Por fin llega el mes de agosto y las ciudades parecen vaciarse mientras que el litoral se convierte en un hervidero de veraneantes dispuestos a engullir todo el sol posible y desgastarse a base de saltos de olas y carreras por la orilla. Sin embargo también se pueden encontrar propuestas musicales muy interesantes combinadas con las habituales excelencias veraniegas, y en esta ocasión os vamos a hablar de un pequeño oasis en la playa de El Prat, una de las más limpias y cuidadas de la costa barcelonesa, llamado Calamar.