ocupa el centro de la experiencia y el entorno hace el resto. Un lugar ideal para saborear el Mediterráneo, tomar un cóctel y disfrutar de una ubicación idónea.
Ubicación: Carrer Pas des Tamarell, 14, 07701 Es Grau, Illes Balears
El atardecer que merece un brindis es en Bucaneros
Hay pocas formas mejores de despedir el día que contemplando cómo el sol se funde con el Mediterráneo. En Binibèquer, este chiringuito se ha convertido en uno de esos lugares donde el paisaje marca el ritmo de la experiencia. Su privilegiada ubicación frente al mar y su ambiente lo convierten en el escenario perfecto para alargar la tarde con una copa, un cóctel o una cena de inspiración mediterránea.
Una forma sencilla y hedonista de disfrutar de Menorca en la que gastronomía, paisaje y ese inevitable dolce far niente mediterráneo encuentran un magnífico punto de encuentro.
Menorca, mucho más allá de sus fiestas
Los jaleos forman parte indiscutible del verano menorquín, pero son también una magnífica excusa para descubrir todo lo que sucede a su alrededor. Entre una celebración y la siguiente, los planes en torno a los jaleos de Menorca pasan por sentarse a una buena mesa, descubrir el paisaje rural de la isla, brindar frente al mar o dejarse llevar por una sobremesa que termina cuando cae el sol.
La gastronomía de Menorca, su paisaje y ese ritmo pausado tan característico revelan una isla que merece ser disfrutada más allá de sus celebraciones. Las fiestas de Menorca pueden ser el punto de partida; todo lo demás forma parte del viaje.