Alta gastronomía en Tarragona: restaurantes imprescindibles
Ya no hace falta salir de la provincia para sentarse ante una cocina creativa y de producto. Chefs jóvenes con formación internacional, estrellas Michelin recién estrenadas y propuestas que fusionan tradiciones lejanas con el recetario mediterráneo conviven en un mismo territorio. Esta selección recorre desde el corazón de Tarragona ciudad hasta el Priorat y el Baix Camp para descubrir los restaurantes recomendados en Tarragona cuando el plan pide algo especial.
AQ Restaurant
Ana Ruiz lidera en Tarragona una cocina que renunció hace ya una década al formato clásico de menú degustación para apostar por una carta sin jerarquías, donde no existen primeros ni segundos platos y la premisa es compartir. El coulant de pulpo con patata, butifarra y huevo, el steak tartare con berenjena y foie o el asado de tira de Wagyu se mantienen como platos insignia desde la apertura, mientras la carta se renueva por temporadas con iniciativas como el "Junio Visceral", dedicado a la casquería.
La cocinera, reconocida con un Sol de la Guía Repsol, defiende una filosofía sencilla y sin artificios que se traduce en propuestas como el milhojas de patata con alioli y romesco picante o la caballa ahumada con cebolla escalivada y panceta ibérica. Un ejemplo de cocina de autor en Tarragona que prioriza el sabor por encima de la ostentación.
Quatre Molins
En Cornudella de Montsant, el chef Rafel Muria ha conseguido su primera estrella Michelin al frente de un restaurante que combina las bases de la cocina mediterránea con la disciplina aprendida en cocinas francesas de referencia, entre ellas la de Michel Bras. Su paso por Villa Retiro de Xerta, El Atelier de Joël Robuchon y Villa Maiella en Italia se refleja hoy en dos menús cerrados, Degustació y Espectacle, construidos con producto de temporada adquirido directamente al proveedor.
Platos como la "Fricassé" de mollejas con rebozuelos o el Royal de sangatxo de atún con compota de pera (con el que Muria obtuvo 100 puntos de Martín Berasategui) conviven con guiños constantes al Delta de l'Ebre, presente en elaboraciones como el pescado llissa o los aperitivos de anguila y langostino. Una experiencia gastronómica en Tarragona que reivindica el territorio del Priorat en cada plato.
Vítric
Xavier De Juan regresó a Reus tras formarse junto a Carles Gaig y los hermanos Torres en Barcelona para abrir esta taberna gastronómica, donde la cocina catalana tradicional se reinterpreta con técnicas actuales. El nombre, inspirado en los grandes ventanales del local en la calle Santa Anna, resume el concepto: transparencia y luz, tanto en el espacio como en los platos.
Las gyozas de cabeza y pata con manzana avinagrada, los bombones de gazpacho de manzana o las patatas bravas en formato trampantojo (con apariencia de churros con chocolate) conviven en la carta con el arroz a la llauna de pulpo e hinojo marino o la paletilla de cordero con ñoquis de patata trufada. Precios asequibles, entre 7 y 19 euros por plato, hacen de Vítric una opción de cocina creativa en Tarragona accesible para quien quiere sorprenderse sin gastar en exceso.
El Taller Tarragona
En pleno barrio del Serrallo, Óscar García Gutiérrez y Jorge Manuel Miguel Huiman firman una propuesta de cocina nikkei (fusión peruano-japonesa) elaborada con producto de proximidad. La causa limeña, los ceviches, el arroz al estilo chifa o el "aeropuerto" (un salteado de arroz, huevo frito, meloso de ternera y fideos) forman parte de una carta dividida en siete secciones que van de los marinados a la parrilla de carbón.
El restaurante defiende lo que sus responsables llaman "la cocina del sentido común": una progresión de sabores que empieza por los encurtidos y salados antes de llegar a los dulces. Con un tiquet medio de unos 30 euros, El Taller se ha consolidado como una de las direcciones imprescindibles para quienes buscan alta gastronomía en Tarragona con acento internacional.
Estos cuatro restaurantes confirman que la provincia de Tarragona ha ganado un lugar propio en el mapa de la alta gastronomía y la cocina de autor, con estrellas Michelin, fusiones arriesgadas y chefs dispuestos a poner en valor el producto de proximidad en cada propuesta.